El mercado de alimentos kosher solo en los Estados Unidos tiene unos 12 millones y medio de consumidores y durante los últimos 25 años mueve anualmente una facturación de 12.500 millones de dólares por año, y en ese contexto la comercialización de vinos kosher es un nicho de mercado más que atractivo, el cual representa (solo en el país del Norte) un público consumidor de 8,9 millones de personas.

Sin dudas que a las bodegas les interesa participar de este importante nicho, pero como la certificación del vino es complicada, nació en Mendoza “Kosher Wine”, una productora que terceriza todo el proceso y entrega el vino terminado y certificado. En un principio las bodegas podrán contratar partidas de 10 mil litros, en lo que denominan la “kosherización”.

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El emprendedor (que prefirió por ahora mantener la reserva de su identidad) le dijo a EcoVinos/Ecocuyo: “Muchas bodegas hicieron en su momento alguna partida de Vinos Kosher, pero no solo el proceso de certificación es complicado, sino que además para el equipo técnico liderado por enólogos e ingenieros agrónomos les resulta engorroso recibir la visita en bodega de los certificadores, pero sin la presencia de ellos no se puede hacer por ejemplo un trasiego (que consiste en separar del vino aquellas materias sólidas depositadas en el fondo de las piletas o los tanques durante la fermentación y en las diferentes etapas de la crianza), o realizar los remontados para romper ‘el sombrero’ del vino, o el ‘encubado’.

Orthodox Union (OU) es el sello de Certificación Kosher de mayor reconocimiento en Estados Unidos

Son muchas las labores culturales que se deben realizar en todo el proceso de vinificación y para conseguir la certificación Kosher deben estar presentes los representantes del rabinato que realiza la misma, y hemos notado que esa presencia les resulta invasiva. Es por eso que decidimos desarrollar este servicio”.

En ese sentido, nuestra fuente explicó: “Nosotros ideamos un servicio a la inversa, en lo que llamamos la ‘Kosherización’ del Vino, así a la manera de lo que se realiza para champanizar a terceros, nosotros hemos alquilado un sector de una bodega en Maipú, hicimos una especie de Joint Venture con el Rabino Mordechai que es especialista en Certificaciones Kosher, y las bodegas que contratan nuestros servicios nos envían la uva y los insumos secos (botellas, corchos, cápsulas, etiquetas, etc.) y el proceso comienza cuando recibimos la uva y comienza la molienda, y les entregamos el vino embotellado, vestido, y con las etiquetas con el certificado correspondiente. Se les cobra un servicio por kilo de uva que se muele y por la elaboración del vino, y otro por todo el proceso de la Certificación Kosher. Hay diferentes sellos Kosher que tienen costos distintos también, y en ese sentido tenemos el know how para asesorar a nuestros clientes.

Por ejemplo, si se pretende que el Vino gane presencia en el mercado norteamericano, una de las certificaciones más difundidas y de mayor reconocimiento en Estados Unidos es la Orthodox Union (OU) que nosotros ofrecemos. También hay otros sellos reconocidos a nivel internacional como Start-K. Y si se apunta al mercado interno y de países vecinos se puede apuntar por ejemplo a obtener la certificación Ajdut Kosher que lidera el Rabino Daniel Oppenheimer”.

“Los alimentos certificados kosher atraen también a otros grupos religiosos, no solo judíos, y en ese sentido podemos nombrar a los Musulmanes ya que al tener la crtificación Kosher tambien cumplen con los requisitos de Halal, requerido por la comunidad Islámica, y actualmente los Musulmanes constituyen aproximadamente el 20% del mercado kosher. También los Adventistas suelen elegir productos Kosher.

En la actualidad, muchos consumidores de otros grupos con restricciones alimenticias como celíacos, vegetarianos, veganos, alérgicos, etc. deciden cuidar la dieta Kosher, debido a su valor agregado de calidad, sanidad, y confianza. Es por eso que grandes cadenas de supermercados en los principales países desarrollados del mundo tienen góndolas exclusivas con productos Kosher y eso permite ganar nuevos clientes”, apuntó el especialista.

El mercado Kosher crece aproximadamente un 15 por ciento por año, según Menachem Lubinsky, editor de la revista Kosher Today y Presidente y Director Ejecutivo de Lubicom, una compañía consultora orientada a las marcas kosher, y la organizadora de Kosher Fest, la feria de alimentos y bebidas Kosher más grande del mundo.

Según se estima, existen en el mercado de Estados Unidos más de 1.000 vinos kosher por lo que la variedad para los consumidores es muy grande, pero esos mismos consumidores exigen más y nuevos productos, y sobre todo nuevos varietales, y allí el Malbec podría mejorar su posicionamiento, y también son bienvenidos los productos de diferentes zonas geográficas, y es por eso que los Vinos de Argentina, si obtienen esta certificación podrían tener una gran oportunidad debido a la poca oferta que hay actualmente en ese nicho.

Para que un vino sea kosher debe tener una certificación rabínica reconocida, y también hay distintas normas para que el producto cumpla con las leyes dietéticas judías o “kashrut”. Una de ellas es “Mevushal”, es decir que el mismo puede ser servido por una persona que no practica kashrut (es decir los preceptos religiosos de la comunidad judía ortodoxa), y es el apropiado para servir en banquetes y restaurantes no judíos, por lo tanto se utiliza una técnica que consiste en mantener el líquido a altas temperaturas aproximadamente 97° en un proceso parecido a la pasteurización, y se puede hacer con termoflash. Se puede evitar este proceso cuando el Vino obtiene la Certificación Kosher pero con la característica explícita “No Mevushal” y en este caso sólo pueden ser servidos por personas que siguen las normas ortodoxas de la Religión Judía (kashrut).