Impulsado por la búsqueda constante de la exploración de la naturaleza y una calidad superior, el empresario Alejandro Bulgheroni es fiel a su sueño, crear una colección de bodegas de excelencia y un portafolio de vinos de gran identidad, personalidad y pertenencia del lugar relacionado con el origen de cada producto.”

La pasión por los vinos y el anhelo por desarrollar el potencial de nuevos suelos, estimulando el límite de lo posible, fue lo que motivó al empresario para dar origen a OTRONIA, un nuevo e innovador proyecto vitivinícola en la región más extrema de la Patagonia Sur de Argentina formando parte del Grupo Avinea.

OTRONIA se sitúa en el centro sur de la Provincia de Chubut a orillas del lago Musters -llamado “Otrón” por los antiguos pobladores, casi al límite -50km- de la provincia de Santa Cruz.

Posee 50 hectáreas de viñedos orgánicos en la Latitud Paralelo 45, 33 LS (de un total de 70 hectáreas que posee la provincia) con variedades de Pinot Noir, Merlot, Chardonnay, Gewürztraminer y Pinot Gris siendo de las viñas más australes de Sudamérica y del mundo elaborando vinos de alta calidad.

OTRONIA se halla en la región más fría del país con temperaturas de hasta 20°C bajo cero en invierno. Las heladas se mantienen durante todo el año, incluso durante el ciclo vegetativo, etapa donde las amplitudes térmicas son muy extremas. Las temperaturas promedio a lo largo del año son entre 3°C y 4°C menores, por ejemplo, respecto del Valle del Uco. Este es un factor que caracteriza a la región favoreciendo la gran intensidad aromática, muy buena acidez, frescura y pureza de los vinos.

Hoy, de la mano de OTRONIA nace una nueva zona vitivinícola en Argentina que posee las condiciones climáticas más extremas, propias del lugar y del fin de la tierra. Los vientos entran por la Cordillera de los Andes con la fuerza del Océano Pacífico a velocidades que pueden superar los 100km/h. “Si bien, los vientos generan un desafiante manejo del viñedo, otorgan un gran beneficio, disminuyen la humedad relativa y el desarrollo de enfermedades de la vid. El viento es una de las condiciones más importantes y claves del lugar, confieren una limpieza absoluta del aire”, dice Alberto Antonini, consultor enológico de OTRONIA. “El viento es sinónimo de salud, de un cultivo sano”, agrega Antonini.

“El suelo es otra de las características especiales y distintivas de OTRONIA por su gran variedad, siendo una de las grandes razones por las que se plantó aquí en una estepa a 300msnm”, dice Juan Pablo Murgia, a cargo de la dirección enológica de la bodega. “En el mundo hay cuatro tipos de suelos responsables de los mejores vinos del mundo y uno de ellos es el de OTRONIA”, comenta el internacionalmente reconocido consultor Alberto Antonini.

“Al llegar por primera vez al lugar en 2008 vimos un suelo muy especial, con una gran diversidad y un componente calcáreo importante. Eso nos entusiasmó y mucho”, explica Alberto Antonini. “Los suelos son parecidos a los de la Borgoña, pero es un lugar diferente a la Borgoña, porque éstos son de origen calcáreo, poseen arena, arcilla y roca.”

“Inicialmente nos encontramos con cinco hileras de viñas, entre otros frutales, plantados por la empresa en 2006 como parte de un plan de investigación y desarrollo. Eran salvajes, vigorosas, sanas, con mucha fertilidad. Notamos que las plantas allí eran felices”, recuerdan. ‘Y eso nos impulsó para avanzar con el proyecto.”

La bodega esta equipada con la más alta tecnología y preparada para procesar las uvas provenientes de las 50 hectáreas de los viñedos en producción. Las viñas fueron plantadas en diferentes etapas, desde la primavera de 2011 hasta el año 2015, de acuerdo a un diseño de plantación creado a medida por el consultor experto en suelos, Pedro Parra. El mismo consistió en un exhaustivo estudio de la tierra. Posteriormente, se dividió la chacra en múltiples bloques -micro terroir- de acuerdo a las características de cada suelo, seleccionando la variedad de uva que mejor se adaptara a ellos conjuntamente a un sistema de riego diferenciado según cada requerimiento. En 2017, fue la primera cosecha.