Stella Dottavio es licenciada en Turismo y en Relaciones Públicas. Con amplia trayectoria en comunicación institucional y prensa, en febrero de este año se mudó de Buenos Aires a Mendoza para estar más cerca de sus clientes y apostar por un nuevo estilo de vida.
En esta entrevista conversamos sobre su experiencia profesional, proyectos y oportunidades para la industria del vino.

¿Cómo comenzó tu carrera y a dónde está enfocada hoy?

Después de terminar el colegio secundario estudié Turismo. Empecé a trabajar, me especialicé en comunicación y prensa de eventos y decidí completar mi formación con una licenciatura en Relaciones Públicas.

Integré una agencia de Buenos Aires desde donde atendí a clientes como Luigie Bosca, Bodegas de Argentina y Wines of Argentina. Esa experiencia me hizo acercarme mucho al mundo del vino.

Hace 7 años, cuando nació mi segundo hijo, decidí independizarme y abrir mi consultora SD Press & PR. Así fue como empecé a viajar cada vez más seguido a Mendoza hasta que en febrero de este año decidí instalarme en la provincia junto a mi familia.

¿Qué motivó esta decisión?

Hubo varios factores. En primer lugar, el 90 % de mis clientes están aquí. En segundo lugar, el trabajo de mi esposo, Javier Menajovsky, también está relacionado al vino (es periodista, sommelier, fundador de Wine Revolution y organizador de la Expo Vinos & Negocios). Y en tercero, la pandemia fue un punto de quiebre para nosotros. Nos animamos a pensar en vivir en otro lugar, elegimos Mendoza y estamos muy contentos.
De todos modos, cada vez que tengo eventos de mis clientes de Buenos Aires viajo para estar presente.

¿Cómo está organizada SD Press & PR, a qué clientes apunta?

Somos una consultora de Relaciones Públicas especializada en vinos, destilados, gastronomía y lifestyle que conecta a los clientes con sus públicos de interés. Tenemos una pata en Buenos Aires, donde están Diego Curcio y Sol Curcio, y otra en Mendoza que dirijo yo personalmente.
Desarrollamos acciones de comunicación institucional, prensa, eventos y capacitación. Tenemos un conocimiento importante de la industria y de sus actores: periodistas, enólogos, sommeliers, organizadores de ferias, bodegas, restaurantes y vinotecas.
Algunos de nuestros clientes son Familia Millán, Casa Tapaus, Casarena, Kaiken, Piedra Negra, Vinos de Potrero, Mendel y Destilería Hilbing.

¿Qué aprendizajes dejó la pandemia para la industria del vino?

Afortunadamente, este momento particular nos permitió seguir comunicando e innovar. Hubo catas online, encuentros con referentes a través de distintas plataformas, envío de vinos a periodistas y referentes de todo el país con reuniones posteriores para presentarlos y diversas acciones más.
Creo que fue una manera de federalizar la comunicación del vino, de mantenerla activa y de profundizar los canales de venta online.

¿Qué oportunidades crea el escenario post pandemia?

Si bien el vino ya está en la agenda de los medios (cada vez hay más secciones fijas y canales especializados) en esta etapa post pandemia, las oportunidades para las bodegas pasan por volver a comunicar los vinos en forma presencial. Es muy importante estar nuevamente en contacto cara a cara con los líderes de opinión, referentes de la industria y clientes y poder presentar las novedades en forma presencial, un formato infalible.