Periodista

La construcción en seco es un sistema que se impone pese a las resistencias iniciales que algunos mendocinos tenían en relación a la misma. Por este motivo, en el último año –de la mano del incremento en las obras familiares por la suba del dólar blue y la imposibilidad de otras inversiones- el sistema tuvo una mejora notoria en nuestra provincia.

El dato a nivel nacional según el Indec es que durante 2020 el consumo de placas de yeso aumentó 17%, cifra que convalidan desde algunas firmas locales que comercializan o trabajan con este tipo de producto. En este contexto, las perspectivas de crecimiento para 2021 también son alentadoras más allá de los vaivenes de la macroeconomía.

Ricardo Videla, gerente comercial del Polo de la Construcción de Saldaña Hierros – Grupo que distribuye la marca Knauff (placas de yeso y perfiles para la construcción de tope de gama) explicó que buscan apostar al sector de la construcción en seco dado su crecimiento y potencial. De hecho, ya han acordado con la empresa Barbieri para también trabajar con Steel Frame.

Para quienes trabajan en el área, el avance de la construcción en seco no tiene vuelta atrás y gana terreno en comparación con el sistema tradicional. La rapidez a la hora de terminar las obras es una de esas características que se valoran aún más en contextos inflacionarios como el actual.

Por otro lado, y desde el punto de vista de Eduardo Stradella, dueño de la fábrica mendocina New Panel y una de las pioneras en el rubro, en la actualidad son pocos los que están dispuestos a esperar dos años para poder construir su vivienda. “Hace 6 años tal vez nos llevaba un año vender una casa y hoy se venden solas”, comentó Stradella quien agregó que los clientes que llegan ya han tomado la decisión de construir en seco y comparan con empresas similares.

Desde su punto de vista, el despegue en Mendoza de este tipo de construcción se observa desde hace 5 años y –luego de un 2019 relativamente malo- el año pasado tuvieron un crecimiento de 20% y esperan una mejora similar en volumen para este año.

También para Romina Cordero, de la empresa Cov que construye con Steel Frame, el despegue del sistema constructivo se da desde 2017 y que opinó que en el último año ha habido una especie de boom debido no solo a la mencionada rapidez constructiva sino también a que cada vez hay mayor información sobre un método que se utiliza en distintos países del primer mundo por no mencionar Chile, Brasil y Uruguay.

Según sus cálculos, en la actualidad construir un metro cuadrado de esta manera puede rondar los 700 dólares con la ventaja de que los presupuestos que se realizan no varían en el tiempo dada la rapidez y precisión del sistema.

Además de los tiempos –lo que no implica que sea más barato- quienes trabajan con la construcción en seco destacan que se trata de un modo más ecológico de construir. No solo porque no se gasta agua durante el proceso de levantar la obra sino también porque se trata de diseños y propuestas que priorizan la aislación térmica y acústica con la consiguiente eficiencia energética posterior. Además, prácticamente no hay desperdicios.

En el mismo sentido, todos aclaran que –aunque en líneas generales la construcción es sencilla- es importante saber realizarla para evitar malas prácticas que luego redunden en problemas acústicos y hasta sísmicos así como favorecer las ventajas en terminaciones que presenta el sistema.