La carrera profesional de Claudia Elaskar se remonta a sus 10 años de edad, cuando empezó a acompañar a su papá, Osvaldo Elaskar, a la empresa de demolición y movimientos de suelo que tenía junto a su abuelo. Luego se sumaron sus hermanos a la compañía y Elaskar Demoliciones incorporó un área de construcción, maquinarias y servicios que se mantiene hasta hoy
Como referente de este sector, Claudia es parte de la cámara ADERPE (Asociación de Empresarios Rodríguez Peña), a donde ocupa el cargo de prosecretaria.
A la vez, siempre cultivó una sensibilidad especial por el cuidado de los adultos mayores y un gran cariño por la cocina libanesa, inspirado por su abuela Victoria. Ambos intereses desembocaron en la generación de diferentes emprendimientos que conocemos en esta entrevista.
Soy una mujer que da todo en cada proyecto que emprende, algo que siempre me inculcaron desde mi familia y con lo que me siento muy a gusto.
Creo que construí mi camino desde niña: salía del colegio y me iba con mi papá y mi abuelo a trabajar a la empresa familiar. Allí aprendí a atender al público, a conocer sobre las características de la madera, a calcular las pulgadas, a reciclar y a vender materiales.
Hoy, además de mantener mi actividad en la construcción, soy prosecretaria de ADERPE. Creo que es muy importante ser parte de este espacio que impulsa y protege a las empresas. Es una experiencia sumamente enriquecedora que me permite trabajar en equipo, complementarme con otros empresarios y aportar al crecimiento de la zona industrial.
A mi experiencia en el área de la construcción se suman dos intereses muy marcados desde siempre: el cuidado de los adultos mayores y la cocina libanesa.
En cuanto al primero, en el año 2015, junto a un equipo de profesionales, armé un centro de día (fue el único del Gran Mendoza en atender a afiliados de PAMI). Funcionó hasta 2020 y debimos cerrarlo debido a la pandemia; sin embargo, está en mis planes retomarlo en algún momento.
Sobre el segundo, el emprendimiento inicial fue la venta de boxes con comida libanesa junto a mi prima Leyla Mussi Saffie. Hace 6 años, ambas influenciadas por la cocina de nuestras abuelas Victoria y Fequie, comenzamos a ofrecer distintas alternativas para llevar. Además, participamos de grandes eventos con restaurantes de Mendoza y Mar del Plata para dar a conocer nuestra propuesta gastronómica.
En enero de 2026 se presentó la posibilidad de abrir un restaurante propio, con las características que buscábamos, y hace unas semanas inauguramos Líbano Cocina, ubicado en el strip center Terra Malva de Luján de Cuyo.
Es un homenaje a nuestras abuelas y una invitación a descubrir la tradición libanesa con el recuerdo de las recetas que nos han acompañado toda la vida. Proponemos vivir una experiencia moderna del país de los cedros, que se refleja tanto en los sabores, como en la elegancia, la decoración, el tipo de vajilla y la atención.
Contamos con una variedad de 22 platos salados y dulces que incluyen kepbe (tartar de carne de res), warak enab (hojas de parra rellenas con arroz, carne, cebolla y tomate), muhamara (crema de pimientos asados, nuez y oliva), labne (queso natural deshidratado), tauk tarator (pollo en hebras, sésamo, oliva, piel de limón y almendras tostadas), entre otros.
Es una propuesta gastronómica de altísima calidad, en la que conviven la simpleza, la elegancia y la abundancia que caracteriza a la cocina libanesa, acompañada por el portfolio de los vinos del enólogo Karim Mussi.
Líbano tiene capacidad para 50 personas adentro y 50 personas afuera (el espacio exterior lo inauguraremos en septiembre). El equipo de trabajo está conformado por 10 personas y abrimos de jueves a domingos al mediodía y de jueves a sábados en la noche.
Además, jueves y viernes al mediodía ofrecemos un menú ejecutivo que varía día a día con platos de la gastronomía libanesa no convencionales.
Realmente, la recepción ha sido positiva y los fines de semana hemos estado al 100 % de nuestra capacidad, lo que nos llena de alegría. En momentos como este, donde el consumidor es cada vez más selectivo, creemos que Líbano es una propuesta diferencial que sorprende a quien no conoce esta gastronomía y, sin dudas, invita siempre a volver a quien la ha experimentado.
Las expectativas son positivas, nuestra idea es consolidarnos y a la vez, continuar con la comercialización de los boxes para que ambos proyectos convivan y nos permitan un crecimiento sostenido.