domingo 16 de junio de 2024 - Edición Nº5186
Advertisement

Emprendedores | 21 may 2024

Mucho más que una reseña foodie: Manso Hambre, el proyecto que nació en las redes y se convirtió en una comunidad

Más de 24.000 personas siguen a la cuenta mendocina en Instagram. Además de brindar recomendaciones, su creadora ofrece servicios de planificación y producción gastronómica, así como asesoramiento para locales.


Flor es una emprendedora mendocina de 34 años de edad y la creadora del proyecto Manso Hambre, que en Instagram tiene más de 24.000 seguidores.

Se autodefine como “ministra de Gastronomía de Mendoza” y prefiere no revelar su identidad de manera pública. “Hay un factor intriga por saber quién está detrás de la cuenta, algo que no muestro en las redes”, destaca.

En esta entrevista conversamos con ella sobre sus inicios, enfoque actual y planes para este año y el próximo.

¿Cómo y cuándo nació Manso Hambre?

Amo la comida y vivo para comer… Para mí, Manso Hambre es de toda la vida; heredé de mi papá la adoración por el buen comer y con el paso de los años fui sumando kilos y kilos de reseñas que quiero compartir. La gente siempre acudió a mí para las recomendaciones.

Recién en septiembre del 2019 creé la cuenta en Instagram (después de varios meses de buscar un nombre que generara impacto y reflejara en su máxima expresión lo que quería transmitir).

Elegí Manso Hambre porque es una de las frases que más repito diariamente, después de "¿qué vamos a comer?".

Si bien manejo yo misma la cuenta, creo que Manso Hambre somos todos. Me alimento de recomendaciones y sugerencias que me hace la gente. Hoy no es un simple perfil de IG o una cuenta foodie; es una comunidad con la que comparto, no solo de manera digital, sino también física, salidas a comer a lugares que propongo o que proponen los seguidores.

¿Cuál es el propósito y enfoque del proyecto?

Una amiga siempre dice que hay propuestas gastronómicas que merecen, más que la pena, la alegría de compartirlas.

Mi propósito es que la gente descubra nuevos lugares y que, cuando siga una recomendación, los riesgos de ‘clavarse’ sean nulos o mínimos.

No me interesa mostrar varias reseñas en una semana o hacerles publicidad a los locales. La idea es mostrar lo que me gusta y elijo, recomendarlo para que todos lo disfruten como yo. No busco viralización ni clickbait.

He llegado a ir 3 veces una heladería en un día; una vez por semana voy a una sandwichería y un día del fin de semana tengo que subir a Potrerillos para comer pizza. Pongo las manos en el fuego de que los que me siguen pueden nombrar cada uno de esos locales.

¿Cuál es el criterio para realizar las reseñas y cómo se gestionan?

Es simple, es claro: si me gusta, lo comparto. Los locales que logran esa emoción que me obliga a volver son los que recomiendo.

En Manso Hambre hay opciones para todos los gustos y presupuestos. Voy desde restaurantes de bodegas y/o gourmet hasta puestos callejeros sin escalas. Todos son tratados con el mismo amor, pero tengo que reconocer mi favoritismo por la simpleza de lo popular.

Brindo información útil para que no haya sorpresas a la hora de seguir mis recomendaciones. Siempre trato de ir a comer con varias personas para sumar distintos puntos de vista.

Es importante saber que, después de un tiempo, archivo las publicaciones porque con el tiempo quedan obsoletas. Todos los años renuevo el contenido y siempre hay recomendaciones más allá de las del feed. “Su consulta no molesta”.

Un dato de color: chefs de bodegas me han escrito para preguntarme a dónde ir a comer milanesas con la familia.

¿Cómo se monetiza el proyecto?

Hoy, Manso Hambre brinda el servicio de producción gastronómica, de planificación de patios gastronómicos y/o coordinación de la gastronomía en eventos. Por ejemplo, estuve en la última edición de Argentina Premier Pádel, en el Aconcagua Arena y en el concierto de Tan Biónica. Eso me permite poder seguir yendo a los locales y pagar lo que consumo.

Otras de las ramas que surgió hace poco es el asesoramiento a locales, cómo acercarle el producto al consumidor.

¿Cuál es el perfil del público que sigue a Manso Hambre?

Personas que sienten un interés apasionado por la gastronomía. El 70 % del público tiene entre 25 y 44 años.

¿Cuáles han sido las claves para sostener a la comunidad y hacerla crecer?

Mas allá de la interacción con la gente, el ser genuina me ha permitido ganarme la confianza, algo que para mí no tiene precio, y más cuando la gente no sabe quién esta atrás de Manso Hambre.

La comida es un aliado perfecto para entablar vínculos.

Además de mostrar algo rico y dónde se puede conseguir, la idea es conocer a las personas que están detrás de los productos, del proceso y de las marcas. Eso, sumado a la comunidad, genera un networking que está buenísimo para conectar y conocer personas del mismo rubro.

Además de paladares conecto a personas.

¿Cómo ves la actualidad de la gastronomía en Mendoza?

Mendoza tiene una amplia oferta gastronómica y cada vez hay más mercados y circuitos gastronómicos. La demanda (consumidor) es cada vez más exigente y crítica.

Los clásicos siguen siendo lo más elegidos a la hora de ir a comer, pero también la gente se está animando a más. El hecho de que algunos restaurantes de Mendoza hayan recibido por primera vez en la historia estrellas Michelin pone de manifiesto el reconocimiento de la alta cocina basada en productos y sabores más profundos de la región. Esto permite posicionar a Mendoza como uno de los mejores destinos gastronómicos del país y de Latinoamérica, inclusive.

¿Cuáles son las proyecciones y expectativas de Manso Hambre?

Mi objetivo para el 2024/25 es hacer un “manso festival gastronómico”, que sea el primero en su modelo en la región, que conecte a la gente y haga crecer a productores y a personas con ganas de producir y de consumir; lograr generar el link que hace falta. Quiero que Manso Hambre vaya teniendo diferentes patas entre consumidores, empresas gastronómica y región y que haya mansa oferta para todos los tipos de perfiles.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

Suscripción Newsletter

* indicates required