Mendoza, cuna de rock indie, tonadas cuyanas, sus orquestas de música clásica y jazz, y virtuosos músicos surgidos de la licenciatura de Música Popular de la Universidad Nacional de Cuyo, será por primera vez el escenario de los premios Gardel. Y la previa se vive con mucho entusiasmo.

La premiación de la industria de la música argentina, organizada por la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) sale de Buenos Aires y viaja a nuevos paisajes. “Somos Gardel” dice el cartel del certamen que empapela las calles y medios de la provincia del oeste argentino.

En ese marco, y en plena labor de fin de cosecha y mediodías cálidos, el vino y la música harán su fusión. Este lunes 13, antes del atardecer, habrá un homenaje a Los Auténticos Decadentes en la bodega Dante Robino, de Luján de Cuyo. “Desde el sábado arrancó el armado del escenario en la sala de los toneles, será un gran festejo para los músicos”, adelanta Ignacio Squassini, dueño de la bodega familiar, con casi 100 años de experiencia en la elaboración de vinos y espumantes.

El homenaje a los 30 años de vigencia de Los Decadentes estará cargado de sorpresas. Como ocurrió el año pasado con Palito Ortega, vendrán más de 40 músicos y cantantes amigos de la banda a reversionar sus canciones y compartir escenario. Silvio Soldán será el conductor del show. El entorno de viñedos y montañas promete un atardecer inolvidable.

Al día siguiente, el martes 14, será la 21a edición de los premios. El sitio elegido es el auditorio Ángel Bustelo, casi siempre utilizado para exposiciones y congresos. El fin de semana arrancó el montaje, el armado de la escenografía de los premios con un toque de glamour: una alfombra roja y varios backs de fotos para recibir a los artistas. A las 18 están citados los nominados para pasear por la alfombra roja. La transmisión via streamig arrancará a las 20 y, desde las 21.30, podrá verse la ceremonia de entrega de premios, conducida por Iván de Pineda y transmitida, en vivo, por TNT, el mismo canal que televisa los Grammy, los Grammy Latinos y los Billboard Music Awards. Hay 250 periodistas y camarógrafos acreditados.

La actividad vitivinícola se aggiornó con los años, hasta tal punto que además de la tradicional Fiesta Nacional de la Vendimia, hoy las bodegas son algunas de las principales impulsoras de propuestas musicales. El Wine Rock cumplirá el próximo año su décima edición en el predio de Monteviejo, del Valle de Uco. También en esa zona vitícola por excelencia este año se celebró el Uco Jazz Festival, con más de 13 conciertos en dos días, íntimamente ligados a la sala porteña Bebop Club.

La palabra vino está asociada de muchas maneras a la música. En abril pasado se realizó la edición número 20 del ciclo “Por los Caminos del Vino”, dedicado a la música clásica. Y qué decir de los músicos que han decidido invertir en botellas, como una manera relacionar su nombre a una etiqueta, con fines específicamente comerciales o simplemente vocacionales.

Hace casi 15 años, Gustavo Santaolalla compró una finca y una bodega en Luján de Cuyo, y desde entonces se dedica, con la gestión de un socio, a jerarquizar el viñedo y a la producción de vinos. Por otro lado, el enólogo rockero e impulsor del Wine Rock Marcelo Pelleriti, captó la atención de varios que decidieron dedicarse a la producción de tintos. Hace algunos años lanzó una línea con varios cortes: Black Dog (Rano Sarbach) Malbecaster y Pink Flood (Juanchi Baleiron); Tute, Euforia y Vértigo (Felipe Staiti), y Verso (Coti Sorokin).