Embarca es una aceleradora mendocina que invierte en proyectos de tecnología. Integrada por Valentina Terranova, Gonzalo Innocenti, Belén Fernández y Maximiliano Campanella, su propósito es impulsar startups a través de la inyección de capital y el conocimiento.

“El proyecto nació en 2017 y a fines de 2018 fuimos seleccionados por el Ministerio de Producción de la Nación junto a 10 aceleradoras del país con base tecnológica para integrar un programa que nos permitió crear nuestro primer fondo de inversión. No fue fácil construirlo, empezamos con familiares y empresarios conocidos, tocando puerta por puerta. Fuimos sumando inversiones con la promesa de lo que íbamos a construir. Hoy tenemos 23 inversores finalizando el período de inversión del primer fondo”, indica Valentina Terranova.

Hasta el momento, la aceleradora ha invertido en 14 proyectos:

  • EGG (plataforma educativa)
  • Skyloom (infraestructura espacial)
  • Me Cubro (plataforma de seguros personales)
  • Cárbula (venta de autos usados)
  • Pareto Frontier (administrador de activos para el comercio de criptomonedas)
  • Invuelto (alcancía virtual)
  • Tu Cuota (débitos automáticos)
  • GoSchool (digitalización de colegios)
  • Palta (billetera virtual)
  • Cerebro Curioso (robótica y tecnología)
  • POL (plataforma de comercialización de vinos)
  • Elegir Seguro (seguros comerciales)
  • Wipper (lavado de autos)
  • Puramente (app de meditación).

De ellos, 10 son mendocinos: EGG, Me Cubro, Cárbula, Invuelto, Tu Cuota, GoSchool, Palta Cerebro Curioso, POL y Wipper.

El equipo de Embarca: de izquierda a derecha, Gonzalo Innocenti, Belén Fernández, Valentina Terranova y Maximiliano Campanella.

“Hemos invertido más de 600.000 dólares y un dato interesante es que desde que comenzó el fondo de inversión, entre las 14 startups han generado 150 nuevos empleos y han facturado más de 5 millones de dólares”, subraya.

¿Cómo se maneja un fondo de inversión?

“Los fondos de inversión duran 10 años en total. Son inversiones ilíquidas y de largo plazo”, explica Valentina Terranova. “Los primeros 4 o 5 años se destinan al período de inversión y los últimos 5 o 6, cuando las compañías crecen, comienza el proceso de salida (se concreta si la compañía se vende o si sale a la bolsa y es posible recuperar el dinero por las acciones adquiridas). De todos modos, hay posibilidades de extender el fondo si los inversionistas acceden.

Son inversiones de riesgo ya que se apuesta a empresas pequeñas, startups que comienzan con equipos de trabajo de 2 o 3 personas con una idea innovadora. Invertimos en las personas con potencial para llevar adelante grandes proyectos, escalables globalmente.

Desde Embarca no cobramos dividendos ni generamos ingresos por facturación, sino que compramos acciones. Parte de nuestro trabajo es entrar en un estadio temprano, confiar en las empresas en las que invertimos, conectarlas con otros fondos, ayudarlas a armar sus presentaciones y rondas de inversión”, destaca.

Contexto y proyecciones

Al consultarle a Valentina por la situación que vivimos, señala: “Desde que comenzó la pandemia, varias áreas digitales, principalmente las de educación, fintech, e-commerce y software para pymes avanzaron en nuevos caminos y generaron grandes oportunidades de negocio. Vemos que los proyectos que tienen que ver con el turismo han sido los más golpeados.

Creemos que el 2021 es un año para seguir apoyando a aquellas startups con mayor potencial de escala y crecimiento con el fin de levantar rondas de inversión y conquistar nuevos mercados. Si bien esta debería ser una etapa más fácil, ya que contamos con resultados concretos luego de años de trabajo, estamos en un contexto difícil, de mucha incertidumbre a nivel macroeconómico. Esperamos que pronto haya más aceleradoras, en la región somos los únicos y hay mucho por hacer. Esto recién empieza”, asegura.