Bajo la consigna "se terminó el tiempo de los "políticos de carrera"", el frente Proyecto Maipú Nuevo Rumbo presentó oficialmente su lista de candidatos al Concejo Deliberante para las elecciones de febrero, con una premisa que ya genera ruido en los pasillos municipales: ninguno vive de la política, todos viven de su trabajo.
La lista no responde a estructuras partidarias históricas ni a mandatos de Casa de Gobierno o del PJ central. Se definen como independientes y hartos de las recetas de siempre. Son los dueños de los comercios, los que levantan la cosecha y los que pagan las quincenas en el departamento, decididos ahora a tomar las riendas del destino local.
Una lista con "olor a calle" y trayectoria real
A diferencia de las listas tradicionales llenas de asesores y parientes, el Nuevo Rumbo propone nombres que el vecino de Maipú cruza todos los días en la actividad privada:
A ellos se suman apellidos con peso propio en la historia productiva del departamento: Antonio Nerviani, Marina Bizzotto y Cintia Stocco, completando un equipo que no busca un sueldo público, sino devolverle a Maipú la eficiencia que la política le quitó.
"No buscamos cargos, buscamos resultados"
Desde el espacio aseguran que la incursión no es una aventura, sino una necesidad. "El que sabe administrar su empresa, sabe cuidar el mango del vecino. El que sabe lo que cuesta pagar un impuesto, es el único que puede exigir que ese dinero vuelva en obras y no en burocracia", afirman desde el comando de campaña.
Con un discurso enfocado en la cultura del esfuerzo y el desarrollo económico real, Proyecto Maipú Nuevo Rumbo se planta como la verdadera alternativa frente a la grieta, apostando a que el "hacedor" desplace de una vez por todas al "acomodado".