sábado 02 de marzo de 2024 - Edición Nº5080
Advertisement

Empresas Y Negocios | 22 may 2023

Informe

"Turismo de ahorro": el fenómeno impulsado en Mendoza por la brecha cambiaria

Un reporte de la Fundación Mediterránea habla sobre las compras masivas de los vecinos de países limítrofes y cuál es su impacto en la provincia. Para los chilenos, los precios de varios productos en Argentina representan la cuarta parte de los vigentes en su país. Mirá el informe del IERAL.


  • La oleada de compradores de países limítrofes cruzando la frontera llegó en el último período a lugares como Mendoza, que se encuentra a varias horas de viaje de las ciudades chilenas más cercanas. Los “tours de compra” no apuntan a bienes del llamado “consumo durable”, sino a productos de consumo masivo, un fenómeno que ya había sido advertido en anteriores informes de IERAL, subrayando la formación de una especie de “Provincia 25” por la magnitud de operaciones involucradas.
  • Los productos más demandados son alimentos no perecederos, productos de limpieza y de higiene personal, entre otros. No son compras por única vez, sino cada vez más frecuentes. Se trata de “turismo de ahorro” ya que, en muchos casos, los visitantes –con dólares que se cambian en el mercado paralelo- consiguen esos artículos a un tercio del precio que deberían pagar en sus países de origen.
  • Respecto de la brecha cambiaria, para encontrar valores semejantes a los del dólar “blue” (490 pesos) hay que remontarse a períodos de crisis muy severas del pasado, de la década de los 80, o de mediados de los 70. Como referencia, durante los años del cepo “original”, entre 2012 y 2015, la cotización en el mercado paralelo fluctuó en torno a los 300 pesos, a precios de hoy.
  • El fenómeno se profundiza por otros factores convergentes. Primero, el programa de “Precios Justos” implica productos más baratos, si se los encuentra en la góndola.  Segundo, algunos productos de consumo masivo son importados, al dólar oficial, que está artificialmente bajo. Tercero, los combustibles tienen precios regulados, muy por debajo de los precios en otros países.
  • Entre enero-marzo de 2021 e igual período de 2023, las ventas de combustibles se incrementaron un 9 % en el promedio país, pero lo hicieron un 35 % en Formosa, un 29 % en Misiones, un 24 % en Corrientes y un 22 % en Entre Ríos
  • También ha habido mayor recaudación en el impuesto a los Ingresos Brutos en provincias de frontera. Obsérvese como la variación en términos reales de la recaudación de Ingresos Brutos de una provincia como Buenos Aires fue de sólo el 3 %, entre enero-abril de 2021 e igual período de 2023, mientras que ese guarismo fue de nada menos que el 28 % en Jujuy, el 12 % en Formosa, el 10 % en Chaco y el 9 % en Salta y Mendoza.
  • Un informe de Nielsen sobre las ventas de productos de consumo masivo (netas de inflación) anotó para 2022 un incremento de 4,6% para el promedio del país, pero con un ritmo muy superior en localidades limítrofes, caso de Clorinda con un 33%; Iguazú el 120%; un 16 % para Posadas y 27 % en Gualeguaychú.
  • ¿Continuarán esas compras masivas? No se espera que se elimine el cepo y, en un contexto de incertidumbre, generado por las elecciones y por la escasez de dólares en el Banco Central, es probable que la brecha cambiaria siga siendo significativa, siendo éste el incentivo que atrae a nuestros vecinos. Confiando en que haya un cambio sustancial en la política económica a partir del próximo año, estas compras masivas posiblemente disminuyan en el mediano plazo, de la mano de una menor brecha cambiaria.

Detalle

La oleada de compradores de países limítrofes cruzando la frontera llegó en el último período a lugares como Mendoza, que se encuentra a varias horas de viaje de las ciudades chilenas más cercanas. Los “tours de compra” no apuntan a bienes del llamado “consumo durable”, sino a productos de consumo masivo, un fenómeno que ya había sido advertido en anteriores informes de IERAL, subrayando la formación de una especie de “Provincia 25” por la magnitud de operaciones involucradas. Los comercios de frontera se benefician con mayores ventas, pero ¿qué ocurre con el abastecimiento y los precios de esos bienes sobre los que se concentra la demanda potenciada?

Inicialmente, se trataba de ciudades limítrofes con población relativamente pequeña. Ahora, se incorporan urbes más pobladas. Señal de que, mirada con ojos extranjeros, nuestro país está cada vez más barato. Por ej., para los chilenos, los precios de varios productos en Argentina representan la cuarta parte de los vigentes en su país.

