En el año 2003, Carlos Pulenta, tercera generación de una tradicional familia bodeguera, fundó en Mendoza la reconocida Bodega Vistalba.

La construyó en una finca familiar en Vistalba, Luján de Cuyo, y comenzó así a volcar toda su experiencia y pasión por hacer vinos en un proyecto familiar. La larga historia de la familia Pulenta, sus históricos viñedos junto a modernas técnicas vitícolas, se aunaron en el objetivo de elaborar vinos elegantes, a la altura de los grandes del mundo.

Paula Pulenta, cuarta generación de la familia Pulenta, está hoy al frente de la Bodega y junto a un equipo de profesionales sostienen una fuerte presencia en el mercado interno y externo ya que exportan sus vinos a países de todos los continentes.

En una entrevista exclusiva con EcoVnos, analizó este 2020 y compartió los planes de la bodega para el próximo año.

-¿Cómo han transitado este año de pandemia en la bodega?

-Fue, sin dudas, un año muy especial. Tuvo sus inconvenientes comerciales, ya que al ser Vistalba una bodega que siempre vendió sus vinos en el canal HORECA – Hoteles, restaurantes, cafeterías- y vinotecas, se vio muy afectada, tanto acá en Argentina como en los países que exporta.

Al mismo tiempo, y hasta como consecuencia de la pandemia, surgieron otras posibilidades comerciales y se abrieron nuevos canales de venta. Todos nos tuvimos que replantear varias cosas, y en ese replanteo nacieron nuevas estrategias de venta, tanto en Argentina como en el exterior que nos van a servir mucho para los próximos años.

-¿Cuál es el balance numérico en venta de vinos y exportaciones?

-Fue muy parejo al año 2019. Tanto en Mercado Interno como en Exportaciones. Similar al volumen vendido el año pasado, a pesar de haber pasado casi 4 meses con todo un poco frenado.

-¿Cuáles son los planes para el 2021?

-Tenemos varios proyectos nuevos que iremos presentando durante el 2021. Vinos nuevos que venimos elaborando desde hace dos o tres años atrás, y que forman parte de un proyecto muy lindo que abarca y contempla la posibilidad de ofrecer y acercar al consumidor a la bodega a través de experiencias.
En los países en donde exportamos, la idea es fortalecer las estrategias planteadas este año 2020, que van variando según el país.
Y en Argentina creemos que hay mucho por hacer y siempre se puede crecer y posicionarse un poco más. ¡Argentina sigue siendo un gran desafío!

-¿Durante la pandemia, el turismo local les permitió mantener los costos del área o fue una inversión futura?

-Vistalba abrió sus puertas al Turismo nuevamente en septiembre, por lo que estuvo casi 6 meses cerrada. El turismo local fue y sigue siendo un gran apoyo. Los costos los hemos bajado para poder adaptarnos a esta nueva realidad y poder así seguir ofreciendo opciones para familias y grupos de amigos. Estamos muy contentos de recibir al mendocino en la bodega, los consideramos nuestra familia y eso nos gusta mucho.

-¿Cómo estiman la llegada de turistas nacionales y extranjeros para la temporada?

-¡Con muchísima incertidumbre! Del turismo extranjero creemos que la gente de Brasil va a empezar a llegar en cualquier momento, y van a venir con muchas ganas de disfrutar y de consumir las experiencias que ofrecemos en las bodegas. Y con respecto al turista nacional, sin dudas creemos que van a ser muchísimos los que nos visiten de diferentes provincias. Mendoza es una plaza que va a atraer a muchísimos argentinos, y tenemos que estar preparados para recibirlos.

-¿Qué experiencias ofrecen para quienes los visiten?

-Hoy tenemos 2 propuestas de almuerzos y cenas en conjunto con el equipo del restaurante Azafrán, donde ofrecemos un menú de 3 y 5 pasos que ocurren en el restaurante de la bodega. También inauguramos un espacio al aire libre con una propuesta más informal de cocina de horno de barro y parrilla.
Como siempre lo hemos hecho, ofrecemos visitas y diferentes tipos de degustaciones sensoriales, catas a ciegas y variadas experiencias para grupos familiares o amigos.

-¿Qué opinión tenés respecto de tener una tarifa diferencial para mendocinos?

-Creemos que se pueden armar diferentes propuestas para diferentes públicos y darles a todos la posibilidad de que puedan seguir disfrutando. No queremos perder al público mendocino, pero también tenemos que estar preparados para recibir al turismo, tanto extranjero como nacional, que va a empezar a llegar. Vamos a ir definiendo y adaptando las propuestas y las tarifas según cómo evolucione el turismo y las visitas.

-¿Es difícil ser mujer al frente de una bodega?

-Yo creo que no pasa por ser mujer o no. Sin dudas no es una industria fácil, pero al mismo tiempo tiene muchas cosas lindas y que hacen que el día a día se disfrute muchísimo. Creo que lo más importante es poder desarrollar el puesto adaptándolo a la personalidad que tiene cada persona. Yo conozco muy bien mis debilidades y también mis fortalezas. Mi desafío es hacer de mis debilidades mis fortalezas, y lo aplico tanto a mi vida laboral como personal. Siempre se puede aprender y seguir mejorando.
Llevo 20 años trabajando junto a mi papá y al día de hoy lo seguimos haciendo juntos. Sigo aprendiendo de él todo el tiempo. Y además tenemos un “gran” equipo en Vistalba y eso es fundamental. ¡La gente hace a las empresas!

– ¿Cuál crees que son los desafíos de la industria vitivinícola para los próximos 5 años?

-Desde un punto de vista enológico y de producción, no podemos perder de vista el desafío de seguir creciendo en calidad y en la comunicación como país para que el mundo nos reconozca más y logremos un posicionamiento más firme y con un concepto de relación precio – calidad como el que podemos ofrecer.

Comercialmente hablando me parece que en Argentina sería muy importante que se pudieran ordenar los canales de venta y los segmentos de precios para que los vinos lleguen a las góndolas de una forma más pareja y accesibles para los consumidores.
La situación económica del país no ayuda para lograr esa estabilidad, pero podría ser un buen desafío para la industria en los próximos años.

Proyecto inmobiliario: Vistalba Reserve, elegir los viñedos y olivos como estilo de vida

Dentro de los proyectos de la familia Pulenta se encuentra Vistalba Reserve, un exclusivo barrio privado de 60 hectáreas ubicado en Vistalba, a solo 20 minutos del centro de Mendoza y 5 minutos de Chacras de Coria.

La propuesta ofrece vivir en una finca mendocina; rodeados de amplios espacios verdes e imponentes vistas de la Cordillera de los Andes, ideales para compartir en familia y con amigos.

Si bien la superficie total es de total 60 has y 240 lotes, en esta primera etapa se están comercializando 78 lotes de 1000 metros cuadrados cada uno.

Entre los servicios que ofrecen se encuentran: Seguridad 24 hs, Club House, senderos peatonales, Lagunas reservorios, Área Comercial, cancha de Tenis, espacio para eventos, gimnasio, piscina y áreas recreativas.