El ingeniero Fernando Porretta, titular de CEOSA
Periodista

Esta semana fue noticia la reapertura de Aeroparque, luego de obras de mejora, ampliación y remodelación realizadas con una inversión de $ 5.000 millones. La construcción estuvo a cargo de una empresa de Mendoza; algo que parece común en contextos en donde pareciera que hace falta vivir en Buenos Aires para tener presencia en proyectos de este tipo.

Sin embargo, no es la primera vez que esta firma trabaja en remodelaciones, ampliaciones o reconstrucciones de aeropuertos. De hecho, en 2016 –cuando comenzaron a modernizar las terminales aeroportuarias del país- Ceosa estuvo a cargo de la ampliación de la plataforma del aeropuerto de Mendoza. Entonces, hubo dos licitaciones más para el parking y la pista que fueron realizadas por otras empresas. Ese año, además, la firma mejoró la pista del aeródromo de San Martín.

A partir de allí, Ceosa estuvo presente todos los años en distintas obras de diversos aeropuertos de Argentina como Salta, Tucumán y Córdoba.

Integrantes de los equipos de las empresas CEOSA, Chediack y Aeropuertos 2000

Esta vez, en Buenos Aires y con el fin de que la terminal, entre otras cosas, cambiara de categoría y pudiera recibir turismo internacional se trabajó en la seguridad y operatividad de la pista para que aviones más grandes como los Boeing 787 y los Airbus 330 maniobren mejor.

Pero, ¿qué implicó esto en realidad? El ingeniero Juan Marañón, gerente de Obra de Aeroparque, explicó que la reconstrucción del Jorge Newbery fue realizada en UTE entre Ceosa y Chediak y que comenzó el 1 de octubre de 2020 para ser finalizada antes de la reapertura de la Estación este 15 de marzo.

Estar a cargo de un proyecto tan importante como este en plena pandemia no implicó pocos desafíos para los mendocinos que –entre otras cosas- tuvieron que hacer malabares para trasladar grandes maquinarias y prácticamente no pudieron volver a casa debido a los protocolos existentes.

Para muestra, un dato: de las 1.000 personas que trabajaron en la obra de manera directa, 100 viajaron desde Mendoza por la experiencia previa en otras aeroestaciones.

No hay que olvidar que este tipo de obras requiere ser estrictos con los plazos debido a las exigencias mundiales en lo que a aeropuertos respecta y a los millonarios costos que implica tenerlos paralizados. Por este motivo y pese a los imprevistos se trabajó a destajo y codo a codo para cumplir con los tiempos y estándares exigidos.

Una de las sorpresas encontradas fue encontrar servicios de gas, luz, agua y fibra óptica hacia el sur de la pista que habían quedado allí luego de la anterior ampliación, después de ocurrido el accidente de Lapa. De este modo, tuvieron que relocalizar acueductos, cañerías y hacer una nueva estación transformadora.

“Son obras complejas y muy estresantes”, admite Marañón quien habla con pasión y conocimiento de los desafíos superados y alcanzados en Aeroparque.

El ingeniero Juan Marañón, gerente de Obra de Aeroparque de CEOSA

Es que no solo se convirtió en el proyecto más grande en cuanto a volumen de montos y materiales en un año en que la pandemia llevó a su mínima expresión a todas las obras públicas, sino que batió el récord sudamericano de haber producido y utilizado 100.000 m3 de hormigón para pavimento. Así, en 24 horas se hicieron 3.300 m3 de hormigón.

En 5 meses se hizo la demolición completa de la pista y los rodajes (las calles paralelas por las que los aviones se trasladan luego del aterrizar) para después reconstruirlos. La pista anterior tenía 2200 metros de largo y sumó 400 más así como ahora tiene 60 metros de ancho, 20 más que antes.

Más allá de la ampliación propiamente dicha, es importante tener en cuenta el trabajo de infraestructura realizado en la pista debido a las características de aterrizajes y el peso de los aviones, pero también por las estrictas exigencias que establece y evalúa la Aeronáutica. La rugosidad determinada para los aterrizajes así como un ranurado (transversal) para evacuar el agua rápidamente cuando llueve son algunas de esas características. “Hay parámetros de medición que se utilizan para corroborar las condiciones necesarias de calidad y seguridad”, explicó Marañón.

Terminadora de encofrado deslizante de Ceosa. Uno de los “fierros” que utilizó la empresa en la obra

Recorrido de alto vuelo

La magnitud y el impacto de la obra de Aeroparque muestra la capacidad de las empresas mendocinas y las coloca en un nivel de construcción donde se utilizan tecnologías específicas y novedosas (la mezcla SMA es un ejemplo) así como maquinarias con las que se ha capitalizado la firma como la Terminadora de Hormigón de Encofrados Deslizante, que es la única forma de hacer los volúmenes y calidad requeridos en estas obras. En el país solo hay 5 de este tipo y, por supuesto, también hay que tener las máquinas que fabriquen ese hormigón.

En los últimos 5 años Ceosa intervino en diversas obras aeroportuarias. Así, en 2017, cuando se remodeló y amplió el aeropuerto de Tucumán, la firma fue subcontratada por la empresa de Buenos Aires que ganó la licitación para que hiciera la demolición y ampliación de la plataforma.

Al año siguiente, los mendocinos ganaron la licitación para realizar la reforma completa de la aerostación salteña. Allí hizo la repavimentación de las dos pistas, reconstrucción de los rodajes y la ampliación de la plataforma.

En 2018, Ceosa también construyó el parking del aeropuerto de San Juan.

A finales de ese año y durante 2019 licitaron y ganaron la reconstrucción de la pista principal de aterrizaje (01-19) del aeropuerto de Córdoba que, con 3200 metros de longitud, es una de las más largas de la Argentina. Allí también reconstruyeron los rodajes y se construyó una salida rápida.

En esa estación y debido a la pandemia, quedó paralizada la construcción del parking. La misma suerte corrió la construcción de la calle de rodaje Delta de Ezeiza –paralela a la pista de aterrizaje 17-35- también a cargo de Ceosa. Esta última podría reactivarse en abril y requiere de gran precisión debido a que son obras que se realizan con una parte del aeropuerto en funcionamiento.