Un punto llamativo es lo que compran. En general, cuando los argentinos viajan a otros países, compran ropa y equipos informáticos, y son compras por única vez (en el momento en que hacen el viaje). Es un turismo de “ocio”, en el cual las compras son algo secundario.

En cambio, los extranjeros que actualmente nos visitan, compran productos de consumo masivo (alimentos no perecederos, productos de limpieza y de higiene personal, entre otros). En ciudades limítrofes, no son compras por única vez, sino que nos visitan en forma frecuente. Es un turismo de “ahorro”, en el cual las compras son el principal objetivo del viaje. En muchos casos, los visitantes consiguen esos productos a un tercio del precio que deberían pagar en sus países de origen, como ilustra el cuadro adjunto.

Siendo así, con una visión de consumidor, surge la inquietud de si estas compras causan desabastecimiento e inflación.

Si estuviésemos en un país normal, la situación sería la siguiente. En varias de estas ciudades, los bienes que se venden no se producen localmente, sino en otra provincia o en otro país. Entonces, si hay un boom en la llegada de visitantes extranjeros, los comercios locales previamente se aprovisionan de más mercadería, para luego vendérsela a estos turistas. Habría mayores ventas, sin necesidad de aumentos en precios.

El problema está si el número de visitantes y el nivel de compras pasan a ser más altos, de modo que no haya capacidad suficiente para producir esos bienes (por ahora, no estaríamos en ese nivel). En el caso de bienes que se importan, si el nivel de restricciones se incrementa (por falta de dólares en el Banco Central), también podrían aumentar los precios.

¿Por qué se llega a esta situación?

Claramente, estas compras masivas explicitan que Argentina está muy barata, mirada con ojos extranjeros. Eso es señal que el dólar relevante para estos extranjeros (el blue) está muy caro.

Lo cual es razonable, tanto por una mayor demanda de dólares (temor a una mayor inflación y a la incertidumbre económica en el país), como por una menor oferta (el cepo desalienta una mayor entrada de divisas al país). Obsérvese que para encontrar valores semejantes a los del dólar “blue” (490 pesos) hay que remontarse a períodos de crisis muy severas del pasado, de la década de los 80, o de mediados de los 70. Como referencia, durante los años del cepo “original”, entre 2012 y 2015, la cotización en el mercado paralelo fluctuó en torno a los 300 pesos, a precios de hoy.

La situación se agrava por otros factores convergentes. Primero, el programa de “Precios Justos” implica productos más baratos, si se los encuentra en la góndola. Segundo, algunos productos de consumo masivo son importados, al dólar oficial, que está artificialmente bajo. Tercero, los combustibles tienen precios regulados, muy por debajo de los precios en otros países.

Es decir, esos tres factores se traducen en precios “artificialmente” bajos, que pueden ser adquiridos por los turistas extranjeros. Son tres maneras de subsidiarlos, en un país con problemas económicos.

Impacto regional

El vaso medio lleno es que se vende más. El medio vacío es el temor a mayores precios y a un posible desabastecimiento.

Con este planteo, consideraremos tres indicadores claves: i) cantidades vendidas (¿se vendió más?), ii) precios (en las ciudades limítrofes, ¿han aumentado más que en otros lugares del país?), y iii) ¿hay desabastecimiento?

Un problema es que es difícil hallar datos específicos de “ciudades”. Lo usual es que haya datos “provinciales” y, en algunos casos, “regionales” (que agrupan varias provincias), lo cual no permite ser tan preciso a la hora de conocer el impacto de esas compras masivas.
Inicialmente, estas compras se realizan entre ciudades limítrofes, que generalmente tienen poblaciones relativamente pequeñas (cercana a los 100 mil habitantes), por lo cual su impacto puede verse desdibujado al considerar los datos provinciales.

Dada esta limitación, a continuación, se presentarán algunos datos relevantes.

Cantidades vendidas: de un informe de Nielsen, se mencionan que las ventas de productos de consumo masivo (netas de inflación) en el país habían incrementado un 4,6% en 2022, impulsado por el “interior del país”. En localidades limítrofes lo habían hecho a un ritmo superior (Clorinda 33%, Iguazú 120%, Posadas 16%, Concordia 13% y Gualeguaychú 27%).1

Ahora observando datos provinciales. Entre las más vinculadas a estas compras masivas por parte de extranjeros, se considerarán Misiones, Corrientes, Jujuy, Salta, Chaco, Formosa, Mendoza y Río Negro. Consideremos los siguientes indicadores: consumo de combustibles, y recaudación del impuesto provincial a los Ingresos Brutos (en general, uno de los principales contribuyentes es el Comercio), en ambos para un periodo de dos años, tomando como base principios de 2021, cuando se comenzaba a salir de la inmovilidad de la pandemia.

