El slow travel es una nueva tendencia que se inició como un movimiento durante los 80 que, con el auge de la comida rápida, buscaba promover los espacios de comidas locales, es decir, los platos típicos de cada ciudad, buscando una forma de andar sin prisas. Y esto devino hoy en el mundo de los viajes.

El concepto busca que los turistas viajen sin prisa alguna, disfrutando del tiempo en cada lugar, descansando y empapándose de las historias que cuentan sus calles. Ir a los mercados, disfrutar de su cultura y comida, es una nueva práctica que lleva a que se visiten las ciudades, integrándose a ellas para descubrirlas con un mayor detalle y sin apuro.

Caminar, andar en bicicleta, navegar o recorrer un tramo en un tren panorámico pueden generar otro tipo de turismo que no acumula actividades, sino que se destaca por disfrutar del tiempo de manera relajada.

La agencia británica Original Travel dio a conocer cómo en el último año creció 40% el booking de viajes con esta tendencia y promete seguir haciéndolo.

En este sentido, es muy positivo que las agencias estén dándoles soluciones a quienes no quieren comprimir sus vacaciones. El director de Calidad y Servicios Turísticos del Emetur, Marcelo Reynoso, destacó que “uno de los pilares de esta filosofía es cambiar la percepción de los viajes. Tampoco es no hacer nada, simplemente se trata de apreciar el momento, valorar las pequeñas cosas que hacen singular a ese lugar”.

Bajo este concepto y conjuntamente, el Emetur, la Universidad del Aconcagua, el INTA, a través del Programa Cambio Rural, el Convivium Terraboca de slow food y las municipalidades de Luján de Cuyo, Maipú y Tunuyán promueven la conformación de un grupo asociativo de prestadores turísticos que generarán un nuevo producto turístico.

Del grupo forman parte diversos emprendedores entre los que se encuentran una ceramista que diseña ánforas para vinificar, restaurantes de cocina mendocina con vegetales recién cosechados de la huerta, posadas rurales, destilerías de grapa y gin, aceiteras, agencias de viaje, prestador de alquiler de bicicletas, pequeñas bodegas, artesanas de cosmética a base de aceite de oliva y vino, entre otras, lo que asegura experiencias memorables y únicas inmersas en el paisaje rural de Mendoza.

Este programa del Emetur fue diseñado para aumentar la competitividad y fomentar el desarrollo sustentable de los prestadores turísticos del turismo rural. Busca como principal beneficio mejorar la experiencia del visitante a través de la prestación de un servicio profesional capaz de responder a los numerosos requerimientos del turista actual.

Temas que contempla: aspectos de marketing y estrategias de redes sociales, diseño de una marca propia, el fomento de la participación y cooperación entre los actores, la gestión del capital humano, la gestión de la calidad y la adecuación de los espacios de visita y uso para los visitantes.

Recientemente el Emetur entregó más de 100 certificaciones y distinciones de calidad a guías de turismo y a empresas del sector como bodegas, alojamientos y nuevos emprendimientos. Dentro de la incubadora de empresas de la dirección de Calidad y Servicios Turísticos, el Emetur distinguió al Núcleo de Hoteles Confort y al Núcleo Mendoza Slow Travel.

Núcleo Mendoza Slow Travel

  • Aromas del Vino. Experiencias sensoriales y cosmética
  • Aves del Piedemonte: Avistaje de aves
  • Wine & Ride: Bicicletas por las rutas del vino
  • Espacio Jereb Restaurante y Arte
  • Apícola y Bodega Artesanal Juricich
  • Postales Hotel Boutique
  • Cava Don Tulio Restaurante
  • Barrovino. Vajilla de autor
  • Mountain View Mendoza Alojamiento Rural
  • La Melesca Restaurante
  • Espíritu Zorro Microdestilería de Gin
  • Uco Bakery Panes a base de Masa Madre
  • Atipana Restaurante
  • Cava Cosmética de Casa Baquero
  • La Trucha Tranqui Cabañas
  • Opuntia Casa de Té
  • Hilbing Franke Destilería
  • Cabalgatas Rancho Viejo
  • Olivícola Minotto