Desarrollado íntegramente en Mendoza por Energe, la PyME mendocina dedicada al desarrollo, producción y comercialización de sistemas de energía solar (fotovoltaica y térmica), comenzó a fabricar en la provincia climatizadores solares.

Se trata de un producto diseñado específicamente para ventilar de forma eficiente una vivienda; y al mismo tiempo complementar la calefacción en invierno. Por día, este sistema renueva el aire del hogar al menos tres veces; y reduce además el consumo energético de calefacción hasta 40%, según el tipo de vivienda y su aislación. En un contexto de tarifas energéticas altas (incluso con sus valores congelados), se convierte en una alternativa más que considerable.

Desde la empresa explicaron que el ahorro energético que significa la instalación y la decisión de pasarse a la calefacción solar -ya sea en un consumo doméstico, industrial o institucional- tiene que ver con que este sistema complementa la climatización del ambiente con energía limpia y renovable (en este caso, la solar). Además, al no necesitar la apertura de ventanas y puertas para renovar el aire, se evita la pérdida de temperatura ambiente durante el proceso.

Al mantener la vivienda con presión positiva de aire, se eliminan las filtraciones de aire frío durante el funcionamiento del equipo. No obstante, la ventilación es plena y efectiva; lo que disminuye el riesgo de intoxicación por aire viciado (monóxido de carbono) en aquellos ambientes que cuentan con calefactores sin tiro balanceado, además contribuye a la eliminación de olores y formación de moho.

En verano, en tanto, este mismo sistema de ventilación y calefacción cumple la función de ventilar y refrescar el ambiente. Esto último, porque el aire que ingresa y es “filtrado” reduce su temperatura al pasar por el sistema. Y permite que el proceso se efectúe de forma automática, aún cuando no haya nadie.

Cómo funciona

La ventana consta de un sistema compuesto por un captador (o varios) colocado en un muro exterior de cualquier vivienda; siempre orientado al norte, o bien en el techo de la vivienda. Esta orientación no es caprichosa, sino que tiene que ver con un mayor aprovechamiento de la luz y exposición solar. Además del captador, cuenta con un difusor de aire colocado en el interior de la vivienda, y ambos componentes están interconectados a través de conductos.

El sistema toma aire limpio del exterior (por medio del captador), lo traslada por un filtro y lo somete a un proceso de elevación de temperatura dentro del panel térmico diseñado exclusivamente para calentamiento de aire. Una vez culminado este proceso, lo devuelve al ambiente -en este caso, interior- con una temperatura que oscila los 40º C.

El mencionado equipo requiere muy poca intervención de parte del usuario; ya que al encenderlo, su funcionamiento es automático e inteligente, por esto es también una alternativa para la renovación de aire en casas de fin de semana o a las que no se habita con frecuencia. Y únicamente funciona cuando el aire está suficientemente caliente.

En el caso de locales de uso diurno (locales comerciales, oficinas, restaurantes) es una excelente opción de calefacción y ventilación ya que las horas de uso coinciden casi plenamente con las de radiación solar disponible, haciendo su uso muy efectivo.

Disposición y duración

En cuanto a la disposición del panel según la superficie, lo recomendable es utilizar un panel de 2 metros cuadrados por cada 20 o 30 metros cuadrados de vivienda. Esto es para asegurar un buen nivel de ventilación y aporte de calefacción y refrescamiento.

La vida útil de estos equipos ronda los 30 años, y el único mantenimiento que precisa es un cambio anual del filtro del aire.

En tanto, el tiempo que se precisa para la instalación de este equipo es comparable con el que toma la instalación de un calefactor de gas; es decir, menos de un día. El proceso puede extenderse un poco más si la instalación se realiza en el techo de una vivienda o local.