El Consejo Empresario Mendocino (CEM) elaboró un informe sobre las exportaciones de Mendoza en la última década.

Las principales conclusiones del estudio son las siguientes:

Las exportaciones de Mendoza alcanzaron los USD 1.453 millones en 2019, un 4,7% menos que en 2018, resultado del aumento en los volúmenes físicos de los principales productos exportados, y la reducción en mayor proporción de sus precios promedios.

Una mirada en perspectiva muestra que entre 2010 y 2019 las exportaciones locales disminuyeron un 14,3%, pudiéndose distinguir subperíodos:

a) contracción de USD 395 millones entre 2010 y 2015

b) aumento de USD 152 millones entre 2015 y 2019. Punta a punta, las exportaciones no lograron ser un motor de crecimiento de la economía local. Nuestras exportaciones representaron el 2,2% de las ventas de Argentina al exterior en 2019, siendo esta participación inferior a la del Producto Bruto Geográfico (PBG) en el Producto Interno Bruto (PIB).

Mendoza exportó USD 738 por habitante en 2019, menos que Argentina (USD 1.454/hab) y que países como Chile, México y Uruguay, que promedian USD 3.500 por habitante, ubicándose en el puesto 12° entre las provincias argentinas. El ranking provincial de exportaciones per cápita es liderado por Santa Cruz (USD 6.893/hab.), Chubut y Santa Fe, ambas por encima de los USD 4.000/hab.

Le siguen Córdoba y San Juan en los primeros cinco lugares. Nótese que los países con ratios de exportaciones per cápita más elevados están mejor posicionados que Argentina en el ranking de competitividad global (Chile: 33; México: 48; Uruguay: 54; Argentina: 83) y ofrecen climas de negocio más previsibles que promueven sus exportaciones, además de generar acuerdos comerciales que abren mercados y permitena sus empresas colocar su producción en el mundo.

Una mirada local revela el significativo aumento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (55% a 68% de las exportaciones) en la última década, compensado por caídas en Productos Primarios y Combustibles y Energía, y en menor medida por las Manufacturas de Origen Industrial. Existe una concentración de las exportaciones mendocinas en pocos productos: el 69% se concentra en sólo 5 productos, siendo el más importante el vino fraccionado, con USD 650 millones en 2019 (45% de las exportaciones). Brasil fue el primer destino de exportación en 2019 con el 24,8% del total, recuperando el liderazgo que por varios años detentó Estados Unidos. El Mercosur y países asociados es nuestro primer destino de exportación con el 34% de las ventas en 2019, seguido del NAFTA (32%) y la Unión Europea (18%).

La desaceleración de la actividad económica a nivel global, como consecuencia de COVID-19, hace mella en el comercio internacional. Estimaciones de organismos internacionales prevén una caída del producto global del 4,9% en 2020, con impactos de distinto calibre en economías avanzadas y en economías en desarrollo. El comercio internacional de bienes se redujo un 5% interanual en el primer trimestre de 2020 y se espera una contracción del 27% en el segundo trimestre. A nivel nacional, las exportaciones del primer trimestre de 2020 cayeron 7% en relación a igual período de 2019 y al comparar los segundos trimestres, la caída llega al 15%. A nivel local, el monto exportado en el primer semestre cayó 5% con respecto a igual período de 2019.

Mendoza debe producir y exportar más. Si bien el desempeño y crecimiento de las exportaciones depende en parte de decisiones nacionales, las provincias pueden y deben diseñar e implementar políticas y herramientas para potenciarlas. Creemos importante que Mendoza defina un plan exportador que impulse el desarrollo y la ampliación de su matriz productiva, sumando actividades que creen empleo formal y agreguen valor localmente para ofrecerlo al mundo. Ejemplo de ello son el desarrollo de la minería sustentable allí donde sea posible, por ejemplo, en Malargüe, y del sector de servicios basados en conocimiento, pues Mendoza ofrece una calidad de vida y un cluster educativo y de servicios muy atractivo para aquellos talentos que deseen desplegar su potencial científico, creativo y emprendedor en nuestra provincia.

El impulso del sector privado y la academia, junto a un Estado provincial más ordenado como el que se ha logrado en los últimos años, puede contribuir a salir del estancamiento y desarrollar estas y más actividades generadoras de valor, de nuevos empleos y de divisas.

Argentina tiene un importante problema de competitividad que no se resuelve con devaluaciones, múltiples tipos de cambio y cepos. Es necesario trabajar en la concreción de más acuerdos de comercio que mejoren las condiciones de acceso a terceros mercados y en la reducción de los costos logísticos, laborales, financieros y tributarios que restan productividad y competitividad, además de facilitar trámites para impulsar exportaciones y nuevas inversiones con destino a exportación.

El desafío es grande y el compromiso es de todos, pero se requiere de un plan articulado y un liderazgo claro de las autoridades, que establezca un horizonte previsible, para que el sector privado tome las decisiones destinadas a producir y exportar más, generando el empleo que Mendoza y Argentina necesitarán en el escenario post-pandemia para reducir los niveles de pobreza que afectan a los sectores más vulnerables de nuestra comunidad.