En un contexto donde el envejecimiento poblacional plantea nuevos desafíos al sistema de salud y a las familias, Hogar Renacimiento cumple 25 años como un modelo de gestión privada en el cuidado integral de adultos mayores en Mendoza.
Fundado en 2001 por el doctor Daniel Eliseo Leiva, médico gerontólogo con más de cuatro décadas de experiencia, el proyecto nació como una iniciativa familiar junto a su esposa y sus hijos Pablo, Martín y Ana Laura. La visión fue clara desde el comienzo: profesionalizar el cuidado geriátrico desde una mirada humana, personalizada y sostenible en el tiempo.
La residencia está ubicada en Adolfo Calle 918, Dorrego, Guaymallén y a lo largo de los años logró consolidarse en el mercado gracias a un enfoque que combina atención médica, estimulación física y cognitiva junto a acompañamiento emocional.
“Desde el inicio buscamos capitalizar la experiencia médica de nuestro padre y transformarla en un servicio diferencial, donde el adulto mayor sea tratado como una persona con historia, necesidades y potencialidades propias”, explica el licenciado Martín Leiva Götte, integrante de la segunda generación al frente del proyecto.
Un modelo basado en equipos interdisciplinarios
Uno de los pilares del crecimiento de Hogar Renacimiento es su equipo profesional interdisciplinario, integrado por médicos, enfermeros especializados, nutricionista y profesionales dedicados a la actividad física, yoga y música, con foco en la prevención del deterioro funcional y cognitivo.
La propuesta diaria se estructura en torno a actividades que combinan movimiento, memoria, atención, concentración y socialización, entendiendo que estos factores impactan directamente en la calidad de vida y en la reducción de complicaciones asociadas a la edad.
“La estimulación física y cognitiva, junto a una alimentación adecuada y un seguimiento médico constante, genera mejoras visibles en el día a día de los residentes”, señalan desde la institución.
Comunicación, transparencia y construcción de confianza
Además del trabajo asistencial, Hogar Renacimiento desarrolla una estrategia activa de comunicación en redes sociales, orientada a informar y acompañar a las familias durante todo el proceso de cuidado.
A través de estos canales, el equipo explica de manera clara los procesos psicológicos y emocionales que atraviesan tanto los adultos mayores como sus familiares, mostrando el día a día del hogar, las actividades que se realizan y el enfoque profesional del servicio.
Esta política de comunicación abierta busca desmitificar el concepto tradicional de geriátrico, romper con paradigmas asociados a modelos antiguos de internación y generar mayor comprensión, tranquilidad y cercanía con las familias.
“Mostrar cómo trabajamos y explicar qué sucede en cada etapa del proceso ayuda a que las familias entiendan el servicio, confíen y participen activamente del bienestar de sus seres queridos”, destacan desde la institución.
Gestión del cambio y acompañamiento familiar
Desde una perspectiva de gestión, el ingreso a una residencia geriátrica es considerado un proceso de transición sensible, que requiere planificación y acompañamiento tanto del residente como de su entorno familiar.
“La adaptación no es automática. Implica un impacto emocional y cognitivo que debe ser gestionado con profesionalismo, empatía y tiempos adecuados. Acompañar ese proceso es parte central de nuestro servicio”.
Expansión y nuevos proyectos
Como parte de su estrategia de crecimiento, Hogar Renacimiento avanza en el desarrollo de un centro de día, orientado a adultos mayores en etapas iniciales o a familias que buscan un esquema flexible.
El proyecto apunta a ofrecer actividades físicas, recreativas y de estimulación intelectual durante el día, permitiendo que los participantes regresen a sus hogares por la noche, ampliando así la propuesta de valor de la institución.
“Mantenernos durante 25 años en un mercado cada vez más exigente se basa en el servicio personalizado y en el conocimiento profundo de cada residente. La confianza de las familias y la continuidad del proyecto son el principal indicador de que el modelo funciona”, concluye Martín Leiva Götte.