Periodista

Las inquietudes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet) y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) comenzaron por puntos distintos, pero confluyeron en lo mismo: la creación del primer curso gratuito para que unas 40 mujeres se capacitaran en soldadura en acero carbono. La iniciativa fue posible, también, gracias a la participación de la Municipalidad de San Martín y la Cámara de Industria y Comercio del mismo departamento.

Con 520 horas de capacitación teórico práctica en soldadura Tig y Mig (acero al carbono y acero inoxidable) distribuidas en 8 meses, 38 estudiantes de entre 20 y 56 años –que quedaron luego de una convocatoria inicial y sorprendente para los organizadores de 300 mujeres- están por obtener su certificado y, el año que viene, muchas de ellas buscarán insertarse en el mercado laboral como operarias o ayudantes en cualquier empresa del sector.

Monsserrat Bahamonde, presidenta de la Comisión de Equidad de Asinmet y primera mujer en participar de dicha Asociación, explicó que es un programa de calificación en oficios de la industria metalmecánica y metalúrgica para mujeres con el fin de brindarles empleo registrado bajo la premisa de desmasculinizar puestos de trabajo tradicionalmente para varones así como de fomentar la inclusión, la equidad y producir una mejora en la calidad de vida y en el ambiente laboral de la industria.

“Hace tiempo que teníamos la inquietud de insertar a más mujeres en un sector en el que predominan los hombres tanto en puestos jerárquicos como operativos”, relató Mariano Guizzo, presidente de Asinmet, quien encontró una idea similar del lado del sindicato, en una conversación informal con el secretario adjunto de la UOM a nivel provincial a cargo de la delegación Este, Roberto Figueroa.

“Las esposas de muchos de nuestros asociados nos pedían capacitaciones para poder hacer cosas en la casa por su cuenta”, contó Figueroa que fue su disparador. Fue así que, con la idea de aportar un servicio a quienes quisieran formarse y a las empresas con dificultades para conseguir este tipo de mano de obra, la asociación empresaria y el gremio armaron la capacitación gratuita.

En el camino, se buscó apoyo ya que hay que tener en cuenta que la inversión realizada para capacitar a cada mujer es de $34.000; lo que incluye las horas docentes, los elementos de protección personal y los materiales para la soldadura. Fue así que se sumó la Municipalidad y la Cámara Industrial de San Martín y cada parte aportó lo suyo (y lo sostuvo en el tiempo) para el éxito del programa.

“Es un ejemplo de cómo sindicato, empresas y sector público logramos aunar voluntades para satisfacer una necesidad específica del sector”, apuntó Guizzo en referencia a la falta de mano de obra en este rubro así como a la ventaja con que el género femenino puede correr en relación a la mayor capacidad de detalle, concentración y motricidad fina. Eso, por no mencionar la importancia de ampliar la perspectiva de género dentro de talleres eminentemente masculinos.

“En puestos clave como el de soldadores/as, torneros/as, operadores/as de izaje, y otros, existe una alta demanda por parte de la industria y muy poca oferta de mano de obra, por lo que el programa busca calificar en forma gradual y progresiva a mujeres en oficios que se encontraban destinados al sexo masculino y del que las mujeres se auto excluían”, subrayó Bahamonde.

Hoy hay tres grupos que finalizan su aprendizaje en “zona dura” en los talleres y que comenzaron en marzo en plena pandemia la parte teórica a través de clases vía zoom con dificultades de muchas de las aprendices para acceder a internet que, finalmente, fueron vencidas por el deseo de formarse.

Tanto desde el sindicato como desde el sector empresarial están satisfechos con el programa que ahora apuntan a replicar en otros departamentos con una dinámica similar y los municipios y cámaras correspondientes.

De hecho, ya hay convenios firmados con San Rafael y Luján de Cuyo al tiempo que se trabaja con Impsa para comenzar un nuevo ciclo en marzo 2022 destinado a 50 mujeres de Capital, Godoy Cruz, Luján, Maipú y Guaymallén.