La Cámara de Comercio e Industria Franco-Argentina le entregó el premio a la sustentabilidad a Derivados Vínicos S.A. (Dervinsa) por uno de sus proyectos artísticos. El galardón en la categoría “Gran Empresa” fue recibido por un grupo de colaboradores el martes 1 de octubre en el auditorio de la Alianza Francesa en Buenos Aires.

Dervinsa obtuvo el premio en la edición número 15 que organizó la CCI France Argentine, donde participaron otras compañías que también consideran que hay que ser conscientes de la necesidad de implementar una gestión responsable en este tema, entre ellas: Banco Galicia, Banco Supervielle, Carrefour, Cencosud, CGHS, Electro-Tec, ESARQ, Fundación Arcor, Geocycle (Holcim Argentina S.A.), Iberargen, L’Oréal, Metrogas, Newsan, OSDE, Pan American Energy, Saint-Gobain, Torneos, Total y Veolia.

El jurado estuvo integrado por Laura Dellacasa (licenciada en Ciencias de la Comunicación, docente y talleristas en distintas universidades públicas y privadas en temas de sostenibilidad), Gonzalo David Lot del Castillo (licenciado en Ciencias Políticas, director ejecutivo del Club de Roma Argentina y del Centro de Sustentabilidad para Gobiernos Locales y asesor de la Legislatura de CABA) y Virginia Meneghello (licenciada en Periodismo y especializada en Gestión Organizacional en Responsabilidad Social Interna y Experiencia de Empleado).

“El Proyecto 80 es el camino creativo y participativo que elegimos recorrer para hacer nuestra transición como empresa hacia un nuevo modelo de negocios, enfocado en el bienestar de las personas y en la creación de valor ambiental, social y económico”, aseguró su gerente general Stéphane Mitrani.

El proyecto surgió a raíz de la celebración del 80 aniversario de la empresa y de la decisión de forjar una nueva identidad, activa, comprometida y responsable con el ecosistema que fuera motivo de orgullo para todos y que perdurara en el tiempo. “En el corazón del P80 yace la idea que nos brindó fuerza e inspiración: queremos marcar una diferencia por aportar soluciones a los mayores problemas y flagelos de la sociedad y del planeta, y no por ser causa de ellos”, confiaron desde esa compañía.

Omar Moyano, Germán Savoini, Maxi Díaz y Ángel Navarro son los trabajadores del sector de Mantenimiento que en 2017 se encontraron con una grata sorpresa: dejar la rutina laboral de lado por un tiempo para hacer una tarea más lúdica y creativa. Así, desde septiembre de ese año y bajo la dirección del artista argentino Eduardo Basualdo, trabajaron en una escultura de dimensión considerables y que ellos denominaron “animal imaginario”.

La obra está realizada con materiales reciclados y sobre el lomo luce un pequeño bosque. Es una síntesis del trabajo que se realiza en Dervinsa y que tiene que ver con el cuidado del medioambiente y con una plantación de 110.000 eucaliptus que se convirtieron en el pulmón verde más grande del Este mendocino.

“Esta obra será una huella más que dejamos en nuestro trabajo”, dijo Omar, quien lleva 39 años en la empresa y quien se sorprendió cuando llegó el gerente general con Basualdo a proponerle este trabajo ya que nunca tuvo una relación tan cercana con el arte.

Para Omar jugar a ser un artista por algunos meses “fue un compromiso”, pero a la vez un “premio”: “Soy de la zona, de chico siempre veía esta planta y me imaginaba cómo sería trabajar acá… La ilusión se cumplió y debo confesar que cada día vengo con el mismo entusiasmo que sentí la primera vez que pise este lugar. Estoy muy agradecido por haberme hecho participe de esta premiación, la cual expresa los efectos de los cambios culturales de nuestra fuente laboral”.

A lo largo de los aprendizajes que aún sigue realizando Dervinsa, el arte ha sido un aliado invaluable para humanizar el espacio de trabajo y para viabilizar el proceso de cambio cultural y transformación organizacional del que trata esta iniciativa.