Mendoza ganó la presidencia de la “Great Wine Capitals” (Grandes capitales del vino) y fue elegida como sede para el año próximo de la principal institución mundial de la bebida de los dioses, lo que abre además una oportunidad para el crecimiento del turismo, la cultura, la educación, la investigación y la mercadotecnia.

Así, la provincia cuyana será sede de la Conferencia Anual de 2022 de la organización internacional, que se realizará del 30 de octubre al 3 de noviembre del próximo año, por lo que el Gobierno y la industria se preparan para un evento de alcance global, donde además se premian a los mejores hacedores del planeta. De hecho, en la última edición, Mendoza obtuvo importantes galardones en distintas categorías de premiación. Así, el restaurante mendocino Abrasado, de Bodegas Los Toneles, fue elegido como el mejor del mundo.

De esta manera, Mendoza se sigue posicionando como una de las regiones vitivinícolas más importantes a nivel global, luego de un arduo y constante trabajo realizado desde que ingresó en 2005 al selecto grupo de las Great Wine Capitals (GWC), sitio que comparte con otras 10 ciudades del mundo. El listado es de peso: Adelaide, en Australia; Bilbao y Rioja, en España; Bordeaux, en Francia; Cape Town y Cape Winelands, en Sudáfrica; Lausanne, en Suiza; Mainz y Rheinhessen, en Alemania; Porto, en Portugal; San Francisco y Napa Valley, en Estados Unidos; Valle de Casablanca y Valparaíso, en Chile, y Verona, en Italia.

Luego de la postulación que hizo el gobernador Rodolfo Suarez, Mendoza fue confirmada como sede para el próximo año, con el objetivo de apuntalar todo el sector en la pospandemia. Fue en San Francisco, en noviembre 2005, cuando la provincia del oeste argentino se convirtió en la octava capital mundial del vino, ingresando al prestigioso grupo, tras una exhaustiva selección, lo que le permitió empezar a jugar de otra manera en el mercado internacional.

“Esta red global del vino es estratégica para Mendoza. Ayuda a posicionar a la provincia como uno de los mejores destinos enoturísticos a nivel global y eso permite generar miles de empleos. Estamos orgullosos de haber obtenido la presidencia por votación y ser la sede elegida para el año que viene”, expresó a LA NACION Mariana Juri, ministra de Cultura y Turismo de Mendoza.

La GWC es una red mundial de ciudades situadas en ambos hemisferios, que comparten valores económicos y culturales: ser regiones vitivinícolas internacionalmente reconocidas. “Es la única red que incluye los llamados Viejo y Nuevo Mundo del vino y su objetivo es promover el turismo, la cultura y el intercambio comercial entre las internacionalmente reconocidas ciudades y regiones que la conforman”, destacaron desde el Ejecutivo mendocino, atentos a los preparativos que deberán activar para el próximo año.

En 1998, desde su creación, esta organización comenzó a crear diversas iniciativas y programas para alcanzar la excelencia en el turismo vitivinícola y ofrecer servicios a las empresas del sector.

Así, en noviembre del próximo año se darán cita en Mendoza un centenar de personas que conforman la representación de las nueve delegaciones de distintos países y culturas, a los que hay que sumarles sus acompañantes y empresas vinculadas a la vitivinicultura y prensa, que podrían duplicar el número de visitantes. Se trata de representantes gubernamentales y profesionales del sector del vino y el turismo que cumplirán con un programa que siempre incluye reuniones de trabajo, que facilitan el intercambio de experiencias. Además, habrá jornadas de capacitación, reuniones en comisión, como Negocios, Turismo y Comunicación, visitas técnicas a bodegas y viñedos e intercambio con los hacedores mendocinos.

Mendoza ya fue sede en dos oportunidades de la asamblea general anual, en 2006 y 2014, pero ahora suma un condimento extra: presidirá la institución. Según indicaron desde la cartera de Turismo, el comité ejecutivo de las GWC busca que tanto las reuniones anuales como las de medio término tengan lugar de la manera más alternada posible entre las ciudades del vino del viejo y del nuevo mundo, con el fin de intercambiar aprendizajes y experiencias para optimizar la prestación de los servicios vinculados al turismo del vino.

En lo más alto

Como parte central del cierre de la Asamblea Anual 2021, a fines de octubre, se dio a conocer que el restaurante mendocino Abrasado, de Bodegas Los Toneles, fue elegido como el mejor de las GWC, y consiguió de este modo el premio “Best of” internacional.

“Es un premio fundamentalmente al esfuerzo y a la resiliencia que tenemos como equipo en Abrasado. Venimos de un año y medio de pandemia en donde el área gastronómica y de turismo fue la más golpeada, pero jamás bajamos los brazos, supimos adaptarnos y trabajamos día a día, pese a las circunstancias, para brindar el mejor servicio y superarnos. Como familia mendocina y bodega declarada Patrimonio Cultural de Mendoza, estamos muy orgullosos y agradecidos de haber ganado el galardón mundial”, expresó Melisa Millán, dueña de Abrasado. Asimismo, la empresaria puso en valor la tarea realizada para llegar a la máxima distinción. “Estamos constantemente innovando, invirtiendo, capacitándonos y mejorando y, por otro lado, siempre hemos sido una bodega que apuesta a todo tipo de público, que está al alcance de todos”.

El ingreso de Mendoza la red de grandes capitales del vino resultó de un proceso que se inició con su presentación como candidata durante la asamblea anual del año 2004 que tuvo lugar en Melbourne, Australia. A principios de 2005 una comitiva de la GWC, encabezada por su secretaria general, Catherine Leparmentier, llegó a Mendoza para recorrer bodegas, viñedos, centros culturales, históricos y turísticos, para definir las potencialidades de Mendoza para ser miembro de esa red. La tierra cuyana cumplió con los requisitos necesarios y en noviembre de 2005 se convirtió en la octava gran capital mundial del vino.

Durante la Asamblea Anual 2022 se prevé el trabajo en foros y comisiones sobre negocios e inversiones, turismo y educación vitivinícola, lo que representa una gran oportunidad nacional para mostrar todo lo relacionado a su vitivinicultura ante las principales personalidades del mundo del vino, pero sobre todo para posicionar cada vez más una industria clave de la economía argentina.