La Bolsa de Comercio de Mendoza (BCM) inicia una nueva era institucional. Bajo el liderazgo de su titular, Luis Romano, la entidad ha completado una transición hacia un modelo de gestión más dinámico y ejecutivo.
Con 83 años de historia, la BCM atraviesa una transformación digital profunda desde su emblemático edificio central en Peatonal Sarmiento y Av. España. La inversión en sistemas digitales permite hoy que la institución sea un socio estratégico ágil, moderno y transparente, preparado para respaldar los desafíos económicos del siglo XXI.
Más allá de su consolidada trayectoria como organismo de registro y recaudación, la Bolsa de Comercio de Mendoza reafirma su evolución hacia un modelo de servicios integrales centrado en el valor agregado y en la constante articulación público-privada, donde la institución actúa como un socio estratégico del Gobierno provincial en la ejecución de proyectos conjuntos que dinamizan la economía.
Transformación Digital
"Hemos realizado las inversiones necesarias para trascender la presencialidad, integrando dispositivos electrónicos y todos los medios de pago vigentes en el mercado", destaca Romano. Esta evolución tecnológica está respaldada por la seguridad y la excelencia, ya que la institución cuenta con la certificación de normas ISO 27001 de Seguridad de la Información.
Además, la BCM ha fortalecido su alcance mediante alianzas estratégicas, como la suscrita en octubre de 2025 con Provincia NET, que permite diversificar su red de cobranzas. "Nuestras sucursales no son solo puntos de cobro; son centros de asistencia y asesoramiento al contribuyente, un espectro de servicios que estamos ampliando hacia otros organismos para consolidarnos como una plataforma de soluciones integrales", concluye el titular de la entidad.
La BCM como un hub financiero estratégico
Por otro lado, la institución se proyecta hoy como un hub financiero estratégico, diseñado para brindar asistencia técnica y asesoramiento personalizado a empresas, productores y ahorristas en el acceso al mercado de capitales.
De este modo, el organismo busca atraer capitales extranjeros y profesionalizar el flujo de inversiones en todas las áreas de la economía mendocina, desde el agro, la minería, la vitivinicultura y el real estate hasta la tecnología y la energía.
Con esta impronta, la Bolsa de Comercio de Mendoza trasciende su rol administrativo tradicional para consolidarse como el nexo vital que conecta el potencial del sector privado con herramientas de financiamiento modernas, posicionándose como un actor dinámico y esencial para el desarrollo de la economía regional, convirtiéndose en un actor activo y protagónico en la sociedad, facilitando el diálogo entre el capital global y el potencial productivo local.
Alianzas Estratégicas
La BCM ya ha formalizado alianzas estratégicas con actores de peso global y local como Impulsa Mendoza Sostenible, el Gobierno de la Provincia, ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos) y la Bolsa de Valores de Toronto. Bajo esta premisa, la institución no solo ofrecerá su infraestructura física, sino que prevé el funcionamiento de todos los servicios conexos a este mercado en sus oficinas, transformándose en el epicentro donde el capital y los proyectos mineros se encuentran para impulsar el desarrollo económico.
En este sentido, la BCM se convertirá en la sede mensual de la Comisión del Vino, brindando un espacio de debate y decisión para el sector. Este hito refuerza la visión de la entidad de ser no sólo un soporte financiero, sino el escenario donde se articulan las políticas y negocios que definen el futuro de la vitivinicultura mendocina.
Federalismo y expansión: El desembarco en Malargüe
Como parte de esta visión de cercanía y crecimiento, la BCM continúa fortaleciendo su red territorial. Recientemente, se concretó la apertura de una nueva sucursal en Malargüe, la cual se suma a las otras 15 sedes distribuidas en todos los departamentos de la provincia.
La llegada al sur mendocino responde a la necesidad de respaldar el emergente ecosistema financiero-minero de la región. Esta sede no sólo genera empleo genuino para los malargüinos, sino que acerca servicios financieros y tecnología de vanguardia a una zona clave para el desarrollo energético de la provincia.
Expansión Territorial
Respecto al crecimiento de la institución, el director de la Bolsa de Comercio de Mendoza, Santiago Pérez Araujo, destacó el cumplimiento de los objetivos de territorialidad: "En mayo del año pasado marcamos un hito al inaugurar nuestra sucursal en Tunuyán, llevando por primera vez la presencia de la Bolsa al Valle de Uco. Con esta nueva apertura en Malargüe, no solo consolidamos nuestro despliegue en el Sur Mendocino, sino que reafirmamos nuestra cobertura en toda la provincia".
Asimismo, Pérez Araujo adelantó que la visión de la entidad trasciende las fronteras locales: "Este fortalecimiento en Mendoza es la base de un plan de expansión más ambicioso; prevemos para los próximos dos años la apertura de sucursales en otras provincias del país, posicionando a la BCM como un actor de alcance nacional en la prestación de servicios financieros y de recaudación".