La industria del turismo en Mendoza no puede pensarse sin estar asociada al mundo del vino: durante 2018, las casi 150 bodegas abiertas a visitantes que hay en esa provincia recibieron a más de 1,1 millón de personas.

De ese total, San Rafael se posicionó en el primer lugar, captando más de 332.000 turistas. Le siguieron Maipú (casi 326.600) y Luján de Cuyo (con cerca de 320.000). En tanto que el Valle de Uco en su conjunto alcanzó los 158.000.

Así se desprende de un informe realizado por la COVIAR, junto a la Secretaría de Turismo de la Nación, el Ente de Turismo de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo y bodegas de Argentina.

Al relevar el origen de los vistantes que se acercaron a estos establecimientos vitivinícolas, un 49% provino de otras provincias, mientras que un 15% fueron mendocinos. Buenos Aires encabezó el listado de turistas internos, seguido por Córdoba, Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe.

A nivel internacional, el ranking fue liderado por los brasileños, que explicaron casi 38% del total. Estados Unidos, Canadá e Inglaterra fueron otros orígenes de relevancia.

Según se desprende del estudio, los turistas gastaron más en Valle de Uco. En esa región, las catas y visitas dejaron un promedio de u$s46; en alojamiento, en tanto, la cifra asciende a u$s260, mientras que en gastronomía el gasto fue de unos u$s62.

“El turismo del vino, según datos del informe, genera 629 puestos permanentes contra los 242 transitorios. Dentro de los establecimientos un 80% son mujeres en staff permanente; un 40% son profesionales; un 60% mujeres responsables de área; 37% empleados locales; 15% empleados menores de 25 años y sólo un 9% empleados de turismo”, amplían desde la COVIAR.

En cuanto a las inversiones en bodegas abiertas al turismo, el informe demuestra que un 76% realizó mejoras durante 2018 en áreas como instalaciones, marketing, bienes de capital, inmuebles, capacitación de RRHH, informática e investigación y desarrollo.