En medio de la crisis generada por la pandemia que tiene frenado al país y con falta de alcohol medicinal por la alta demanda de la población, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dispuso destinar la totalidad de los vinos intervenidos del país que están en las bodegas para la fabricación del producto, según confirmó el titular del organismo, Martín Hinojosa.

Del total de los caldos que no están aptos por el consumo, estimados en unos 10 millones de litros, según fuentes del Instituto, Mendoza aportará el 68% de ese volumen, es decir unos 7 millones de litros.

“Se trata de una decisión pura y exclusiva del INV porque es una potestad del organismo de darle destino a los vinos intervenidos”, dijo ayer el funcionario. Y calculó que con la medida se espera obtener alrededor de 1 millón de litros de alcohol medicinal, que puede usarse tanto diluido como para la fabricación de alcohol en gel. La idea es que el producto sea distribuido en forma gratuita en la población.

La medida fue tomada mediante una resolución del INV publicada en el Boletín Oficial el sábado pasado. Y dispone “en forma excepcional y transitoria” que el vino que no esté apto para el consumo humano pueda ser destinado a destilarse para elaborar alcohol medicinal.

En Mendoza una de las destilerías con capacidad para procesar el vino es Derivados Vínicos SA una empresa con 80 años de experiencia en el rubro, ubicada en Palmira. y la más grande América en su tipo, según anuncia la firma en su página web. Entre otros productos elabora ácido tartárico, ácido metatartárico, aceite de pepita de uva crudo, aceite de pepita de uva refinado, alcohol etílico estándar, alcohol etílico neutro, destilado de vino, aguardiente de vino y grapa.

De todos modos, Hinojosa dijo que el vino será destilado en cualquier planta del país, no sólo la de Mendoza, y que cada destilería se deberá hacer cargo del costo del flete para trasladar el vino. Todavía no está definido si será el Estado nacional o quién el que se hará cargo del costo del proceso, porque de los vinos, que están inmovilizados en las bodegas principalmente de Mendoza y San Juan, no habrá que pagar nada. “No hace falta adquirirlos, ya están a disposición del INV”, aclaró el presidente.

Para que el organismo disponga la intervención de una partida de vinos es porque fueron aguados, adulterados o manipulados con el agregado de algún tipo de químicos, es decir que los establecimientos infringieron la ley o, en algunos casos, constituyen un peligro para el consumo humano.

A medida que se fue ampliando la pandemia en el mundo, con una creciente cantidad de muertos, uno de los principales insumos para combatir el mal ha sido el uso del alcohol medicinal, en sus dos presentaciones. Uno en gel y el otro es diluido en agua, en una proporción de 70% de alcohol en 30% de agua. Es, según los especialistas, la mejor forma de combatir el virus, además de, por supuesto, el lavado frecuente de las manos.

Hinojosa dijo que están trabajando en una distribución “federal”, del alcohol que se obtenga del destilado de los vinos. Y que no está en estudio derivar caldos que estén aptos por el consumo. “No es facultad del organismo”, aclaró el funcionario.

La mayor parte del alcohol en el mercado es obtenido de la caña de azúcar.

Las claves

Escasez

Cuando empezó a extenderse el mal, uno de los primeros productos que empezó a escasear en farmacias y supermercados fue el alcohol, tanto en gel como el medicinal que puede ser diluido en agua. Es que las fábricas del rubro en el país no dan abasto para la elaboración del producto. Incluso, antes de disponerse el racionamiento, hubo compradores que stockearon envases.

Destilación

Lo que autorizó el INV es que los vinos que se encuentran inmovilizados en las bodegas porque no son aptos para el consumo humano, porque les agregaron agua o algún químico, puedan ser derivados a destilerías para elaborar alcohol medicinal o en gel, que está faltando en los comercios del rubro. Es en acuerdo con los gobiernos de Mendoza y San Juan.

Reparto

La intención, según lo que ha dado a conocer el presidente del INV, Martín Hinojosa es que el alcohol obtenido de la destilación de los vinos inmovilizados en las bodegas llegue a las distintas provincias argentinas. El funcionario habló de un plan “federal” para que el producto llegue en forma gratuita a todos los argentinos que lo requieran. Todavía no están establecidos los cupos. Fuente: Diario de Cuyo