En el marco de su estrategia de diversificación productiva en Argentina, Aisa Group continúa impulsando el desarrollo de Cabo Vírgenes, una de las principales compañías del sector pesquero nacional, con la incorporación de tres nuevas embarcaciones y la expansión de su capacidad productiva y exportadora.
Recientemente, Cabo Vírgenes sumó a su flota los barcos Cristo Redentor e Iglú I, dos fresqueros de altura de 31 y 32 metros de eslora, respectivamente, que se agregan a los buques Mar Esmeralda y Espartano.
Estas unidades cuentan con amplios permisos de pesca, lo que permitirá incrementar la captura de langostino fresco en alrededor de 1.400 toneladas anuales, además de aumentar el volumen procesado en la planta de Rawson, bajo los más altos estándares de calidad y trazabilidad.
El Cristo Redentor (IMO 6609614) y el Iglú I (IMO 7405120), ambos registrados bajo bandera argentina, se destacan por su eficiencia operativa y capacidad para operar en zonas de pesca en aguas nacionales. Su incorporación fortalecerá la presencia de la compañía en el Atlántico Sur, asegurando una mayor continuidad en el abastecimiento de materia prima fresca y una mayor competitividad en el mercado internacional.
Por su parte, el Mar Esmeralda (Matrícula N° 0925), incorporado en 2025, es un buque factoría congelador con capacidad de congelación diaria de 15 toneladas y bodega de 170 toneladas, que próximamente será modernizado con una inversión superior a USD 2 millones. Con esta mejora, la compañía estima alcanzar una producción anual de 1.500 toneladas de langostino congelado a bordo y unas 500 toneladas de otras especies, generando exportaciones por más de USD 12 millones anuales y empleo directo para más de 35 familias.
Con una extensa trayectoria, Cabo Vírgenes se especializa en la pesca, procesamiento y comercialización de langostino austral, que exporta a más de 50 países.
Su planta en Rawson (Chubut), de más de 10.000 m², cuenta con sistemas de congelación que permiten procesar hasta 80 toneladas diarias y superar las 10.000 toneladas anuales de producción. Además, la empresa avanza en la instalación de una nueva línea de procesado de langostinos, orientada a aumentar el valor agregado de los productos exportables y a fortalecer el impacto económico en la región.
La operación pesquera se complementa con un centro logístico de referencia en Palencia, España, equipado con cámaras frigoríficas para más de 5.000 pallets europeos a −27 °C. Desde allí, Cabo Vírgenes gestiona la logística internacional de su producción y brinda servicios de almacenamiento a otras compañías del sector, ampliando su posicionamiento global.
En conjunto, las nuevas adquisiciones del Mar Esmeralda, Cristo Redentor e Iglú I se suman a un plan integral de crecimiento que creará más de 60 nuevos puestos de trabajo y consolida el liderazgo de Cabo Vírgenes como una empresa fuerte, moderna y competitiva dentro del sector pesquero argentino.
“Este crecimiento refleja nuestro compromiso con la inversión productiva y con la generación de valor en cada una de las regiones de la Argentina donde nos desarrollamos. Cabo Vírgenes es hoy un ejemplo de innovación, sustentabilidad y desarrollo local, con una operación pesquera de referencia internacional”, expresó Juan José Retamero, CEO y fundador de Aisa Group.
Por su parte, Juan Pablo Basavilbaso, CEO de Cabo Vírgenes, sostuvo: “Estas nuevas embarcaciones y las mejoras en nuestra planta nos permiten aumentar volumen y calidad, impulsando nuestra competitividad global y reafirmando nuestro compromiso con las comunidades que forman parte del crecimiento de la compañía”.