Los arquitectos Franco Pérez Magnelli y Bernardo Sottile, junto al licenciado Carlos Bajach son los socios de DOSADOS S.A., desarrolladora inmobiliaria mendocina que lleva adelante el masterplan “Cantos de Miralago” en Potrerillos.
La empresa es la continuidad de DOSA S.A., fundada por Daniel Mocho Pérez Magnelli en 1997. Este abogado, especialista en asesoría jurídica de empresas, tuvo desde siempre la idea de construir un pueblo de montaña con un club náutico en Potrerillos. Su inspiración fueron Zapallar, Maitencillo y Cachagua en Chile, así como pequeños pueblos costeros de España, que llamaban su atención por los relieves, urbanizaciones y vistas.
Un encuentro fortuito con el abogado Raúl Correas, propietario de un terreno en la Costa Norte de Potrerillos, fue el puntapié para dar comienzo a las primeras etapas del emprendimiento en el año 2011. Sin embargo, con la inesperada partida de Daniel en 2013, debido a una enfermedad, el proyecto se discontinuó y el paquete accionario fue vendido a una empresa de Buenos Aires.
“Unos años después concreté mi tesis de grado en Arquitectura sobre ‘Cantos de Miralago’”, cuenta Franco Pérez Magnelli, hijo de Daniel.
“En 2017, mientras estaba trabajando con mi amigo y colega Bernardo Sottile, por casualidad me reuní con Carlos Bajach, una persona muy allegada a mi padre. Entre recuerdos y conversaciones surgió la idea de retomar la compañía entre los 3 y llamarla DOSADOS”.
Con la puesta en marcha de la desarrolladora, los socios decidieron activar nuevamente el proyecto de Potrerillos y escalarlo. “En abril de 2021 firmamos la recompra de las acciones que se habían vendido en 2013. A la vez, fuimos los únicos oferentes para adquirir las tierras fiscales de la zona que el gobierno provincial había licitado, lo que nos permitió comenzar con las obras”, señalan.
Ubicado en la Costa Norte de Potrerillos, en un predio de 300 hectáreas, Cantos de Miralago incluye un pueblo de montaña premium con 80 viviendas, un club náutico en convenio con el Yacht Club Mendoza, un bike park, una caballeriza, restaurante y senderos para trekking.
En cuanto a los avances, ya se ha realizado la apertura de calles y se está instalando la red de agua con un pozo propio. A la vez, han comenzado las obras de movimiento de suelo y la construcción de una rampa operativa para las embarcaciones del club náutico (de esa parte se encarga el club con la inversión de sus socios). El bike park también está en ejecución; allí habrá un parador de montaña y pistas de distintos niveles como en los centros de esquí.
“Estamos comercializando los lotes, que son de entre 2100 m2 y 4000 m2 cada uno. Hemos tenido muy buena recepción por parte de clientes en Mendoza, Buenos Aires, Brasil, Estados Unidos y Europa con la venta de los primeros 25.
Mediante una alianza estratégica con el estudio de arquitectura Juárez D`Ambola, diseñamos 5 modelos de viviendas readaptables que cumplen con el código urbanístico del proyecto (baja altura, paleta cromática en armonía con el paisaje natural y piedra como material principal de las fachadas).
Además, brindamos el servicio completo de construcción. En esta zona, la logística encarece el valor del metro cuadrado entre un 30 y 40 % y, a través de la economía de escala, es posible optimizar los recursos. Luego, a través de una empresa especializada, ofreceremos el de administración si el cliente así lo requiere.
El plazo para finalizar el barrio y amenities es de 2 años”, indican los socios.
Un dato a tener en cuenta es que en al año 2023 se construyó, dentro del predio, el complejo ‘Alas de montaña’: tres refugios con capacidad para entre 3 y 8 personas. Desde entonces funcionan a modo de piloto para turistas e interesados en conocer el lugar y vivir esta experiencia de montaña.
Sobre las expectativas de “Cantos Miralago”, los socios comparten: “Estamos muy contentos con poder concretar este sueño que es una deuda pendiente de los mendocinos. Todo el proyecto está enmarcado dentro de un estudio de impacto ambiental que tuvo una audiencia pública de la que participaron diferentes entidades. Aquí hay muchos años de trabajo, estrategia, acompañamiento y respeto por el medioambiente para poder disfrutar de la naturaleza de una manera inmersiva”.