¿De qué se trata esta nueva línea de vinos que Lagarde pone en el mercado?


En esta oportunidad estamos relanzando la línea Guarda, Colección de Viñedos. Esta línea tenía dos vinos antes y ahora se le han sumado tres viñedos más. En este lanzamiento, se ve reflejado todo el proceso de innovación y desarrollo que hicimos en la bodega, cuyo resultados son estos vinos.
Cada uno de estos vinos son el resultado de una investigación de suelos que hemos hecho en los últimos cinco años. Por eso cada vino tiene una particularidad especial por la cual nosotros creemos que merece ser puesto en el mercado.Algunos lo llaman “Single Vineyards”, a nosotros nos gusta más decir que es una colección de pequeños viñedos maravillosos de distintos suelos de Mendoza.

¿Hay un especial interés por poner, en primer plano, el terruño?
 
Sí, porque a medida que vamos investigando los terruños en Mendoza, microvinificando cada suelo de manera diferente, vamos probando elaboraciones diferentes de ese mismo suelo, técnicas diferentes, aprendemos mucho más sobre cómo se comporta cada zona y qué gusto y qué aroma trae ese suelo. También determinamos qué clima se asocia a ese lugar y así surgen resultados muy diferentes. 

¿Qué valor tiene la investigación en este proceso?

Es la clave. Nos va llevar muchos años aprender todo, pero hay que empezar. Ya llevamos cinco años investigando y el primer aprendizaje son estos vinos. Pero continúa porque nosotros tenemos que ver la evolución de ese suelo y esas exploraciones que vamos haciendo a lo largo del tiempo, es un proceso fascinante.

¿Se puede pensar en que, a partir de la investigación y desarrollo, los vinos argentinos pueden adquirir mayor diferenciación en el mundo?

Es que no queda otra, Si nosotros no empezamos a darle mucha identificación al terroir y empezamos a diferenciar los distintos terruños, nos va a ser muy difícil seguir compitiendo o mantener precios, o subir precios en el mundo. Europa compite de esa forma y ya tiene terroirs famosos. Por suerte hoy hemos logrado posicionar a Mendoza en el mundo de una manera muy contundente y muy positiva. No tenemos que perder eso y tenemos que seguir agregándole valor a eso que hemos logrado.

¿Y cómo se conjuga ese factor, dentro de una experiencia más integral?
El terruño es una herramienta de marketing maravillosa. Hemos captado mucho turismo de buen nivel que viene interesado por el vino y los terruños. Si logramos enseñar, difundir y comunicar las particularidades y la cultura de cada terroir, lograremos que nuestro producto tenga mayor valor agregado.

Volviendo a la investigación, hay compromiso de las bodegas para avanzar en ese frente o son sólo algunos intentos aislados

El I+D será cada vez más importante y cada vez vamos a tener que trabajar más. Pero las bodegas no van a poder hacerlo solas, vamos a tener que hacer asociaciones público-privado, o consorcios de bodegas pequeñas como Lagarde. Por ahí las bodegas grandes pueden volcar más recursos, pero tendremos que asociarnos y agruparnos para empezar a investigar ciertas cosas, y creo que lo mismo nos debemos con la gastronomía. 

¿Qué proyectos tienen, justamente, en la parte turística y gastronómica?

En Lagarde hace un año iniciamos una huerta orgánica y estamos apostando fuerte a eso. La idea es que todo lo que se sirva de verduras y frutas en el restorán sea de nuestra propia huerta y eso es fruto de un proceso de investigación, de buscar nuevas semillas y de darle mayor valor agregado a nuestra tierra y a nuestros productos. Donde busquemos mejorar la calidad vamos a progresar, ése tiene que ser el Norte, apostar a la calidad, la innovación y cómo generar valor agregado.

¿Cómo está Lagarde hoy y cuáles son los desafíos?

En el mercado interno tenemos el 50% de nuestras ventas y el resto va a exportación. A raíz del incremento de costos, tuvimos que tomar una decisión, hacer menos volumen pero de mayor calidad y a eso le apostamos hace cinco años. Paralelamente, como decía antes, pusimos en marcha un proceso de investigación y el desarrollo. Y nos está dando sus frutos. Para nosotros la experiencia enoturística es muy importante, es parte de nuestro life style, y queremos comunicar eso a todos nuestros socios, clienteses e importadores. Quienes vendan Lagarde tienen que conocer la experiencia que brinda la bodega para poder transmitirla.
En cuanto a mercado externo, estamos presente en 35 mercados. La idea es estar en la mayor cantidad de países posibles, no tenemos un mercado que manda, queremos estar diversificados, porque siempre hay fluctuaciones en las economía de los países y no que una economía te impacte si está pasando un mal momento. Es importan te que cada cliente sea un porcentaje de nuestras ventas pero que no domine la estrategia de la bodega y eso lo hemos logrado. 
La idea es crecer con nuestras marcas en el on trade, vinotecas, restoranes, no hacemos supermercados. El foco está puesto en la calidad y en encontrar nuestra identidad de terruño. Haciendo vinos para la gastronomía, no haciendo vinos excesivamente corpulentos, que por ahí son interesantes, pero no es el estilo que busca Lagarde.
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