El mensaje que repite una y otra vez Mario Groisman es que si se quiere estudiar y trabajar al mismo tiempo, se puede. El empresario que dio sus primeros pasos en la industria de la construcción cuando era apenas un estudiante de ingeniería es hoy fundador y CEO de Grupo Presidente, la empresa que desarrolla emprendimientos arquitectónicos y urbanísticos en Argentina y Chile.

Corría el año 1971 cuando en el casillero de profesión de un formulario, él escribía “estudiante”. Dos años antes de recibirse de ingeniero civil en la UTN de Cuyo, el joven tenía la necesidad de insertarse en el mundo laboral. Empresas de afuera buscaron en su universidad estudiantes avanzados dispuestos a tener su primera experiencia laboral con ellos, pero el empresario recuerda haber durado no más de 10 minutos en esa primera y única entrevista que le hizo dar cuenta de que no quería trabajar para terceros. Quería ser emprendedor.

Su madre era maestra y le prestó sus ahorros para que con un poco de capital comprara terrenos donde construir. Mario no tenía más dinero para invertir en la construcción, por lo que usó sus habilidades de negociación y acordó canjear en un 100% metros cuadrados por construcción. La confianza era su materia prima y lo demostró en su primera venta. “Si no vas a confiar en que te voy a entregar, no compres”, le aconsejó al cliente cuando este se enteró -con el dinero ya arriba de la mesa- de que este era su primer proyecto. “Y menos mal que compró”, se ríe. En esa etapa, él era all-in-one: vendedor y director de obra. Finalizada la construcción, cerró sus primeras transacciones y así fundó Grupo Presidente.

Publicando avisos los domingos, iba de saco y corbata a la oficina que alquilaba para trabajar. De día escondía los libros de ingeniería debajo del escritorio para sacar los folletos cuando entraba un potencial comprador; de noche, cursaba en la facultad.

En una de sus tantas clases, Mario se enteró de que un profesor suyo tenía terrenos y su espíritu emprendedor lo llevó a querer invertir ahí lo que había ganado de sus ventas anteriores. Si bien el Ingeniero Mario Romero Díaz se negó a venderle los terrenos, sí aceptó asociarse y realizar juntos un proyecto. De esta manera, el joven Groisman de 23 años recibió su título universitario con 10 locales comerciales y cuatro edificios ya construidos. Y, como dice el lema de la empresa, “esto recién empieza”.

La compañía que comenzó como una desarrolladora inmobiliaria a partir del sueño de un chico hoy lleva 300.000 m² construidos en territorio nacional e internacional, 110 hectáreas urbanizadas, cuenta con más de 10 millones de visitas anuales en sus centros y tiene construido el hotel cinco estrellas con mejor reputación de Mendoza.

Divide y reinarás

La fórmula del éxito la descubrió al reunirse después del Mundial 98 con los ejecutivos de Bouygues, una empresa francesa de reconocimiento mundial dedicada a la construcción. Ellos se tenían muchas actividades en simultáneo y le explicaron que la diversificación les permitía mitigar riesgos del sube y baja de la construcción. “Cuando está para arriba es buen negocio, se vende y es líquida pero cuando baja, se paraliza todo” le dijeron.

Groisman se agarró de esa idea y nunca más la soltó. Hoy Grupo Presidente está presente en el sector del agro en el que lideran el ranking de exportación de nueces del país, además de sus proyectos de viviendas, edificios corporativos, hoteles de alta categoría y centros comerciales.

“La diversificación es buena porque siempre tenés algún sostén y eso te permite no cometer errores o querer forzar una actividad que no funciona en ese momento”, explica el presidente.

Hace unos años que la compañía corrió el foco de la compra de terrenos y se dedica más a “desarrollar en un lugar nuevo donde se pueden adaptar a lo que va requiriendo en cada momento las nuevas tendencias. Hacemos pequeñas ciudades”, detalló Julián Groisman, Vicepresidente ejecutivo de Grupo Presidente.

El proyecto inicial de Palmares que en 1995 abarcaba 70 hectáreas con un barrio, creció a un total de 270 hectáreas, donde el grupo edificó 400.000 metros de construcción y lo rebautizaron “Distrito Palmares”. Este mega desarrollo inmobiliario combina barrios privados, edificios residenciales y corporativos, supermercados, servicios, el centro comercial Palmares Open Mall destacado por ser el primer shopping abierto de la Argentina desde 1995 y que hoy es la referencia de experiencia anti-Covid en el retail.

A su vez, Grupo Presidente es artífice del Edificio DaVinci, la construcción más alta de la provincia de 14.500 m² que cuenta con dos premios Bienal de Buenos Aires y que fue elegido como una de las mejores obras de toda América por una editorial especializada.

Dentro del Distrito Palmares están llevando a cabo un edificio corporativo en asociación con Grupo Sancor Seguros de 17.700 m² que se consagrará como el edificio en volumen y escala más importante de la provincia.

Además, tienen proyectado expandir una nueva área de Retail & Experiencia en Palmares Mall de 6000 m². Allí tienen vacancia cero, “algo “extraño” hoy en día porque algunos centros no la están pasando tan bien”, opinó el fundador. No es un centro comercial común sino que -además del retail- incluye un polo gastronómico con 23 restaurantes, calle peatonal, centro de salud integrado, un hospital de día, siete bancos. en total cuenta con 160 locales y 92.000 m² de superficie.