La demanda de vino bajo el sistema Bag in Box se ha disparado a nivel mundial durante la pandemia: tanto los datos del mercado como la mejora de la calidad de este producto sugieren que las ventas seguirán en ascenso.

Según Insider, solo en los EEUU las ventas se incrementaron un 53% en la semana cerrada al 7 de marzo, en comparación con el mismo periodo del año anterior. En Canadá, la Junta de Control de Licores de Ontario, informó que la venta por Bag in Box aumentó un 77% en marzo de 2020, comparado con el 2019, y esto significa unas 47.000 cajas más vendidas durante un mes.

En Francia, Nielsen informó que las ventas treparon un 43% durante la cuarentena, gracias al aumento de los aperitivos virtuales (virtual apéros). Mientras que en Reino Unido, aún en confinamiento, The Mirror publicó un artículo recomendando los mejores vinos Bag in Box disponibles en delivery.

El vino en Bag in Box tiene oportunidades en la pospandemia

Para algunos expertos como Eric Lanxade, director de ventas de Caves et Vignobles du Gers en el suroeste de Francia, la venta a través del Bag in Box es una tendencia al alza. En una entrevista en Vitisphere, manifestó que los negocios no volverán a ser iguales debido a la necesidad de desinfectar las superficies en forma permanente, y esto provocará un cambio radical en la relación entre las personas y en el hábito de compartir la copa de vino. Asimismo agregó que la botella va de una mesa a otra, de una mano a otra, lo cual podría ser un trasmisor del virus; sin embargo el Bag in Box por su tamaño resolvería ese inconveniente. Además bajo las nuevas medidas Covid-19 sería insostenible justificar la huella de carbono en el transporte de botellas de vidrio.

El impacto medioambiental está comprobado

El Bag in Box ha sido visto a menudo como un mercado en baja, pero gracias a una mayor consciencia ambiental cada vez más personas recurren a ellos. El New York Times informó que la huella de carbono en transporte y embalaje para este tipo de envase es mucho más ligera que para las botellas de vidrio.

En EEUU, por ejemplo, más del 90% del vino se produce en la Costa Oeste, pero la mayoría de los consumidores viven en el Este. Cada botella de 750cc genera alrededor de 5,2 libras de emisiones de dióxido de carbono a medida que viaja desde California a un restaurante o tienda de Nueva York. Una caja de tres litros genera la mitad de las emisiones.

Además, el vino en Bag in Box se puede conservar hasta cuatro semanas en comparación con solo un día o dos para un envase de vidrio. El único inconveniente típico mencionado por los aficionados al vino es que la calidad del producto envasado es a menudo inferior al vino en botella. Pero esto parece estar cambiando.