El Pasip está cada vez más cerca de poder ser declarado como una zona franca. En las últimas horas, el diputado nacional Luis Petri presentó un proyecto en el Congreso de la Nación para la aprobación de la medida financiera que liberaría al parque tecnológico de Palmira de buena parte de la carga impositiva que tributan las empresas, las industrias y los comercios en la Argentina.

“Se ha dado el primer paso para que el proyecto sea tratado y eso es muy importante”, sostuvo Petri, aunque pidió prudencia, ya que “queda todo un camino por recorrer para su estudio y aprobación, y esto no se conseguirá sin el acompañamiento del kirchnerismo”. Esto es porque Juntos por el Cambio, el partido que promueve la iniciativa, no tiene los votos suficientes para imponer su agenda.

“También está el hecho de que estamos en plena pandemia, que las comisiones no están funcionando y entonces es difícil estimar en qué momento el proyecto será analizado”, dijo Petri.

Para el diputado nacional hay un trabajo por delante que tiene que realizarse en el Congreso, pero también en la región: “Si el proyecto de Pasip zona franca es adoptado por la región y la comunidad les pide a sus legisladores nacionales por Mendoza que acompañen y militen la idea, vamos a tener un camino más accesible”, señaló Petri.

Un paso importante para la región

Las autoridades sanmartinianas consideran que la declaración del Pasip como zona franca es el paso necesario y fundamental para que el parque tecnológico de Palmira alcance un estatus que nunca ha tenido: libre de impuestos nacionales (y eventualmente provinciales y municipales). Así, el predio cobraría un atractivo inédito para muchas empresas, más allá de las ventajas estratégicas que hoy muestra, relacionadas con su ubicación geográfica en el corredor bioceánico.

Para el primer mandatario de San Martín, el desarrollo del Pasip es una “política de Estado”, que beneficiará no solo a su departamento sino al resto de la región, fundamentalmente en la economía de exportación, con la generación de empleos, el ingreso de divisas y la modernización industrial de un parque que, por su ubicación estratégica resulta clave para el comercio con Chile y el Pacífico.

“Es una gran oportunidad de desarrollo para los mendocinos poner en funcionamiento el Pasip; desde todos puntos de vista tiene ventajas y la aprobación de este proyecto de zona franca será un proyecto potenciador de la industria, el comercio y los servicios”, consideró Rufeil hace pocos días, en una reunión con legisladores, ministros e intendentes de la zona.