El aumento de costos (sobre todo a la hora de comprar insumos en el exterior) y las crecientes trabas a las importaciones desafían a las empresas locales, que deben buscar alternativas. Es el caso del Grupo Campari, que decidió desarrollar el Cinzano Pro Spritz en su totalidad en el país: se tratará del primer espumante estilo prosecco de elaboración argentina, según explicaron en la empresa ayer, durante el lanzamiento ante la prensa.

El proyecto se gestó al inicio de la pandemia y le implicó a la empresa invertir en el reacondicionamiento de su fábrica local, si bien técnicamente el espumante, que hasta ahora llegaba desde Italia, lo hará Pernod Ricard. El producto (utilizado en el trago Aperol Spritz) le costará al consumidor un 40% menos que en su versión importada.

“Las trabas a las importaciones son una dificultad, porque hay muchos materiales que, a la larga, se necesitan para producir localmente”, dijo Nicolás Vilcinskas, managing director para la Argentina, Perú y South Amrica Partnership Markets de Campari, y puso como ejemplo la botella del vodka Skyy que es importada. En este sentido, añadió: “Una potencial devaluación tiene un efecto inmediato cuando no podés reaccionar de la misma forma con los precios”.

Respecto de los cambios en los hábitos de consumo de bebidas alcohólicas que generó la pandemia, el ejecutivo destacó que una gran parte del volumen que se consumía en bares y restaurantes en 2020 se trasladó a las cadenas de supermercados y autoservicios, y que el consumo de productos de la marca creció 50% durante la cuarentena. “Con un año más normal, con apertura de bares y restaurantes, creemos que la marca puede acelerar su crecimiento”, proyectó.

Con todo, la compañía proyectó que, para no perder rentabilidad en 2021, las ventas tendrán que acompañar al menos el avance de la inflación real. “El punto más candente para este año está en ver la evolución de los precios. Deberíamos tener la mayor certeza posible de parte de las autoridades para ver cómo nos podemos manejar y el impacto que va a tener en el negocio”, dijo el ejecutivo.

“El año electoral va a poner presión en el tipo de cambio y en la inflación. Lo que tiene la Argentina es que una foto de hoy mañana cambia. Con un tipo de cambio relativamente estable, como el de los últimos meses, la inflación pasa a dolarizarse y para el mercado externo es complicado”, agregó Vilcinskas.

Y justamente que el año sea electoral impacta en la planificación de los negocios. “Somos optimistas en el corto plazo, aunque la incertidumbre más a fin de año está. Las elecciones hacen que ciertas cuestiones estén un poco más controladas -como el tipo de cambio y la inflación-, pero, si después eso se suelta, puede tener un impacto grande”, dijo.

Además, para Vilcinskas la relación entre tipo de cambio y el ritmo de la inflación es fundamental para ajustar la estrategia del negocio. “Hoy el tipo de cambio es competitivo, por lo que estamos evaluando a nivel regional exportar nuestro nuevo producto al Mercosur para introducirlo en Brasil, Uruguay y Paraguay. Si las variables se mantienen favorables, lo podemos hacer”, aseguró.

“Con el tema precios, hoy hay algunas metodologías que hacen que sea difícil moverse libremente. El año pasado pudimos más o menos acompañar la evolución de costos. Es una incógnita cuando encaramos el año qué va a pasar con los precios y los costos y cómo podemos internamente trabajar en eso. No es fácil explicar en el exterior todas las variables con las que tenemos que lidiar en la Argentina, pero es nuestra realidad”, dijo.

Respecto de los ingresos previstos para este año, dijo que espera “por lo menos poder acompañar la inflación” y que van a “tratar de compensar los aumentos de costos para mantener la rentabilidad del negocio”.

Desde Grupo Campari estiman que la inflación de 2021 rondará entre el 45% y el 50%, en línea con las consultoras privadas y por encima de la proyectada por el Gobierno en la Ley de Presupuesto Nacional.