Tras gestiones de Coviar, Bodegas de Argentina, el INV y los gobiernos de provincias vitivinícolas, el Gobierno Nacional pasó a incluir a esta cadena dentro del programa de Ayuda al Trabajo y la Producción (ATP).

Así, los principales productos de la cadena vitivinícola de la Argentina fueron incluidos en el listado de actividades y rubros que son beneficiados y pueden acceder al programa de asistencia que el Estado Nacional puso en vigencia para sostener a la producción y el empleo durante la crisis desatada por la pandemia del COVID-19.

Este miércoles, la AFIP dio a conocer un nuevo listado de actividades, rubros y productos que pueden acceder. En el caso puntual de la cadena vitivinícola, todas las firmas vinculadas a la elaboración de vinos, fabricación de mosto, la elaboración de jugos naturales y sus concentrados a base de frutas, en este caso la uva, y la producción de pasas, pueden desde ahora solicitar asistencia y ser beneficiados con los programas vigentes a nivel nacional para el sostenimiento del empleo y la producción.

“Este es el resultado de diversas gestiones realizadas desde Bodegas de Argentina mediante notas formales, gestiones personales con diferentes funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo, como así también reuniones directas con el ministro Matías Kulfas, las que se complementaron con gestiones llevadas adelante desde COPAL y UIA, instituciones de las cuales Bodegas de Argentina forma parte activa de las negociaciones a nivel nacional”, plantearon desde la entidad presidida por Patricia Ortiz.

A continuación detalle de todas las nuevas actividades incluidas:

En concreto, el programa de Ayuda al Trabajo y la Producción consiste básicamente en el pago de complemento de un sueldo de entre un salario y dos salarios mínimos vitales y móviles, que complementan hasta el 50% de los haberes del trabajador. Para calcular el subsidio, se debe tomar el 83% del salario bruto.

Las empresas que pueden acceder al programa de ayuda son aquellas que hayan demostrado que no pudieron subir su facturación nominal entre el 12 de marzo y el 12 de abril de este año, en comparación con igual período del año pasado. Eso equivale a una baja real de sus ventas del 33%.

En principio, el programa de ayuda fue diseñado para pymes y mipymes. Luego se modificó para que llegue a empresas de hasta 800 personas. Pero al final, el Gobierno habilitó tambien a las empresas grandes a condición de estudiar sus condiciones financieras.

Sector en crisis

La industria vitivinícola atraviesa una crisis compleja porque el impacto llega tanto por el frente interno como por el externo.

En el plano local, las bodegas sufren por la caída lógica de la demanda, en un contexto en el que el poder adquisitivo se resiente y donde cerca de 8 millones de personas se quedaron sin ingresos y pasaron a depender de la ayuda del Estado. A esto se sumó el desplome del turismo interno, que afectó una unidad de negocios clave para el sector.

Esto, además, en un contexto en el que el consumo per cápita está en sus mínimos históricos.

En cuanto al impacto internacional, la crisis que se vive en Estados Unidos, Brasil, China y el Reino Unido, algunos de los principales mercados para el vino argentino, impactan en un achicamiento del negocio de exportación.

Además, cada año que cayó el PBI mundial, también bajó la venta al exterior de vinos, una suerte de comportamiento “espejo” que anticipa que este 2020 será para el olvido.