Las une la fuerza y el deseo de salir adelante. Las unen difíciles historias de vida y el Oeste de la Ciudad de Mendoza. Las une el esfuerzo y las ganas de progresar. Son 15 mujeres que pertenecen a distintas cooperativas y que ya finalizaron la capacitación de construcción en seco que se dictó en el marco del Laboratorio Provincial de Vivienda.

Por eso, esta semana el ministro de Planificación e Infraestructura Pública, Mario Isgro y la titular del Instituto Provincial de la Vivienda, María Marta Ontanilla, celebraron con ellas la finalización del curso y marcaron el camino proyectado para el próximo año.

Mientras participan en la construcción de la primera casa sustentable del barrio Flores Olivares, plantean nuevos desafíos para el 2021: buscan que se amplíe el cupo de formación para las veinte mujeres que quedaron afuera en la primera instancia y apuntan a seguir aprendiendo cuestiones más específicas como electricidad, otros rubros.

Las mujeres capacitadas participan de la construcción de la primera casa sustentable del barrio Flores Olivares, en Ciudad.

“Me inscribí para participar en la capacitación y estoy muy contenta porque hay muchas mujeres solas que no saben construir. Este curso te anima a decir: mirá, lo puedo hacer”, comentó Juana Santos del barrio Flores.

Entusiasmada con el hecho de encontrar una nueva veta para su vida diaria, Juana va por más: “Las seños ya me anotaron en otra capacitación. Así que voy a estudiar para aprender más cosas ahora que el barrio se está urbanizando”.

“Para el próximo año, sueño con hacer una cooperativa, trabajar en construcción en seco y en refrigeración. Ya basta de estar pidiendo nylon cuando llueve, queremos hacer nuestras casas; una siempre sueña eso y las mujeres con ayuda de los municipios podemos trabajar y ayudarnos entre nosotras porque sólo necesitamos voluntad y la tenemos”, agregó.

Además de aprender a trabajar con durloc, en el curso se abordaron temas referentes a la economía, la seguridad en obra y el manejo de material, entre tantos otros que impactaron de manera positiva en cada una de ellas debido a que comprobaron fehacientemente que cualquier mujer puede insertarse en el rubro de la construcción.

“Pudimos ver que era mucho más liviano que el trabajo que hacíamos nosotras, como preparar hormigón o levantar ladrillos. Esto nos ayudó un montón para ver que nosotras podíamos como mujeres. Hoy por hoy estamos muy agradecidas porque vemos que podemos tener más futuro, podemos trabajar sin hacer tanto sacrificio porque la verdad es que cuando una mujer trabaja en la construcción genera mucha violencia porque el hombre puede y la mujer no”, aseguró Virginia Llanos, del barrio Santa Rita II.

Virginia pertenece a la cooperativa Unión en Acción que se inició en el plan Ellas Hacen y ahora están incluidas en el programa Hacemos futuro.

De esta manera y a pesar de la pandemia, el Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública, mediante un trabajo conjunto con el IPV, cierran en el primer año de trabajo del Laboratorio de Vivienda que se creó en marzo y que a mediados de año puso en marcha una prueba piloto con un prototipo de vivienda sustentable acompañado de capacitación en este sistema constructivo particular.

En este marco, la titular del IPV, Maria Marta Ontanilla indicó: “la idea es seguir con este tipo de capacitaciones, que ellas decidan en qué rubro se quieren especializar, esto lo estamos haciendo en conjunto con Valos, con la red de construcción responsable y con otros organismos académicos. Queremos seguir capacitándolas e incentivarlas a ellas para que puedan formar su propia cooperativa de vivienda. Están muy entusiasmadas en incorporarse en el mercado laboral de la construcción así que vamos a apuntar hacia eso”.