La bodega Rutini desarrolla desde 2014 un programa de Inteligencia Artificial en sus viñedos, que le permite obtener una mayor precisión sobre la madurez de las uvas. Se trata de fotografías tomadas desde un dron con una cámara multiespectral, que ayuda a determinar el momento exacto de la cosecha de cualquier parcela de los viñedos, con resultados mucho más exactos en cuanto a polifenoles, colores y elementos aromáticos.

Mariano Di Paola, gerente general y winemaker de Rutini, cuenta que “llevamos cinco años de investigación con un equipo compuesto por seis personas. Los resultados son excelentes en cuanto a precisión y ya tenemos archivada una cantidad impresionante de fotos, ensayos y datos sobre la evolución de los granos y de las hojas. Es muy notable cómo las fotografías muestran los distintos colores en los viñedos, y eso nos permite hacer un trabajo más meticuloso sobre en qué zonas ir haciendo la cosecha”.

El proyecto comenzó a aplicarse en 25 hectáreas y luego se extendió a más de 100 en viñedos de Tupungato y Altamira. Por ahora se aplica a los varietales Malbec y Cabernet Sauvignon, pero el plan es ampliarlo a todos los demás.