Iberte y EVISA solicitaron a la Fiscalía de Delitos Económicos la clausura de la investigación penal preparatoria y la elevación a juicio de la causa en la que se encuentran imputados Eduardo Sancho, Rubén Panella, Jorge Irañeta y Juan Ángel Rodríguez, autoridades de Fecovita al momento de los hechos investigados.
La presentación sostiene que la maniobra denunciada no fue un simple incumplimiento comercial, sino una estafa estructurada sobre dos engaños sucesivos: primero, hacia el Consejo de Administración y los cooperativistas de Fecovita; y luego, hacia Iberte, para obtener la capitalización de EVISA.
Según la querella, al Consejo de Fecovita se le presentó la operación como una oportunidad beneficiosa: financiación a tasa 0 %, acceso a mercados internacionales y salida comercial para grandes volúmenes de vino y mosto.
Sin embargo, a Iberte se le habría presentado una realidad mucho más amplia y vinculante: que Fecovita estaba orgánicamente autorizada para constituir EVISA, aportar activos, integrar bienes esenciales como Bodega Resero, administrar la sociedad, entregar 2,5 millones de litros mensuales para exportación en consignación y otorgar una opción irrevocable de venta de acciones pagadera en dólares en el exterior.
“Lo que se explicó a la Fiscalía es muy simple: al Consejo se le presentó EVISA como financiación gratuita y expansión comercial; a Iberte se le presentó como una sociedad operativa, con activos, producto mensual, administración y salida contractual garantizada.
Sobre esa base, Iberte aportó más de USD 31 millones. Una vez obtenido ese capital, Fecovita no integró los activos prometidos, no entregó el producto mensual, no canalizó el negocio por EVISA y no atendió la opción irrevocable de venta”, señaló Carlos Aguinaga, abogado de Iberte y EVISA.
La maniobra denunciada en siete puntos
La primera se basa en los compromisos constitutivos de EVISA: Fecovita debía aportar los inmuebles correspondientes a la bodega Resero y además entregar 2,5 millones de litros mensuales a EVISA para que la sociedad pudiera operar y exportar en consignación. Esa obligación formaba parte del aporte operativo de Fecovita y justificaba su posición mayoritaria en EVISA.
La segunda obligación nació después: cuando Fecovita retiró o dispuso del capital aportado por Iberte a EVISA y lo imputó o facturó contra mercadería. Desde ese momento, según la querella, Fecovita quedó obligada a entregar a EVISA la mercadería equivalente al capital ya cobrado.
“Una obligación era poner producto todos los meses para que EVISA funcionara. La otra era entregar la mercadería que Fecovita ya había cobrado con el capital de EVISA. Son dos obligaciones distintas. Una no compensa, no sustituye y no extingue a la otra. Fecovita incumplió ambas”, sostuvo Aguinaga.
“La doble venta es la maniobra posterior: EVISA pagó una mercadería con el capital de Iberte a Fecovita; Fecovita no se la entregó a EVISA; la entregó a clientes del exterior; y después pretendió cobrar también a esos clientes. Una cosa es no aportar el producto mensual comprometido; otra, mucho más grave, es cobrar una mercadería a EVISA, no entregársela y volver a cobrarla afuera” aseguró Aguinaga.
Y agregó: “Dos ventas reales exigen dos entregas reales de productos. Si EVISA ya había pagado la mercadería con el capital de Iberte, esa mercadería debía entregarse a EVISA. Si luego esa misma base económica de producto se exporta al exterior y se pretende cobrar también a los clientes externos, lo que aparece es una doble monetización: dos ventas, dos cobros pretendidos y una sola entrega real de producto”.
Fecovita pretende cobrar dos veces. Primero cobró de EVISA, (retirando todo el capital aportado por Iberte) , una mercadería que no entregó a EVISA. Después cobró USD 7,6 millones de clientes externos y reclamó el saldo. La compensación fue la reacción de EVISA y de los clientes para impedir ese doble cobro. Fecovita la rechazó demandando a los clientes del exterior. Ahí queda expuesta la maniobra.
“El Acuerdo Final del 13/10/2022 deja la deuda reconocida por escrito: Fecovita debía a EVISA 17.461.826 litros de vino y 6.610 toneladas de mosto. Esa deuda no era una hipótesis ni una discusión: era mercadería concreta, reconocida, cuantificada y pendiente de entrega.
Por eso la doble venta queda clara: EVISA seguía siendo acreedora de esa mercadería, pero Fecovita pretendía cobrar también a los clientes externos por el circuito de exportación la mercancía que debía entregar a EVISA y que había sido cobrada y facturada completamente al retirar el capital de EVISA. Ese punto es decisivo: la compensación intenta evitar el doble cobro; la demanda de FECOVITA contra los clientes externos intenta restaurarlo. Por eso la doble venta no es un detalle contable: es el corazón económico de la maniobra denunciada”, añadió Aguinaga.
EVISA: sin capital, sin producto y sin negocio
Según el escrito, EVISA fue diseñada sobre tres pilares: el capital aportado por Iberte, el producto mensual comprometido por Fecovita y los activos que Fecovita debía integrar para justificar su participación mayoritaria.
La querella sostiene que ninguno de esos pilares funcionó conjuntamente. Iberte aportó el capital, pero Fecovita no habría integrado los activos comprometidos, no habría entregado el producto mensual, no habría canalizado las exportaciones por EVISA y no habría cumplido la Obligación Irrevocable de Venta cuando Iberte ejerció su derecho de salida.
“EVISA no fracasó por una dificultad comercial sobrevenida. Según nuestra presentación, EVISA fue vaciada de sentido desde el inicio: Fecovita captó el capital de Iberte, controló la administración de la sociedad, dispuso de los fondos, se frustraron todas las prestaciones que Fecovita debía cumplir para que el negocio existiera y cuando se hicieron de todo el dinero se salieron de la sociedad”, señaló Aguinaga.
Medidas solicitadas
Además de pedir la clausura de la investigación y la elevación a juicio, Iberte y EVISA solicitaron medidas cautelares sobre los imputados y sobre la documentación vinculada a la operatoria investigada.
Entre las medidas requeridas se encuentran inhibición general de bienes, embargos preventivos, prohibición de salida del país, prohibición de disponer o transferir activos vinculados a EVISA, Fecovita o Iberte, y la designación de un veedor o interventor judicial independiente para preservar documentación societaria, contable, bancaria, contractual, aduanera, registros INV y la trazabilidad de fondos y mercadería.
Es importante recordar que los directivos y síndicos de Fecovita enfrentan causas vinculadas con el presunto falseamiento de los balances correspondientes a los ejercicios 2021, 2022 y 2023 (elevadas a juicio), y están denunciados por el mismo delito para el balance 2024, y que esas actuaciones forman parte del mismo contexto de discusión penal y contable derivado del conflicto Fecovita–Iberte–EVISA.
Para la querella, la causa por estafa y las causas por balances falsos tienen un punto de conexión evidente: la forma en que Fecovita habría registrado, omitido o subvaluado obligaciones derivadas del conflicto con EVISA e Iberte.
“Lo que pedimos es que la causa llegue a juicio oral para que se analice integralmente la secuencia completa: el doble engaño, la captación del capital, la falta de entrega del producto mensual, la deuda de mercadería reconocida, la doble venta y la utilización posterior de balances y registros para reducir u ocultar el verdadero impacto económico de la maniobra”, concluyó Aguinaga.