A partir de la inversión en tecnología adquirida a la empresa Logitech, más del 50 por ciento de las aulas de la UCA de todo el país, distribuidas en sus cuatro sedes -Buenos Aires, Mendoza, Paraná y Rosario- y los colegios secundarios Santo Tomás de Aquino Congreso y Colegiales en la Ciudad de Buenos Aires y Papa Francisco en Mendoza, estará preparado para el dictado de clases híbridas.

Las clases híbridas serán impartidas en el aula del campus con estudiantes presentes al mismo tiempo que otros alumnos asisten a la misma en forma remota. Todo ello se realiza de manera sincrónica, online y en vivo. Asimismo, los alumnos cuentan con un LMS (Learning Management System) que complementa la enseñanza de modo asincrónico.

Tanto docentes como estudiantes cuentan con soporte tecnológico, asistencia pedagógica y multimedia desde el Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED) con el objetivo de mejorar la experiencia de los alumnos y la actualización docente en el uso integral de las herramientas y recursos más efectivos para cada clase, habiendo cumplido con el desafío durante 2020 de adaptar la modalidad educativa sin cambiar el cronograma de cursada y mantener la calidad académica y la formación cristiano-humanista que caracteriza a la UCA.

Con esta propuesta, los alumnos UCA podrán participar de un esquema de clases en forma remota y/o presenciales, de acuerdo con la capacidad máxima que las autoridades gubernamentales competentes establezcan para cada aula.

A fin de encontrar un modelo que cumpliera con las exigencias de las clases tanto en audio como en video, la UCA realizó más de 150 videos experimentales con distintas tecnologías y tipos de aulas con variada iluminación y acústica para encontrar la mejor propuesta. En base a esta experiencia, la Universidad identificó tres criterios de selección básicos: calidad de audio, calidad de video y experiencia de usuario por parte de docentes y estudiantes.
2020: Ni un día de clases perdido

Desde marzo de 2020 y ante los hechos de público conocimiento la UCA ha sustituido sus clases presenciales dictando clases en modalidad a distancia, garantizando la calidad académica de los procesos de enseñanza-aprendizaje con el objetivo de brindar un servicio de calidad a los alumnos.

La Universidad cuenta con docentes especializados en su plataforma EVA (Entornos Virtuales de Aprendizaje) en todas las unidades académicas de las cuatro sedes (Buenos Aires, Mendoza, Paraná y Rosario) así como con un equipo de especialistas que acompañaron a los profesores en este desafío. Casi la totalidad de los profesores cuentan con aulas EVA como apoyo a lo que eran las habituales clases presenciales.

La plataforma EVA-UCA, donde están alojadas las aulas virtuales de todas las cátedras, incluye un aplicativo para tablets y teléfonos celulares, y está enlazada con la biblioteca digital de la Universidad, por lo que permite acceder a través de las mismas aulas a todo el material disponible en formato electrónico.

La infraestructura de esta plataforma tuvo que ser ampliada para soportar a la totalidad de los alumnos en línea, con la participación de ingenieros en su diseño e implementación, logrando la capacidad suficiente para la totalidad del material de clases. Asimismo, la Universidad ha incrementado significativamente para esta coyuntura el número de licencias de software que permiten que los profesores puedan dictar incluso clases sincrónicas. Cada aula física tiene un aula con tecnología Zoom homónima con ingreso desde el campus de docentes y alumnos, respetándose así los cronogramas de dictado de clases en cada una de las Unidades Académicas. Docentes y alumnos se encontraron en la plataforma el mismo día y horario que hubiera correspondido a la clase física.


En esta coyuntura la Universidad amplió como soporte su Centro de Atención Integral al Alumno con capacidad para atender a alumnos en forma remota. Este centro puede recibir consultas en forma omnicanal, por teléfono, mail y redes sociales, de manera organizada gracias a la adquisición de un software específico para esa tarea.

La UCA amplió también la capacidad de conexión de los empleados para que pudieran trabajar desde sus hogares por medio de redes privadas virtuales (VPN) y realizaran su trabajo en forma colaborativa de la misma manera que si estuvieran en los campus.
A la mayoría de los sistemas de la Universidad se accede por internet, garantizando la continuidad de los servicios que actualmente han reemplazado al papel impreso. Por otro lado, se implementó la solución de telefonía IP para que los empleados administrativos puedan resolver la totalidad de las cuestiones académicas de la comunidad universitaria desde sus casas.

Miguel Ángel Schiavone, rector de la Universidad Católica Argentina, destaca que “la educación virtual ya existía en la UCA como una estrategia educativa antes de la pandemia, con tecnología y capacitación de profesores en esta modalidad. La pandemia obligó a que se suspendieran las clases presenciales y toda la educación se concentró bajo la modalidad virtual. Cuando las autoridades sanitarias lo decidan retomaremos las clases presenciales que seguirán complementándose con educación virtual y otras estrategias innovadoras a fin de mejorar la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje”. Asimismo, afirma que la virtualidad llegó para quedarse en el aula: “Con el fin de la pandemia no vamos a descartar la educación virtual. La dosificaremos en un justo equilibrio con la presencialidad y el contacto humano tan necesario en estos días”.