Periodista

No hay un solo plan. Cuando la incertidumbre apremia y los pesos comienzan a escurrirse entre los dedos, tanto los desarrollistas como los pequeños ahorristas buscan algo de dónde agarrarse. Más allá de la pandemia y del valor del dólar, el sector de la construcción e inmobiliario es uno de los beneficiados por parte de quienes tenían dólares.

Por un lado, desde que se autorizó el regreso a la actividad, en la construcción de dúplex y de departamentos se observa un gran dinamismo debido –en parte- al abaratamiento de materiales y mano de obra en dólares pero, sobre todo, a la rentabilidad que los desarrolladores obtienen en terrenos chicos –de entre 250 y 300 m2- al construir allí al menos 4 departamentos que se pueden vender o alquilar por separado.

Así, el valor del metro cuadrado de esos lotes es mayor al de los destinados a construir una vivienda familiar, esté en la ubicación que esté, debido a que se obtendrá un rendimiento mayor. Por eso solo los desarrollistas (aunque sean pequeños) que pueden esperar y maximizar la rentabilidad de esos terrenos son los que hoy prefieren este tipo de emprendimientos.

En tanto, en lo que a pequeños ahorristas respecta, la tendencia es comprar lotes o propiedades baratas con el fin de resguardar lo poco que tienen. El segmento de alta gama, en tanto, está absolutamente frenado debido a que los precios están altos y no se acomodaron a la realidad actual. Además, la crisis no permite grandes apuestas por el momento.

“Hay una oportunidad para los pequeños desarrollistas que compran lotes de 300 metros para hacer departamentos o dúplex”, explicó Estanislao Puelles Milán, director del Colegio de Corredores Inmobiliarios. Se trata de inversores que construyen para vender y hasta adquieren terrenos más grandes para hacer complejos de dúplex o departamentos.

Para Puelles Milán hay una gran oportunidad en la construcción debido a que se está construyendo con valores históricamente bajos en dólares. De allí el auge de este tipo de proyectos

En otro extremo de lo que hoy encuentra mercado, están las propiedades o lotes que rondan los U$S 40.000. “En realidad, las operaciones más buscadas son las que están cerca del millón y medio de pesos así como viviendas del orden de los $3 millones”, expresó Diego Zeballos de Zeballos Estudio Jurídico Inmobiliaria.

Desde su perspectiva, en épocas de crisis, esos son los valores a los que hoy puede acceder la gente que tiene un ahorro mínimo, que tenía dólares y que se encontró con el endurecimiento en las medidas para comprar dólar ahorro.

En general se trata de familias que adelantaron la decisión de compra de una vivienda o de un terreno para construir al ver que sus dólares valían más en medio de una incertidumbre creciente.

Las estrategias mencionadas –más las obras privadas de ampliación y remodelación- son las que en parte están movilizando el mercado con el fin de sacar el máximo provecho tanto a los ahorros como a los metros cuadrados. Por lo demás, y en palabras de Miguel Ángel Astorga, de Inmobiliaria Astorga, el verdadero movimiento podrá verse una vez que el crédito sea una realidad comenzando por el ya anunciado Procrear y continuando con la esperanza de que las tasas bajen.