Frutas Escartín sigue sumando tecnología única en la provincia y con eso la empresa se muestra como una de las más activas del sector en Mendoza. Con base en General Alvear, la empresa familiar fundada por su abuelo Don Alberto Escartín evolucionó desde la producción primaria hacia un modelo integrado que abarca cultivo, empaque y exportación de frutas frescas a mercados exigentes.
En paralelo a su rol empresarial, Luis Escartín se encamina a asumir la presidencia del grupo CREA Frutícola, un espacio clave para la innovación y profesionalización del sector. En un contexto de alta presión de costos y pérdida de competitividad, el empresario plantea un diagnóstico crítico, aunque también proyecta inversiones y mejoras tecnológicas para sostener la actividad.
¿Qué inversiones planifican para expandir capacidad exportadora o diversificar cultivos?
Las inversiones a corto y mediano plazo consisten fundamentalmente en ir reemplazando cuarteles de baja productividad y con variedades que van quedando obsoletas. Cada año arrancamos y replantamos alrededor de un 4% de la superficie cultivada. También se van a incorporar algunas hectáreas de tela antigranizo y se está evaluando la instalación de paneles solares para la generación de energía.
¿Qué pedidos del sector ha resuelto el Gobierno y cuáles faltan?
La realidad es que solo se han agilizado algunos trámites. Obviamente que la estabilización de la Economía es positiva, pero en este contexto va a ser muy complicado seguir. No somos competitivos como país, estamos caros en dólares. No vemos que haya interés en las economías regionales por parte del Gobierno nacional. Tampoco vemos interés en la provincia sobre lo que pasa en el interior del interior.
¿Qué lugar ocupa Escartín en la agroindustrial nacional y qué alianzas tiene?
Frutas Escartín tiene un rol activo fundamentalmente en el sector frutícola, no solo desde lo productivo sino también desde la participación institucional en espacios clave del sector. Somos miembros de ASPEFF (Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas) desde hace más de 25 años, lo que nos da una mirada amplia del mercado, acceso a información estratégica y participación en la construcción de políticas sectoriales.
También somos miembros fundadores del primer CREA Frutícola del país, lo cual nos permite trabajar en conjunto con otros productores de la provincia en la mejora continua, la innovación y la profesionalización de la actividad. Creemos que el crecimiento y la sustentabilidad del sector solo se pueden lograr trabajando de manera integrada con todos los eslabones de la cadena.
¿Cómo se posicionan frente a los competidores nacionales?
Nuestra empresa tiene 50 años de trayectoria en la fruticultura y 30 años en el sector exportador, lo que nos permite ser una marca muy reconocida. Es un proceso continuo y dinámico en el cual intentamos siempre diferenciarnos con un producto de calidad y sabor diferencial.
Para esto se trabaja mucho tranqueras adentro, intentando siempre estar a la vanguardia y llegar con el producto que sea apreciado por el consumidor. Nuestras fincas y empaque cuentan con certificaciones de calidad como Global G.A.P. y Buenas Prácticas Agrícolas, lo cual es muy valorado sobre todo por los supermercados y los mercados de exportación.
¿Cuántas hectáreas tienen en producción y cuánto cosechan por año?
Tenemos alrededor de 250 hectáreas en producción. De esas, aproximadamente el 50% son duraznos y nectarines para consumo en fresco; alrededor del 25% corresponde a ciruela D’Agen destinada a deshidratación, proceso que realizamos en hornos propios; y el 25% restante se distribuye entre pera, melones, sandías personales, ciruelas japonesas, algo de damasco y uva.
En relación a cuánto representa nuestra producción dentro del total frutihortícola, no hay datos muy concretos debido al alto nivel de informalidad en el sector.
Cosechamos alrededor de 6 millones de kilos por año. De ese total, entre un 30% y un 35% se destina a exportación y el resto al mercado interno.
¿Qué tecnologías usan y por qué son tan comentadas?
Realizamos un plan de inversión enfocado en el uso eficiente del recurso hídrico, que en nuestra zona es más escaso que en el resto de la provincia. Hoy tenemos el 95% de las fincas con riego presurizado.
Diseñamos un plan a 15 años para lograr sustentabilidad productiva. La prioridad fue enfrentar la crisis hídrica. Luego, los otros factores limitantes son las heladas y el granizo.
Fuimos los primeros en instalar sistemas antiheladas por aspersión subarbórea. Actualmente, cerca del 80% de la fruta de carozo cuenta con este sistema, lo que nos permitió sostener buenos niveles de producción incluso en años críticos. Además, seguimos avanzando con la instalación de tela antigranizo, alcanzando casi el 45% de la superficie.
¿A qué destinos exportan actualmente?
Los principales destinos de exportación de fruta fresca son Estados Unidos, Brasil, Canadá y Emiratos Árabes.
¿Cuántos colaboradores tienen y cómo enfrentan los costos?
La empresa emplea alrededor de 180 personas durante la temporada de cosecha y empaque. La forma de hacer frente a la inflación y a los costos laborales es trabajar en ser cada día más eficientes, innovando constantemente en sistemas productivos, portainjertos, variedades y tecnologías que permitan producir más kilos, de mejor calidad y a menor costo.