Nacida en Colombia, Claudia Piedrahita se radicó en la provincia en 2005, donde desarrolló su vida familiar y profesional.
Hoy, a cargo de Bodega Casarena, lidera a un equipo de trabajo de 60 personas: 40 en la parte de finca y operación y 20 en el área de hospitalidad, centro de visitas y restaurante. Además, fue nombrada vicepresidenta de Wines of Argentina para el período 2024-2025.
¿Cómo comenzó su carrera profesional?
Estudié Administración de Empresas en Colombia y a fines de 2001 me fui a México a hacer una pasantía. Esa experiencia me abrió la cabeza, conocí a varios mendocinos, entre ellos, a quien es mi esposo hace 20 años.
En 2005, cuando decidimos casarnos e instalarnos en Mendoza para formar nuestra familia, Argentina mostraba signos de recuperación económica y era un momento prometedor. A mí me parecía apasionante el mundo de las bodegas, la conexión con la tierra y el desarrollo comercial internacional.
Si bien me costó insertarme laboralmente en la provincia, logré una primera oportunidad en el área de Marketing y Comunicación en Park Hyatt Mendoza que fue muy enriquecedora. Entre otras tareas, fui la responsable de armar el equipo para el programa Masters of Food & Wine. De esta manera comencé a relacionarme con el mundo del vino, lo que me permitió desarrollarme en el sector.
Hace 10 años ingresé a Bodega Casarena y actualmente me desempeño como CEO.
¿Cuál es el enfoque de la empresa hoy?
Estamos muy determinados a ser una bodega boutique. Somos conocidos por nuestra colección de vinos únicos con enfoque en el terroir, al que le damos prioridad. Hemos ido depurando la estrategia orientándonos a vinos premium, verdaderos representantes de la zona de Luján de Cuyo.
Hacemos un meticuloso trabajo de elaboración, con estilo moderno y buscamos consolidarnos en la gama alta y media, acompañando la experiencia del consumidor con una importante actividad de hospitalidad y gastronomía para agregar valor.
¿Cuál es el volumen de producción y a qué mercados apuntan?
Anualmente estamos cerca del medio millón de litros. Si bien nuestro principal mercado es Argentina, también abarcamos Estados Unidos, Perú, México, Brasil, Inglaterra, Países Bajos y Francia. A la vez, estamos en pleno desarrollo del mercado asiático, que es muy interesante.
Buscamos tener un equilibrio en la región, junto a potenciales clientes, para un mix comercial saludable.
¿Cómo influyen el contexto y los nuevos hábitos de consumo en la comercialización de los vinos?
Creo que entre 2024 y 2025, la industria del vino terminó de asimilar que el negocio del vino cambió como consecuencia del contexto internacional y las nuevas tendencias de los consumidores. Estamos frente a un nuevo modelo económico atravesado por los desafíos del mercado mundial.
El negocio se volvió más pequeño y más cualitativo. Fue necesario tomar decisiones para reconfigurar la empresa, trabajar sobre las ventajas competitivas, márgenes y eficiencia para adaptarnos y seguir adelante.
Aún queda dilucidar hasta dónde llegarán los nuevos hábitos, con la legalización del cannabis y el crecimiento de otras bebidas. El vino es una bebida saludable y en muchos casos, los consumidores no están bien informados. Por eso, desde Wines of Argentina trabajamos fuertemente para volver a poner al vino como protagonista de la mesa, con su valor alimenticio y cultural, buscando nuevos códigos para atraer a los consumidores.
¿Qué opina sobre los vinos sin alcohol?
Es una nueva categoría que se está creando para determinados momentos de consumo. El proceso de desalcoholización requiere la incorporación de tecnología que las bodegas de mayor escala ya están incorporando. Creo que el mundo seguirá tomando vino y que convivirán ambas formas de hacerlo.
¿Cuáles son las inversiones proyectadas para 2026?
Principalmente, pequeñas inversiones en el laboratorio y en equipos puntuales de la bodega. Será un año de cautela en el que esperamos que se acomode el contexto macro.
¿Cuáles son las expectativas para este año?
Si bien 2025 fue un año difícil, en el que el turismo se vio afectado, notamos ciertos signos de estímulo. La oferta se ha consolidado y las expectativas son positivas y prudentes. Los ojos están puestos en salir al mercado con mucha fuerza, potenciar lo que tenemos y sumar nuevos socios comerciales para generar nuevas oportunidades.