Ana Lovaglio integra Susana Balbo Wines -la bodega fundada por su madre en el año 2000- desde 2012. Después de formarse en la Universidad de San Andrés (UdeSA) en Buenos Aires y de trabajar para la multinacional Pricewaterhouse Coopers (PwC), decidió regresar a Mendoza e iniciar un nuevo camino dentro de la empresa familiar.
Entre los emprendimientos que llevan su marca distintiva se encuentran los restaurantes Osadía de Crear y Crios, así como el hotel boutique Susana Balbo Unique Stays, que funciona desde 2022 en Chacras de Coria. “Los nuevos proyectos son un aprendizaje constante”, declara.
Ana está casada desde hace 11 años con Lucas Schjaer, quien fue su primer novio. Luego de un impasse mientras ella vivía fuera de la provincia, se reencontraron y tienen 3 hijos de 10, 8 y 4 años. Como ambos trabajan en la industria (él se dedica a la venta de insumos), permanentemente comparten viajes, ferias y eventos relacionados al vino.
Hoy, a cargo de las áreas de Marketing, Comunicación y Hospitalidad, la empresaria también integra el directorio de la compañía que produce 1 millón y medio de litros de vino anuales, cuenta con 100 colaboradores y está presente en 46 mercados.
Durante el encuentro “Mujeres al mando”, que el viernes 6 de marzo reunió a más de 250 personas en los jardines de la bodega, desde Ecocuyo conversamos con ella.
Te formaste en Buenos Aires, trabajaste para una multinacional y volviste a Mendoza. ¿Qué te impulsó a dar ese paso?
Siempre fui muy estudiosa y, gracias a mi tesis de grado sobre Finanzas en la UdeSA, tuve una oferta de trabajo en Pricewaterhouse Coopers (PwC) sin buscarla. Me incorporé a la empresa, a donde crecí rápidamente y fui escalando posiciones. Fue una gran experiencia de conocimientos y aprendizajes que me acompañan hasta hoy.
En 2012, después de casi 3 años allí, mi madre me propuso incorporarme a la bodega.
¿Cuánto pesó el mandato en tu decisión?
Realmente no sentí que debía volver para hacerme cargo de la empresa. También influía la parte afectiva y quería ser honesta conmigo misma y con la compañía a donde trabajaba, que tenía puestas muchas expectativas en mí. Yo sabía que, tarde o temprano, iba a regresar a la provincia.
El mandato no fue un determinante. Mirando la carrera transcurrida, creo que hoy juega más que en ese momento.
El día que empecé a trabajar en la bodega acordamos con mi mamá que mi sueldo sería el mismo del bono que traía; ni un peso más ni uno menos, de manera de darle algo de objetividad a la relación laboral. Ambas nos sentimos cómodas con ese punto de partida.
También fue importante la incorporación de un gerente general externo; una decisión muy acertada desde lo emocional, que, tanto a mi hermano (que se había incorporado un año antes) como a mí, nos dio lugar para aprender, desarrollarnos y crecer en la empresa.
¿Cómo fueron los inicios?
Apenas entré rotaba por todas las áreas, sin una posición específica. Me sorprendí para bien, ya que, si bien la bodega era una pyme, estaba muy bien organizada y ordenada.
Justo coincidió que un chico del área comercial para Latam se fue a vivir afuera y pedí reemplazarlo para empezar a aprender desde allí. Luego, el gerente general me propuso crear el área de Marketing y Comunicación, que fue un gran desafío. Más allá de esta posición, con el correr de los años, tuve el privilegio de poder concretar en paralelo otros proyectos propios.
¿Cuáles de estos proyectos destacás?
En primer lugar, formar el equipo de Marketing del que estoy súper orgullosa. Sin dudas, uno de los hitos fue la expansión a nivel de comunicación y awareness de la marca.
En segundo lugar, fundar el restaurante Osadía de Crear en el año 2013, renovarlo por completo en 2017 y haber sido constante en momentos duros, como la pandemia. Lo mismo me sucede con Crios, que nació en 2015, y con Susana Balbo Unique Stay, el hotel boutique que abrió sus puertas en Chacras de Coria en 2022 y desde entonces ha logrado un reconocimiento mayor al esperado.
¿Cómo están organizados internamente hoy?
Yo sigo dirigiendo, más que operando, el área de Marketing y Comunicación; José se encarga de la parte técnica y mi mamá está en el rol de presidenta de la compañía. Los 3 conformamos el directorio, trabajamos en la parte estratégica y también somos muy activos en la promoción de nuestros productos: viajamos, organizamos cenas, catas y demás actividades.
¿Cuáles son los principales desafíos de integrar una empresa familiar?
Creo que las palabras de Guillermo Perkins, especialista en empresas familiares, con quien tuvimos la posibilidad de trabajar en nuestro protocolo, los resume a la perfección: “la empresa tiene que generar riqueza, felicidad para la familia y realización personal para los individuos”. Si eso no se logra, en algún lado estamos fallando y allí está el verdadero reto.
Creo que, más allá de las dificultades que tenemos como cualquier empresa, de alguna manera, cada integrante de la familia ha encontrado su espacio.
En lo personal, siento un gran orgullo por el camino recorrido. Hoy, el área de Turismo y Hospitalidad que lidero representa el 20 % de la facturación de la compañía, lo mismo que un mercado como Brasil o Estados Unidos. Es un porcentaje importante y ni hablar del valor intangible que se genera cuando hacemos un buen trabajo y las personas se conectan desde el lado emocional con algo que trasciende su experiencia.
¿Cuáles son los planes para este año?
Tenemos la expectativa de cumplir presupuestos y mejorar. 2025 fue un año desafiante para el turismo; 2026 viene bien y creo que vamos a repuntar.
La bodega tiene 46 mercados y el foco está puesto en los de mayor potencial. Actualmente estamos reconstruyendo Estados Unidos; cambiamos la ruta del mercado y pasamos de tener un solo importador a varios distribuidores regionales.
El mercado interno presenta desafíos por el contexto económico. Como estrategia general vamos en una tendencia de menos y mejor, de enfocarnos en la relación precio-calidad. Tenemos una marca consolidada y somos muy competitivos en todas las categoría y gamas.
En cuanto a turismo, los primeros meses del año han sido positivos y estoy convencida de que estamos cosechando 12 años de posicionamiento.
Sobre Mujeres al mando
Por segundo año consecutivo, el viernes 6 de marzo, Susana Balbo Wines fue sede de “Mujeres al mando”, un encuentro impulsado por Ana Lovaglio Balbo y Flavia Amad, que convocó a más de 250 personas.
En esta oportunidad, 12 cocineras, 12 bodegueras, 10 productoras y 8 sommeliers se reunieron para celebrar el liderazgo femenino en una experiencia abierta al público que unió vino y gastronomía.
Banco Supervielle auspició el evento y organizó una charla previa destinada a empresarias de la provincia.