En un contexto desafiante y dentro de un rubro por demás competitivo, Laboratorios Valca logró afianzarse como una de las empresas mendocinas con mayor proyección en el cuidado de la piel. Al frente de ese proceso está Gregorio Bajda, director de Laboratorios Valca, quien junto con su hermano Gaspar, tomó un legado familiar y lo transformó en una organización moderna, con todos sus desarrollos propios y haciendo hincapié en la experiencia de los usuarios.
Desde su lanzamiento formal en 2022, Valca no dejó de crecer. Hoy cuenta con un equipo de 22 personas, presencia comercial en cinco provincias argentinas y una tasa de recompra cercana al 80%, un indicador clave en un mercado altamente competitivo como el del skincare.
Para Bajda, esto no es casual sino que es el resultado de “ser muy prolijos en buscar la calidad, la validación científica y la relación con los clientes”.
De cara a 2026, Gregorio es muy claro: “Escalar sin perder propósito”. La compañía trabaja en nuevas líneas de skincare, productos para la caída del cabello, una crema hidratante desarrollada con biotecnología y el desembarco de Valca en Chile.
-Valca viene mostrando un crecimiento sostenido desde sus inicios. ¿Cómo vivís este momento como director de la empresa?
Lo vivimos con mucha emoción y también con mucha responsabilidad. Venimos haciendo un muy buen trabajo general en todo el equipo de Valca, que para mí es el principal valor que tiene la marca. Hoy empezamos a ver los resultados de decisiones estratégicas que se tomaron hace tiempo
-¿Cuánto de ese crecimiento tiene que ver con tomarse el tiempo necesario antes de lanzar productos?
Muchísimo. Estamos en pleno proceso de lanzamiento de nuevos productos y eso nos llevó bastante tiempo, porque siempre quisimos estar seguros de lo que íbamos a lanzar. No se trata de sacar algo rápido, sino de que realmente cumpla la promesa que comunicamos.
Liderás una empresa con un fuerte legado familiar. ¿Cómo influye eso en tus decisiones?
Tenemos una historia muy linda y un legado muy fuerte; eso te marca. Para nosotros sería muy fácil lanzar productos nuevos que no cumplan realmente la función, pero eso no está alineado con el propósito de Valca ni con la visión a futuro de la empresa.
¿Qué rol juega el propósito en la estrategia de crecimiento?
Es central. El crecimiento tiene sentido si está alineado con lo que somos. Queremos expandirnos, llegar a más personas, pero siempre haciendo las cosas bien, de manera prolija y coherente.
¿Cuál es la estrategia comercial para este año?
Tenemos grandes planes de expansión nacional. Buscamos estar presentes en la mayoría de puntos de venta del país, principalmente farmacias, que es nuestro canal principal. Hoy estamos en cinco provincias y queremos llegar a todas.
El mercado del skincare es muy competitivo. ¿Dónde sentís que Valca logró diferenciarse?
Buscamos que el producto que lanzamos al mercado realmente cumpla la función que prometemos. Eso nos permitió generar una audiencia que confía en la marca. El nivel de compromiso que vemos en nuestros clientes es algo que no vi en ninguna otra empresa.
Trabajamos mucho la experiencia del cliente, el acompañamiento durante el uso del producto y la comunicación. Hoy estamos entre un 75% y un 80% de recompra, y eso es un activo enorme para cualquier empresa.
¿Cómo garantizás calidad y salubridad de los productos?
Para llegar a un canal formal como una farmacia tenés que cumplir todo al pie de la letra. ANMAT regula todo eso. Además, tenemos un gran equipo de desarrollo y control, que valida cada producto antes de salir al mercado.
¿Todos los productos son de desarrollo propio?
Sí, es una decisión estratégica. Todos nuestros productos son de desarrollo propio y vamos a seguir así. Tenemos un portfolio grande para seguir resolviendo problemáticas comunes de la piel.
Este año se vienen lanzamientos importantes. ¿Qué podés adelantar?
Vamos a lanzar una nueva línea de skincare con biotecnología, algo que prácticamente no hay. También estamos trabajando con biotecnología, junto a startups, lo que nos está dando resultados increíbles. Se vienen productos para la caída del cabello, una crema hidratante con biotecnología y la ampliación de las líneas existentes como Íntima.
Valca logró algo poco común: venderle al público mendocino
La gente busca productos naturales, pero que cumplan con todos los estándares científicos. Nosotros trabajamos mucho esa combinación. Cuando el cliente prueba el producto y ve que funciona, no lo cambia.
¿Cómo llegarán a Chile?
Estamos trabajando para desembarcar en Chile muy pronto. Venimos estudiando ese mercado desde hace más de un año. La idea es validar la estrategia y después replicarla en otros países como Uruguay y Brasil, pero hoy el foco sigue estando en Argentina.
¿Qué sentís que todavía falta para seguir escalando?
Tiempo. Estamos haciendo las cosas bien, de manera prolija, y recién ahora empezamos a ver los resultados. Mucho de lo que se ve hoy no fue casualidad, sino trabajo, alianzas y personas que nos ayudaron mucho en el camino. La historia familiar es parte central de la marca. “Mi abuela es parte de la historia y del presente de Valca. Cuando empezamos a mostrar eso, la respuesta fue increíble. Ese legado es parte de nuestra identidad.
¿Cómo empresario joven, ¿qué te motiva a seguir creciendo?
Encontré la posibilidad de hacer negocio y hacer el bien al mismo tiempo. Resolver problemas reales con un producto y transformar a las personas que trabajan con nosotros.
Admiro mucho a los empresarios que generan trabajo y hacen las cosas bien. Creo que hay que valorar más ese rol como motor de transformación.