Un vino tinto bivarietal, Cabernet Sauvignon-Malbec, llamado ‘Diego Armando Maradona” Cosecha 2002 se presentaba en el mercado hace 17 años, y participamos de su lanzamiento cuya presentación se realizó en el Museo Sívori, en el Rosedal de la Ciudad de Buenos Aires.

La empresa responsable era Raíces de Agrelo S.A., que tenía viñedos en Agrelo (Luján de Cuyo) y Tres Porteñas (San Martín) y realizó una inversión para comercializar este vino, pero no tenía bodega propia, sino que lo hizo producir a Bodegas y Viñedos La Esperanza, situada en calle Río Bamba s/n, en la localidad de Medrano, en el Departamento de Rivadavia, confirmaron a fuentes del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura). A su vez, Raíces de Agrelo S.A. dejó de operar.

Lo presentaron como un vino premium, pero no le daba el perfil para lograr esa categoría. Además, quienes impulsaron el proyecto comercial no eran empresarios del vino, sino creo recordar que pertenecían al mundo de las finanzas vinculados a la banca internacional.
Sobre los motivos por los cuales el producto no se mantuvo en el mercado, se podría atribuir a los altos valores que la empresa debía abonar en concepto de royalty por el uso de la marca e imagen del ex jugador de fútbol fallecido.

El periodista Oscar Pinco fue uno de los pocos que tuvo la oportunidad de asistir al lanzamiento del vino. El vino “Diego Armando Maradona” de la bodega Raices de Agrelo, que conserva en cada etiqueta la firma del diez, cuesta hoy entre $3.000 y $6.000 por botella. Por otra parte, la caja de colección con cuatro botellas del Cabernet Malbec puede llegar a los $52.000 en Mercado Libre.

Como dato anecdótico, los empresarios relataron en su momento que desde Japón les habían pedido una partida exclusiva que debía llevar la firma en cada botella de Maradona, y que por ello estaban dispuestos a pagar valores importantes que los ponían en paralelo con los caros vinos franceses, y hasta hablaron de pagar hasta mil dólares por botella, pero eso no lo pudieron llegar a concretar.

También tenían proyectado lanzar un vino con la misma marca en Tetra, y otro mezclado con soda, en envase de plástico, y a un precio popular, pero que nunca pudieron llegar a concretar.

No importa su contenido, pero ahora esa botella que tenemos de recuerdo en nuestra colección, cobra otra dimensión.