Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina y vicepresidenta de la Unión Industrial de Mendoza.

Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina, entidad miembro de la Unión Industrial de Mendoza (UIM) hizo un balance sobre lo sucedido este año en la vitivinicultura y formuló una proyección sobre lo que espera para el año que viene, más allá del contexto de incertidumbre que aún aporta la pandemia y la situación macroeconómica del país.

“Fue un año en el que prácticamente volvimos a la normalidad en todo tipo de actividades, por lo que se puede asemejar más al 2019 que al 2020 que fue un período que hemos puesto entre paréntesis”, comentó Ortiz en relación a las dificultades y modificaciones que hubo en el país y el mundo en función a aislamientos y protocolos que se tomaron por el Covid.

“Fue un año bueno, no nos podemos quejar”, expresó Ortiz quien destacó el haber realizado diversos foros con importante convocatoria de público y los encuentros propiciados para trabajar y reflexionar en conjunto.

“Tuvimos el Foro de Comercio Exterior que duró dos días y contó con gran participación así como el de Sustentabilidad que este año también tuvo dos jornadas completas”, contó la presidenta de Bodegas al tiempo que agregó que este último es un Foro que se hace desde hace varios años con el objetivo de actualizar y discutir prácticas que aporten al medio ambiente.

También como un modo de unificar criterios e incrementar aprendizaje, se realizó el Foro de Consumo Responsable que, bajo la modalidad virtual, sumó importantes speakers de distintas partes del mundo.

Uno de los puntos en donde se observó una gran diferencia entre este año y el pasado es el del enoturismo ya que, con el regreso de los turistas, las bodegas rebozaron de visitas y la cámara que las nuclea apoyó espacios como “Vino Cine” –este año con una suerte de kilómetro cero en establecimientos de Buenos Aires- y “Yoga por los caminos del vino”; entre otras propuestas de valor.

En este punto, Ortiz también celebró el regreso de las ferias internacionales para la industria vitivinícola ya que, luego de dos años de virtualidad, ya hay fecha cierta para la famosa feria de vinos y bebidas alcohólicas –Prowein- que se celebrará en marzo de 2022 en Düsseldorf.

Pese a su foco puesto en el vaso lleno, la vicepresidenta de UIM no pierde de vista los inmensos desafíos que el 2022 y el futuro en general trae a la Industria en el mediano y largo plazo.

El primero tiene que ver con la crisis logística mundial que se suma a los costos y burocracia en este aspecto que ya posee un país como Argentina. “La escasez en botellas también nos insta a pensar en otro tipo de envases para no perder ventas”, agregó Ortiz en relación a lo sucedido este año con los faltantes en vidrio.

Por último, la presidenta de Bodegas se entusiasmó con lo que espera sea un año en que la presencialidad permita retomar una agenda de crecimiento y definiciones en cuanto a varietales, modalidad de expansión y soluciones conjuntas para desafíos comunes.