El ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié, junto con el presidente de Emesa, Pablo Magistocchi, y Martín Angelini, y el gerente de hidrocarburos y proyectos especiales de Emesa, mantuvieron un encuentro con el gerente de Galileo Technologies, Osvaldo del Campo, para tratar las perspectivas de este combustible más limpio y económico en Mendoza.

Cabe destacar que gracias al trabajo conjunto entre Galileo y la empresa estatal de energía, Mendoza logró concretar en Anchoris la primera central térmica en el mundo abastecida por un gasoducto virtual a gas natural licuado (GNL). Se trata de uno de los combustibles más amigables con el medio ambiente, dado que emite menores cantidades de dióxido de carbono, gases de efecto invernadero y óxidos de nitrógeno.

La Provincia también tiene los seis primeros camiones que funcionan con este combustible y una estación de carga en la misma central que está planteada como la primera de un “corredor azul” donde se puedan abastecer los vehículos que funcionan con el llamado “combustible de futuro”.

“Estamos invirtiendo fuerte en Mendoza desde hace años, hicimos con Emesa la central de Anchoris y recientemente logramos reactivar Calmuco, un pozo que estaba inactivo desde los 90”, recordó Del Campo.

“Ahora vamos a expandir los puntos de carga con una nueva estación en Malargüe y con perspectivas de que la provincia pueda exportar GNL a Chile”, agregó.

Qué es el GNL

En 2019, Mendoza puso en marcha los primeros seis camiones de Argentina que circulan con gas natural licuado, que además de contaminar la mitad que el gasoil y no producir hollín, ahorra 50% los costos de fletes.

Los vehículos se cargan en Anchoris, la primera “estación de carga GNL” de lo que en un futuro será parte del llamado “corredor azul”.

Los camiones con GNL generan menos ruido y menos contaminación. Hoy, las seis unidades propulsadas son además parte del gasoducto virtual que transporta el gas desde los pozos donde se produce, sin la necesidad de gasoductos.

Con un novedoso sistema, el GNL es procesado en Anchoris, Luján. A su vez, la estación de Anchoris es la primera experiencia de gas-to-power independiente de los gasoductos desarrollada a nivel mundial, que gracias al GNL también produce energía termoeléctrica, inyectando electricidad a la red.

El GNL es gas natural licuado directamente en las áreas de pozo mediante tecnologías de Gas 3.0 o Gas de Tercera Generación. Este gas nuevo y totalmente nacional es obtenido en pozos que están fuera del alcance de los gasoductos.

El proyecto que ratificaron Emesa y Galileo es otra central de procesamiento de GNL y energía eléctrica en Malargüe, con la tecnología para envasar este gas líquido y a baja temperatura y la capacidad de inyectar el combustible a hogares que hoy no cuentan con servicio de gas natural.

Acuerdos de París

Con la ampliación de la red de este tipo de combustible, que reduce el monóxido de carbono y no genera partículas de hollín, Mendoza cumple con los Acuerdos de París sobre el Cambio Climático, que tienen como objetivo reducir la emisión de gases de efecto invernadero para frenar el calentamiento global.

“Ambientalmente, este recurso es incluso más óptimo que los paneles solares, por la capacidad de dar energía a los hogares y combustible menos contaminante al transporte pesado”, aseguró el director de la Empresa Mendocina de Energía, Pablo Magistocchi.