Guada Ghilardi es licenciada en Publicidad y productora de moda. Hoy genera contenidos sobre estilismo y Social Media.

Las redes sociales no solo cambiaron la forma de relacionarnos y socializar, sino que también inauguraron nuevas estrategias de venta, publicidad y fidelización de clientes para las empresas.

Con ellas irrumpieron los influencers, personas o grupos que se destacan por su popularidad, medida en cantidad de seguidores, foco de sus contenidos e impacto de sus acciones digitales. Hoy, cada vez más empresas los contratan para desarrollar campañas y promocionar productos y servicios que necesitan ser posicionados en públicos específicos.

Aquí, 3 casos mendocinos para conocer e inspirarnos.

  • Las Giamportones instagram.com/giamportones/

Flor y Emi Pereyra son hermanas, comparten el gusto por la moda desde niñas y hace casi 10 años arrancaron con su proyecto online. “Al principio era un blog de moda y tendencias y hoy ha mutado hacia el ‘mundo Giamportones’ que abarca distintas aristas: un programa de radio, el perfil de Instagram que es nuestro principal medio de comunicación y el estudio G, desde donde generamos contenido para clientes de diversos rubros (vino, gastronomía, belleza, inmobiliario, entre otros). Somos unas enamoradas de Mendoza y tratamos de incluir esta idea y lifestyle en la diaria de nuestra comunicación”, comenta Flor.

“Solo trabajamos con marcas con las que nos sentimos identificadas, no vendemos nada que no usemos o que no consumamos. Para cada proyecto armamos propuestas a medida, por ejemplo, paquetes que incluyen posteos más stories en Instagram u otras acciones específicas. Los montos varían según cada necesidad. En algunos casos también trabajamos con canjes.

La cuarentena ha sido un momento extraño y desde el comienzo, nuestra decisión fue estar muy activas y solidarizarnos con los pequeños y medianos emprendedores del mercado local. Abrimos un canal dentro de nuestras historias destacadas para promocionar diversos productos y servicios y de esta manera, apoyarlos”, señala.

  • Martín Orozco instagram.com/martinorozco/

Martín Orozco se autodefine como fotógrafo y creador de proyectos enfocados en la narrativa de historias originales. De hecho, su proyecto 365, que consiste en retratar a una persona por día y contar su historia, va por el quinto año consecutivo y puede seguirse a través de sus redes sociales. Desde allí, Martín ha fotografiado al papa, a presidentes de la nación, a deportistas, artistas y personas “comunes y corrientes” que trabajan desde sus lugares para construir una provincia mejor.

“Creo que soy uno de los pocos fotógrafos argentinos que se animó a vivir de los proyectos personales, es un enfoque poco convencional”, declara.

En cuanto a las acciones publicitarias que desarrolla con diferentes marcas de autos, ropa, gastronomía, entre otras, indica: “Para las marcas, sponsorear iniciativas de este tipo es una alternativa frente a la publicidad en medios tradicionales, lo que les permite asociarse a cierto tipo de causas y desde ahí comunicar con un sentido de pertenencia.

Soy selectivo con las marcas con las que trabajo. Suelen llegarme propuestas con las que no me identifico y en esos casos prefiero hacerme a un lado”, confiesa.

  • Guada Ghilardi instagram.com/guadaghilardi/

Guada Ghilardi es licenciada en Publicidad y productora de moda. Después de trabajar en medios de comunicación de Mendoza decidió comenzar con un proyecto propio. “Me fui animando a generar contenido en mis redes sociales relacionados a moda, viajes y tendencias. Me especialicé en la producción de fotos, estilismo y Social Media, lo que hoy me permite brindar un servicio a medida de cada necesidad.

Entre sus clientes se encuentran empresas de indumentaria, belleza, gastronomía y agencias de viajes. “En las redes busco mostrarme como soy, una persona en permanente evolución y apunto a un target afín a mi filosofía. Creo que el éxito de las acciones en este canal está dado justamente por la coherencia.

Durante la cuarentena me enfoqué en las personas que no la estaban pasando bien desde el punto de vista emocional. Para eso trabajé en dar a conocer distintos emprendimientos de la provincia, a través de desafíos, contenido divertido e inspiracional”, nos cuenta.

Si bien los influencers consultados no compartieron valores de las acciones que encaran (todos coinciden en que cada propuesta se adapta al tipo de proyecto, características y objetivos), hay algunos números generales del mercado para tener en cuenta. Por ejemplo, una historia en Instagram puede costar entre $ 2000 y 8000, un posteo o video para feed o IGTV, entre $ 8000 y 10.000 y una transmisión en vivo, desde $ 10.000 en adelante.

En primera persona

Sin dudas, el momento que vivimos propone nuevos retos para las marcas y el escenario postcuarentena traerá oportunidades a las que sepan aprovecharlos.

  • “Está cambiando la forma de hacer publicidad. La ventaja de las redes sociales es que hay un target muy definido con el que es posible encarar acciones de nicho y llegar con éxito al público deseado con una inversión baja en comparación con otras opciones. Desde la agencia proyectamos la postcuarentena con positivismo, mucha gente se ha dado cuenta de que las redes sociales son un medio de comunicación fundamental y que la venta online es algo que nos atraviesa. Los mendocinos hemos perdido el miedo a consumir de esta manera, nos hemos dado cuenta de que es cómodo y nos permite ahorrar tiempo para aprovecharlo en lo que realmente importa”, dice Flor Pereyra.
  • “El Marketing de Infuencers es una nueva forma de llegar a audiencias determinadas. Por ejemplo, los sub 55 no consumen medios masivos, lo que obliga a pensar en otras alternativas que tengan impacto. Lo que está pasando patea la estantería en la imagen de muchas marcas que sí o sí deben adaptarse al mundo online e invertir, algo que sin dudas es positivo. Tengo una visión optimista de lo que vendrá”, opina Martín Orozco.
  • “Cambió la forma de publicitar y de consumir; hoy, todo pasa por las redes. Creo que la venta online, que en otros países está más desarrollada, llegó para quedarse. En este tiempo todos hemos aprendido a valorar diferentes cosas, entre ellas, el tiempo. Estamos frente a un cambio de paradigma en cuanto a disfrutar y consumir desde casa; una gran oportunidad para que las empresas se reinventen desde todo punto de vista”, concluye Guada Ghilardi.