El intendente de la Ciudad, Ulpiano Suarez afirmó que el sector gastronómico está en problemas y anunció que presentarán un protocolo para que abran los restaurantes, bares y cafés. Destacó que si lo autoriza el Gobierno, van a abrir unos 750 locales.

Los propietarios de bares y restaurantes le sugirieron al intendente de la Ciudad, Ulpiano Suarez, abrir sus puertas desde el 25 de mayo y en el horario de 16 a 23 horas.  seguraron que el “pase y lleve” y el delivery no les genera las ganancias necesarias para sostener el negocio y los puestos de trabajo. También se quejan por las comisiones de las aplicaciones que hacen los deliverys.

Luego de la habilitación del comercio, los dueños de bares y restaurantes ansían su regreso a la actividad tras los malos resultados de la modalidad “take away” o “pase y lleve”. Esta semana mantuvieron una reunión con el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, en la que plantearon un nuevo horario de cierre y ya proyectan las medidas de seguridad para la reapertura.

En el caso de Berlina (Peatonal Sarmiento) y Kallpa (Artístides Villanueva), su dueño David “Chicho” Dávila contó que lo primero será permitir únicamente el ingreso a personas por terminación de DNI como lo estipuló el Gobierno provincial. “Si no coinciden, vamos a pedirles que no nos comprometan y se retiren, tenemos que ser serios en esto porque si algo sale mal, retrocedemos y nadie quiere volver atrás, todos necesitamos trabajar”, explicó.

Y agregó: “Vamos a limitar la capacidad al 50% y habrá una mesa cada dos metros de diferencia. En mi caso, tengo capacidad para 200 personas, la mitad es 100 pero hay que pensar que se van a cruzar al baño y es algo a tener en cuenta. Por eso, decidí que voy a trabajar con una capacidad máxima de 50 personas. En cuando al personal, tendrá barbijos, guantes, alcohol en gel y alcohol al 70-30”.

En Beerlin, ubicado en calle Arístides Villanueva, su dueño Andrés Civit ratificó las palabras de su colega en cuando a la capacidad: 50% en el local con dos metros de separación entre las mesas. “La idea también es tener consumos al aire libre que son más seguros que estar encerrados en un mismo lugar. Nosotros tenemos calefacción en los patios y en invierno es como estar adentro, buscaremos eso. El personal tendrá todas las medidas de bioseguridad y trabajaremos solamente con reserva así nos acostumbramos a los cupos”, dijo.

Pero en el caso de bares y restaurantes, hay que pensar en cada detalle. Por ejemplo: la carta del menú que pasa de mano en mano y constituye hoy en día un riesgo de contagio. En Beerlin, ese tema está subsanado: “Se puede hacer pedidos desde la mesa con un código QR y te llega sin inconvenientes. También hemos pensado en poner un punto intermedio entre la salida de la comida y el cliente, cuando esté listo su pedido, se acerca a este punto y lo retira sin contacto, son todas alternativas que apuntan a minimizar riesgos”, explicó Civit.

Y sumó: “Al código QR ya lo tenemos funcionando, se puede enviar por Whats App o escanearlo de la mesa o vidriera, con un link que accede a la carta y por ahí hacer el pedido. Además, da la opción de pagar hasta en 6 cuotas, algo que en el rubro gastronómico no ocurre mucho. De esta manera, nadie toca la carta del menú”.

Desde Antares, Alejandro Barilli comentó cómo van armando el plan de reapertura. Al tratarse de una franquicia (la marca es marplatense), ya tenían a disposición un protocolo al que calificaron de “muy completo”.

“Uno de los puntos es sobre el que hace hincapié son los trabajadores/as: al ingresar al bar tienen que firmar una declaración jurada asegurando que no estuvieron con síntomas como decaimiento, fiebre, tos, los que indica el Ministerio de Salud y llegan con la ropa de trabajo en un bolso, deben cambiarse, lavarse las manos, ponerse tapabocas y mascarilla, guantes de ni nitrilo y alcohol en gel y lavarse las manos cada dos horas”, expresó.

“Cuando termina el horario laboral, van al locker, se ponen su ropa, la del trabajo va a una bolsa y al otro día tienen que traerla limpia, vamos a ser exigentes en esto. Luego, lo que ya se sabe, dos metros de distancia entre las mesas y en cada una colocar un QR con la carta. En un principio, pensamos en un menú reducido de comida en una hoja A4, se entrega esa hoja y se descarta, pero no es ecológico por lo que estamos viendo el tema del QR”, detalló Barilli.

Por su parte, este jueves, la Ciudad de Mendoza envió el protocolo al que deben ajustarse todos los bares y restaurantes independientemente de las medidas extra que sumen para reducir el riesgo de contagio:

  • Capacitación al personal gastronómico, previo a la atención al público
  • Un 50 por ciento de ocupación máxima del establecimiento
  • En caso de ser posible, reservar previamente según terminación del DNI
  • Distancia mínima entre las mesas de 2 metros
  • Distancia mínima entre personas de 1,5 metros
  • Llegar y retirarse del local usando tapaboca
  • Hasta cuatro personas por grupo y distancia de 1,5 metros entre ellas
  • Evitar el uso de la carta papel
  • A la hora de pagar, preferir hacerlo con medios electrónicos