La compañía Bahco, primer fabricante europeo de tijeras de poda, serruchos y demás herramientas de mano, llevó a cabo el sábado 31 de agosto, la 8va edición de su Concurso de Poda Profesional en Vid en Mendoza; siendo esta, además, su primera edición de dicho concurso a nivel Sudamericano. El evento, que contó con la participación de los ganadores de Perú, Chile y Uruguay, tuvo lugar en la bodega Andeluna.

Los podadores contaron con 30 minutos para demostrar sus habilidades en la finca, y ante un jurado especializado; este año conformado por el Ing. Ignacio Galárraga -profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo-, y por los ingenieros Gustavo Aliquo y Aníbal Catania -del INTA Mendoza-. Todos ellos, responsables de evaluar tanto su destreza, como su velocidad al realizar los cortes, para finalmente definir a los tres ganadores del concurso.

Alrededor de 80 podadores, provenientes de distintas regiones del país, junto a sus pares sudamericanos, tuvieron la oportunidad de ser parte de la competencia de este año.

Ganadores del concurso:

  • Primer puesto: Maycol Albino Subia (Bodega Norton)
  • Segundo puesto: Eugenio Achu (Bodega Catena Zapata)
  • Tercer puesto: Néstor Fabián Fernández (INTA)

El Concurso Sudamericano de Poda Profesional en Vid fue declarado de Interés Provincial por el Senado de Mendoza. Esto enorgullece enormemente al equipo de Bahco y a todos aquellos que formaron parte de su realización.

El éxito de su alcance y la recepción que tuvo entre podadores y visitantes que se acercaron al lugar con la posibilidad de disfrutar, además, de un show de folklore en vivo, hicieron de este evento una verdadera fiesta, y un homenaje a la poda.

En esta ocasión tan especial, estuvo presente la cocinera y presentadora de televisión Narda Lepes, quien fue la encargada de cocinar para los podadores y turistas. Fue una verdadera y deliciosa experiencia gastronómica.

La importancia de la poda

Es un gesto milenario y esencial en el cultivo de la vid que se realiza antes que la planta despierte de su letargo invernal y que consiste en reducir la parte vegetativa de la vid a fin de controlar su forma y limitar su crecimiento natural, y como resultado, esta permite acceder de un modo sencillo a sus frutos, mejorando drásticamente la calidad de sus uvas.

La importancia de esta práctica reside en que la misma no sólo condiciona la futura vendimia sino también las subsiguientes, y a largo plazo el desarrollo de la misma cepa.