Las salidas de los enólogos de las principales bodegas siempre provocan un fuerte interés en el sector. Gonzalo Carrasco fue hasta hace pocas semanas el responsable técnico de Terrazas de los Andes, la bodega de vinos premium de Chandon, del grupo francés LVMH.
Gonzalo fue el enólogo de Terrazas en los últimos 10 años, y desarrolló toda la línea High Altitude, especializándose en los vinos de altura.

Paralelamente, Carrasco asesora de manera externa un par de proyectos de bodegas boutique, pero ya ha recibido algunas propuestas que está estudiando, a la vez que los “head hunters” de grandes bodegas lo están sondeando para poder contar con sus servicios para la elaboración de vinos de alta gama, que es su especialidad.

La “bandera de largada” es sin dudas el comienzo de la vendimia 2022, a mediados de febrero con los vinos base de espumantes, y blancos, por lo que su nuevo destino se cerrará a finales de enero. Por lo tanto, se tomará unos días hasta que pasen las fiestas, y después de algunas vacaciones en los primeros días de enero, seguramente definirá su futuro.

Dialogamos con Carrasco, quien nos comentó: “Mi primera experiencia en bodega fue cuando tenía 18 años y no salía de la escuela secundaria, ya que hice un trabajo en la parte de la práctica, y a partir de ahí nunca más me separé de la enología. Hace más de 20 años que estoy inmerso en este mundo. Después continué mis estudios en la Facultad en Don Bosco, el resto de experiencia en el campo y también algunos viajes en algunas zonas vitivinícolas que también te ayudan a formarte y a tener otra visión y otra perspectiva del vino”.

-¿Tu carrera profesional la desarrollaste prácticamente entre Terrazas y Chandon?

-Siempre me gustó Terrazas, y un día pasé por la bodega y le entregué un currículum a la guardia, y me llamaron al rato y pude hacer una vendimia en el 2002, y volví en el 2003. Luego en 2008 estuve tres años en Candon trabajando en investigación y desarrollo, tanto para espumantes como para vinos.

-¿Y después aterrizaste en Terrazas?

-A mediados del 2011 regreso a Terrazas, pero ya como enólogo, así fue como 10 años después de haber pisado la bodega por primera vez retomé mi camino a la bodega que tanto me había gustado.

-¿Y ahora después de otro ciclo de 10 años dejaste la bodega?

-Los cambios siempre son positivos, porque te permiten crecer, buscar nuevos horizontes, aceptar otros desafíos. Ya tengo algunas propuestas, y sé que hay otras por venir. En enero recién voy a tomar la decisión sobre mi futuro.