En combustibles, hay un mayor consumo en provincias norteñas y también en Entre Ríos, no tanto en Jujuy, Río Negro y Mendoza (como se comentó anteriormente, recién en este año se notan las compras masivas de extranjeros en la provincia cuyana). Entre eneromarzo de 2021 e igual período de 2023, las ventas de combustibles se incrementaron un 9 % en el promedio país, pero lo hicieron un 35 % en Formosa, un 29 % en Misiones, un 24 % en Corrientes y un 22 % en Entre Ríos.

También ha habido mayor recaudación en el impuesto a los Ingresos Brutos en provincias cercanas a la frontera con los países vecinos. Obsérvese como la variación en términos reales de la recaudación de Ingresos Brutos de una provincia como Buenos Aires fue de sólo el 3 %, entre enero-abril de 2021 e igual período de 2023, mientras que ese guarismo fue de nada menos que el 28 % en Jujuy, el 12 % en Formosa, el 10 % en Chaco y el 9 % en Salta y Mendoza.

Otro indicador es el de ventas en supermercados. Ha habido mayores ventas en Entre Ríos, no tanto en las otras provincias. Los comentarios subrayan que los extranjeros compran más en comercios mayoristas.

Un último indicador podría ser la estadía en hoteles. No se observan cambios. Lo cual es razonable, al tratarse de un turismo de ahorro, pocos van a hoteles, y más a departamentos baratos que se alquilan o vienen por el día (más si están muy cercanas las ciudades).
¿Hay desabastecimiento?: cada tanto aparece alguna noticia de preocupación, pero por ahora sólo ha habido casos aislados, de carácter temporal. Se explica más por el ritmo de reposición de los productos, que alguna vez no ha seguido su mayor demanda.

En ciudades grandes, las compras por parte de los extranjeros representan un porcentaje bajo de la facturación de supermercados y comercios mayoristas.

Precios: se cuenta con información provinciales (no de ciudades específicas) o regionales (cada una incluye varias provincias). Tomando como base el promedio nacional, se observa que los precios en las regiones norteñas NEA y NOA (más vinculados a provincias limítrofes) aumentaron en mayor porcentaje, pero en el periodo 2020/21, y luego viene incrementándose a menor ritmo.

Idem si se consideran provincias. En Mendoza los precios habían aumentado más que en Córdoba y CABA en el periodo 2021/22, pero se revierte esa tendencia en este año, o sea, ha ido en sentido contrario a la hipótesis del empuje de precios por las compras masivas.

Además, los precios de alimentos habían aumentado más fuertemente en San Luis, que no recibe gran número de turistas extranjeros.

Comentarios finales

Las compras masivas por parte de extranjeros explicitan el problema del cepo, con un dólar oficial barato y un blue caro. Complica la vida a los argentinos, no así a los extranjeros vecinos que aprovechan para comprar más barato.

Una preocupación regional es si perjudica a la población de cada lugar en donde se realizan esas compras masivas. En materia de precios, esas compras no parecen generar mayor inflación, pero podría pensarse en precios más altos, en comparación a otras ciudades “no visitadas masivamente por los extranjeros”. No hay datos precisos por ciudad.

Los datos provinciales y regionales no validan por ahora esa hipótesis.

Un planteo es si debiera haber discriminación de precios, es decir, precios más altos para los extranjeros. En el exterior, se hace con el uso de tarjetas, por ej., de un supermercado, que generalmente la poseen los habitantes del lugar, y pagan un precio menor.

Otra preocupación está en el posible desabastecimiento. Por ahora, hay algunas noticias de casos temporarios, pero sólo por un problema del ritmo de reposición. En realidad, se nota más el desabastecimiento de productos que están en el listado de Precios Justos, pero no es por culpa de aquellas compras masivas.

A favor están las mayores ventas, que benefician a los comerciantes del lugar. En las épocas difíciles, el mercado externo es un salvavidas para exportadores y comerciantes. El impacto es mayor en ciudades relativamente más pequeñas, que cuentan con un mercado interno menor.

¿Continuarán esas compras masivas? Acorde a los pronósticos para 2023, las condiciones que las motivan seguirán vigentes. No se espera que se elimine el cepo, y en un contexto de incertidumbre, generado por las elecciones y por la escasez de dólares en el Banco Central, es muy probable que el dólar blue continúe siendo caro, que es el incentivo que atrae a nuestros vecinos de otros países.
Confiando en que haya un cambio sustancial en la política económica a partir del próximo año, estas compras masivas posiblemente disminuyan en un mediano plazo.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias