Con 120 años de historia, la bodega Luigi Bosca no deja de pensar en nuevas propuestas para seguir creciendo tanto en la Argentina, un mercado ya madura para la reconocida marca de la familia Arizu, como en el exterior, donde quieren llegar a tener un lugar de referencia.

Así, mientras reformulan su plan de internacionalización con foco en países claves: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Brasil; ya está “en obra” en una exclusiva propuesta para su histórica finca familia, El Paraíso, en Maipú, Mendoza.

Y como partes de los festejos, la familia bodeguera decidió abrir esa propiedad rodeada de viñedos y generar una experiencia “única, especial”.

“Queremos que sea un lugar donde del mundo entero quieran venir a visitar”, cuenta Arizu hijo, quien estima que la casa familiar, estilo francés del 1905, se abrirá a principios del año próximo.

Y cuenta: “Casi 100 años de la historia de Luigi Bosca transcurrieron en esa finca: la casa de mi bisabuelo, de mi abuelo y de mi padre. Y prácticamente todo lo que somos, lo que quisimos y queremos pasó por esa casa”.

El chalet, que la familia adquirió en 1926, está preparado para ser lodge, con tres habitaciones que se podrán reservar en exclusiva. “No es la intención hacer un hotel”, aclara el bodeguero. Y detalla, sin querer revelar todo: “la casa será el centro de una serie de experiencias relacionas con los sentidos y la gastronomía”.