Miss Mary nació hace más de 36 años por iniciativa de María Aguinaga, quien comenzó vendiendo tortas que elaboraba en su casa en cafeterías de la ciudad de Mendoza.
Con el tiempo, el emprendimiento creció; María decidió alquilar un lugar y montar su propia fábrica. Fue pionera en el armado de mesas dulces, principalmente para bodas y otros eventos, tendencia que se instaló con fuerza en la provincia. También tuvo un café en la calle Olascoaga, en el que ofrecía sus famosas tortas por porción. En 2009 abrió un local en la calle Yrigoyen del Barrio Bombal, enfocado en pastelería y cotillón, que funciona actualmente, liderado por su hermana, Angie Aguinaga.
“En 2020, antes del comienzo de la pandemia, María se fue a vivir al extranjero y me propuso hacerme cargo del negocio. Después de pensarlo mucho, acepté”, cuenta Angie.
“Renuncié a mi trabajo en relación de dependencia, comencé con la gestión y nunca imaginé lo que pasaría durante ese año. Tengo que reconocer que la marca estaba bien posicionada y que la promoción en las redes sociales de alguna manera nos salvó. Trabajamos mucho con envíos a domicilio y me di cuenta de que había algo más profundo que simplemente regalar una torta: se trataba de brindar afecto y alegría en un momento muy particular”.
El escenario post pandemia instaló nuevas formas de consumo que Miss Mary vio reflejadas rápidamente. Hubo un cambio en la ecuación pastelería/cotillón: la primera unidad pasó a representar el 95 % del negocio y la segunda, el 5 %, cuando antes, la distribución era más pareja. Los grandes eventos se transformaron en reuniones pequeñas para grupos reducidos de personas y las tortas de 24 porciones se adaptaron a versiones de 6.
Angie destaca que, a lo largo del tiempo, la clave ha sido la escucha activa de los requerimientos y preferencias de los clientes. "Me doy cuenta cómo todo se transforma, desde los productos más elegidos hasta las tendencias en decoración. A nuestra pastelería clásica hace unos años sumamos una línea salada compuesta por sándwiches tipo brioche, pinchos con queso y frutas, tacos, mini hamburguesas y otras opciones.
La gente busca, cada vez más, la comodidad de resolver en el mismo lugar, todo lo que necesita para cualquier evento. También ofrecemos un servicio que crece en demanda: coffee breaks para empresas”.
Al consultarte a la directora de Miss Mary por los nuevos proyectos que la empresa lleva adelante nos cuenta sobre “Lola Blonda, harinas mágicas”, una unidad de negocio para elaborar productos con ingredientes más saludables, que tienen la particularidad de cocrearse con los clientes.
“Surgió la necesidad de hacer algo que tuviera más que ver conmigo. Soy fanática de lo dulce y entiendo que vamos hacia una alimentación más saludable. Mi hija Lola, de 13 años, que cocina como los dioses, empezó a probar con recetas diferentes que me llevaron a pensar: ¿y si hubiera otra manera?”.
Angie asegura que no se trata de una propuesta restrictiva, sino, de un concepto intermedio, que integra ingredientes alternativos como harinas de almendras, de coco y de trigo sarraceno, entre otras. “Buscamos que esta nueva unidad sea una verdadera cocreación con los clientes: tantear con ellos de a 6 nuevos productos a la vez para evaluarlos juntos”.
Entre los primeros que saldrán a la luz habrá alfajores de coco y de merengue, galletas de trigo sarraceno con 3 tipos de chocolates, un cheesecake de matcha con caramelo salado, así como una línea de postres “cuchareables”, integrada por shots de limón y de frambuesas. Además, se incorporará la venta de té en hebras para llevar.
“Estamos en una etapa de prueba del proyecto que operativamente estamos resolviendo con la infraestructura y el equipo de trabajo que tenemos, hoy integrado por 5 personas en fábrica.
El gran desafío es seguir apostando por la calidad y que los productos sean ricos y sanos. También me enfrento a mayores costos en materia prima y estoy terminando de definir un packaging exclusivo junto a la diseñadora Jo Pulenta. La idea es que Lola Blonda sea un complemento de Miss Mary y que ambas unidades puedan convivir en el mismo espacio. Sé que hay mercado para llevarlo adelante y mis expectativas son positivas”, finaliza Angie Aguinaga.