Elena Alonso es una referente local y nacional en el sector financiero. Es licenciada en Economía, graduada de la UNCuyo, cuenta con posgrado en Mercado de Capitales y Finanzas otorgado por la UCA y con un MBA realizado en la Universidad de Barcelona. También es egresada del programa de la Fundación FLOR, que brinda educación financiera para fortalecer a mujeres líderes.
Es la cofundadora y CEO de la compañía Emerald Capital, la creadora del portal Elena Financiera (que en Instagram suma más de 300.000 seguidores) y la conductora del programa de streaming Historias con Marca, que se emite por Canal 9 Televida. Además, es conferencista, miembro del directorio de Endeavor Cuyo y autora de los libros “Tu mejor inversión” y “Los números hablan, pero a veces mienten”.
Elena tiene un hijo de 12 años, es docente de grado en la Universidad de Mendoza y en el Diplomado de Blockchain y Finanzas Digitales de la UTN.
Sobre todos sus proyectos, desde Ecocuyo conversamos con ella.
Siempre me gustó la docencia y desde chica entendí que la educación es un punto vital que permite tomar decisiones y animarse, lo que aplica tanto a las personas como a las empresas.
En el año 2017, desde Emerald Capital, y a través de una pauta con Diario Los Andes, comenzamos a producir videos de 1 minuto de duración para contar sobre algún producto del mercado de capitales y me gustó mucho ese formato. A la vez, abrí una cuenta de Instagram personal, que fue ganando cada vez mayor visibilidad, y en 2020 decidí dejarla exclusivamente para la parte profesional.
Los seguidores me pedían que diera cursos sobre distintos temas, algo que empecé a hacer de manera artesanal y luego se convirtió en la academia educativa “Elena Financiera” que lancé formalmente en marzo de este año. El objetivo es democratizar el acceso al conocimiento y brindar herramientas prácticas. Creo que la educación financiera es fundamental para que una sociedad crezca y salga adelante.
En primer lugar, ahorrar el 30 % de sus ingresos; en segundo, que los gastos acompañen a los ingresos y no al revés y en tercero, pensar a largo plazo. Este último aplica a todos los sentidos en la vida (aunque los argentinos, por lo general somos bastante cortoplacistas).
Más allá del ahorro para conseguir lo que queremos -ya que cada persona le da valor a distintas cosas- es importante empezar a trabajar para construir la propia estabilidad financiera.
Creo que hay una dualidad: por un lado, es una generación a la cual muchas cosas no le interesan y, por el otro, consideran al dinero como un medio y no como un fin.
La idea que cada uno tiene sobre el dinero depende en gran medida de cómo se trata el tema en casa, de la relación que tienen los padres con el dinero y la forma de inculcarlo.
Noto que los jóvenes son más sueltos con los bienes y más abiertos a los cambios. De alguna manera se va perdiendo el arraigo que, por ejemplo, nuestros abuelos tenían con la tierra o la casa propia.
Si bien cobra fuerza la idea de que el dinero debe acompañar los proyectos, aún falta mucho en cuanto a educación financiera.
Nuestro propósito es gestionar las finanzas de los clientes de manera integral, a través de herramientas de financiamiento e inversiones. No solo somos un broker, sino que trabajamos a largo plazo con las personas y las empresas para que aumenten su patrimonio y su valor. Brindamos asesoramiento y consultoría acorde a la realidad de cada sector productivo, anticipándonos siempre a sus necesidades.
Nos orientamos a todo tipo de empresas: pequeñas, medianas y grandes, así como a individuos que generalmente ingresan a través de Elena Financiera. Allí contamos con un chat integrado con IA y alimentado con toda nuestra información: carteras de inversiones, tutoriales para explicar el funcionamiento y operación de diferentes instrumentos, entre otras herramientas.
El equipo de trabajo de Emerald está compuesto por 8 personas. Las áreas de Marketing, Administración y Recursos Humanos funcionan junto a las de Grupo Broda, socio de la compañía desde el comienzo.
En cuanto a lo que viene, proyectamos un crecimiento sostenido en Mendoza (nos estamos mudando a las oficinas Avatar de Palmares) y expandirnos a San Juan y el NOA en el corto plazo.
“Los números hablan, pero a veces mienten” está inspirado en procesos personales que atravesé para ordenar mis propias finanzas.
Durante un viaje me desperté con el nombre del libro en la cabeza, ya que estoy convencida de que los números reflejan diferentes aspectos de la vida de cualquier persona: la gestión del tiempo, el foco, las proyecciones, entre otros. Muchas veces nos mentimos a nosotros mismos sobre lo que nos pasa con el dinero, lo que, en definitiva, nos afecta en todo sentido.
Por eso, busco brindar herramientas prácticas y ejercicios para cambiar la mentalidad, acompañar los puntos débiles y fuertes, entendiendo y empatizando con lo que les pasa a muchos. Es una invitación a revisar nuestras conductas, a pensar a dónde ponemos la energía para alcanzar lo que queremos.
La verdad es que me encanta comunicar y dar a conocer las historias de las empresas de nuestra provincia.
La idea nació por las mismas reuniones que a menudo tengo con los integrantes de empresas y pensé ‘¿por qué no trasladarlas a una pantalla?’ Es importante mostrar todo lo que se puede hacer desde Mendoza y no solo los logros, también las trabas que hay que sortear. La idea es incentivar a los emprendedores a animarse y concretar sus proyectos.
Me siento muy cómoda y creo que la clave es ser yo misma, sin imitar a nadie, sin perder la humanidad ni la sencillez para hablar. He aprendido a aplicar esta premisa en cada rol que desempeño.
Siempre voy para adelante y a veces minimizo todo lo que he logrado. Si bien por mi personalidad nunca me he centrado en las dificultades, cuando me detengo, me doy cuenta de que tal vez tuve que hacer mucho más para llegar a donde estoy.
Siento el compromiso y la obligación de seguir abriendo camino para que haya más mujeres en estos espacios, liderando empresas y organizaciones. Me pasa en el programa, a veces, las mujeres de las empresas familiares tienen un perfil bajo, prefieren no ser las entrevistadas y yo las animo a que lo hagan y tengan visibilidad.
Es momento de pensar cómo podemos mejorar la situación de otras mujeres desde el lugar que ocupamos, ser ejemplo e inspirar. Me escriben muchas mujeres y mi mensaje es que siempre se puede y es necesario generar nuevas oportunidades.
El libro “Los números hablan, pero a veces mienten” se puede adquirir desde https://www.galernaweb.com/productos/numeros-hablan-pero-a-veces-mienten-los/