Mendoza podría convertirse pronto en la primera denominación de origen de aceite de oliva virgen extra (AOVE) de Argentina, un pedido que la provincia viene promoviendo hace tres años y que otorgaría un sello de calidad indiscutido a los aceites de oliva del país.

Las Indicaciones Geográficas (IG) y Denominaciones de Origen constituyen herramientas que permiten diferenciar y hacer distinguible la calidad de un producto vinculada con su origen geográfico. En este caso, Mendoza.

“Esto sería algo muy importante mundialmente para Mendoza y Argentina no sólo a nivel comercial, sino local, en esta lucha que venimos llevando a cabo hace años para conservar a nuestros olivos centenarios y así salvar la olivicultura mendocina”, afirma Gabriel Guardia, enólogo especializado en aceite de oliva y gerente general de Olivícola Laur.

El trámite se lleva a cabo en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y lo está impulsando el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) de Mendoza, basado en los resultados de dos investigaciones fundamentales.

Una de ellas, sobre la “Percepción diferencial de aceites de oliva viren extra de Mendoza”, elaborado por Alfredo Baroni, Gabriel Guardia, Andrea Antonietti y Cecilia Fernández, establece que existen claros caracteres que identifican el AOVE mendocino y una imagen por parte de los consumidores acerca del mismo que aparece como consensuada. El AOVE mendocino se pude identificar como un aceite con cuerpo, fuerte, frutado y con un picante intermedio de acuerdo a la percepción de los consumidores, según el estudio.

Lo interesante es que los resultados de las encuestas mostraron una vinculación clara entre la zona de producción y la preferencia al momento de adquirirlo, ya que el 75% de los encuestados prefirieron el AOVE mendocino y este patrón de respuesta fue igual en los consultados de las distintas provincias.

La otra investigación sobre “Construcción de perfiles sensoriales para aceites de oliva viren extra de La Rioja y Mendoza”, realizada por Alfredo Baroni y Gabriel Guardia, analizó la metodología del COI (Consejo Oleícola Internacional) para diferenciar los aceites de oliva de dos regiones geográficas de gran importancia en la producción de AOVE argentinas, como La Rioja y Mendoza.

De acuerdo con los resultados, ambos paneles destacaron mayor amargor y picante en las muestras de Mendoza respecto de las de La Rioja mientras que el frutado, la hoja de olivo y el tomate fueron caracteres prácticamente comunes o con muy pocas diferencias entre los aceites. Los AOVE de Mendoza se destacaron también por un mayor cuerpo y fuerza frente a los de La Rioja, los que destacan por su mayor presencia de almendra.

Más sobre Olivícola Laur y Acetaia Millán

Olivícola Laur fue fundada en 1906 y ha sido desde entonces pionera en la elaboración de aceite de oliva virgen extra. Actualmente pertenece a la familia Millán (Átomo Supermercados, Bodega Los Toneles) y produce 450 mil botellas de aceite de oliva al año incluyendo sus marcas Clásico Extra Virgen, Blend de Terroir Cruz de Piedra Orgánico, Blend de Terroir Altos Limpios, Blend de Terroir Medrano, Gran Mendoza Premium, Contraviento y Gran Laur. Ocupa el tercer puesto en el ranking de las 100 mejores olivícolas del mundo y el primero en Argentina.

La Acetaia Millán, única en el Hemisferio Sur certificada por el Consorcio del Aceto Balsámico de Módena, comenzó a funcionar en 2013, produce 250 mil botellas de aceto balsámico al año y tendrá su primera producción de aceto balsámico original en 2029. Los productos de Olivícola Laur y Acetaia Millán ya se exportan a China, Japón, Alemania, Candá, Suiza, Brasil, Panamá, Uruguay, Paraguay, Chile, Costa Rica, la Isla Guadalupe (Caribe) y Estados Unidos.